Sanidad

Los casos activos se triplican en el Archipiélago en los últimos 40 días

Tanto la incidencia acumulada a siete días como a 14 superan de largo los límites reservados para considerar a la Comunidad en riesgo extremo

La vacunación masiva, clave para remontar. / Sergio Méndez

Los casos activos de la Covid-19 se han multiplicado por tres en Canarias durante los últimos 40 días, Con esa fuerza se ha presentado la llamada quinta ola de la pandemia actual en las Islas, ya que si el pasado 8 de mayo se sumaban en el Archipiélago un total de 2.847 personas que padecían la enfermedad en ese momento, a día de ayer eran 8.396 los contagiados.

Ni qué decir que ello ha supuesto una multiplicación exponencial en los índices que permiten hacer un seguimiento razonable a este mal, como son las incidencias acumuladas (IA). Así, en esos prácticamente 40 días, la IA ya se sitúa en 186,49 casos por cada 100.000 habitantes si se toma como referencia una semana, mientras que la IA a 14 días se sitúa en los 322,8 casos por 100.000 habitantes.

En ese sentido, el semáforo del Ministerio de Sanidad es claro: Canarias se encuentra en riesgo extremo porque se superan -desde hace tiempo- los umbrales de 125 casos (IA a siete días) y 250 (IA a 14 días) por cada 100.000 habitantes. Toda una catástrofe desde la perspectiva sanitaria, pero también económica, dado que inevitablemente aumentarán las restricciones, que afectarán a la movilidad en breve de forma considerable, habida cuenta que la tendencia no deja de ser alcista, al punto que comienza a afectar a los centros hospitalarios y, por ende, a la atención primaria.

Pero, ¿cuándo se echó todo a perder, si hasta hace nada la pandemia parecía camino de control? Respecto a Canarias, todo pasó unas semanas después de acabarse el toque de queda, a primeros de este mes. Al principio fue Tenerife donde comenzó un repunte extraordinario, pero como es lógico el mal traspasó el mar rumbo a otras Islas, especialmente Gran Canaria pero también Fuerteventura. Al día de hoy, hasta La Palma ha visto subir su nivel en el semáforo sanitario de la pandemia.

A nadie se le escapa que por esas fechas apareció en las Islas la cuarta variante del coronavirus-19, también conocida como cepa india. Los motivos de su triunfo tienen que ver tanto con que presenta una mayor capacidad para los contagios como con el éxito de las actuales campañas de vacunación, que a principios de la semana pasada ya habían alcanzado a la mitad de la población diana (mayores de 12 años de edad) de Canarias. Ahora, aunque la enfermedad siga sin hacer distingos de edad, cabalga mayoritariamente sobre los cuerpos de los más jóvenes, especialmente en la franja de 20 a 29 años. Su inoculación, apenas iniciada en las Islas y solo en las capitalinas, se antoja imprescindible para frenar esta ola.

También resulta un acierto que, desde el pasado 12 de julio, se aumentase la citada población diana a la franja comprendida entre los 12 y los 15 años.