Puerto de la Cruz

Marco González: “El Puerto de la Cruz no se podía dar el lujo de desaparecer durante la pandemia”

Marco González, alcalde del Puerto de la Cruz

El alcalde del Puerto de la Cruz, Marco González, asegura que en las dificultades siempre hay oportunidades y él aprovechó la pandemia para relanzar la ciudad. Fran Pallero

Marco González asegura que en las dificultades también hay oportunidades. Por eso, lejos de seguir viviendo de la añoranza, de lo que el Puerto de la Cruz fue y no pudo ser, apostó por mostrar la ciudad como lo que él cree realmente que es: un ecosistema cultural y creativo. Por ello, durante la pandemia se empeñó en seguir celebrando festivales como Mueca, Phe, el de jazz y otros actos culturales y terminar así con el mote que había recibido en los últimos años: el ‘muerto’ de la Cruz. Su decisión hizo que muchas miradas se dirigieran al municipio, que se posicionó como destino turístico hasta el punto que ha sido uno de los primeros en empezar a recuperarse de la crisis. No todo fue un camino de rosas, aclara: “también hubo quien no lo entendió y nos castigó, y esperaba que algo saliera mal para buscar rédito político en esas decisiones”, comenta.

  • ¿Es cierto que el Puerto de la Cruz está de moda?
    “El fruto que estamos recogiendo ahora es consecuencia de algo que teníamos algo muy claro desde el Gobierno: el Puerto no se podía permitir desaparecer como otros municipios que suspendieron todo, quizás porque tenían otras fuentes de ingreso. Nosotros, como ciudad turística, no podíamos hacerlo, por eso no hemos parado y el confinamiento nos permitió poner en marcha una máquina que multiplicó todas las oportunidades para la ciudad”.
  • ¿No le molesta que le digan que es el alcalde de las fiestas?
    “No me molesta porque estoy muy orgulloso de mi pasado y quien lo utilice para atacarme, se equivoca. En primer lugar, porque pone en duda la capacidad que tienen algunos para identificar una actividad cultural como una fiesta y darle a esta última una connotación negativa, intentando hacer ver algo que no es verdad. El Puerto no ha dado ningún titular de una fiesta o botellón irregular. Lo que hemos hecho es darle valor a una seña de identidad, porque este gobierno tenía claro que toda la singularidad de la ciudad, en la que están incluidas las fiestas, tiene que formar parte de esos elementos que nos diferencian de otros destinos turísticos. Ese intento de apellidarme de alguna manera tendrá su revés cuando pueda ir con honestidad a las fiestas que organizan los barrios y hablar de lo que significan a toda la sociedad portuense. Y también afianza una apuesta clara: que hay que invertir más en cultura porque a lo mejor, la mayor de las inculturas es cuando se tiene ese tipo de apreciaciones y no se sabe discernir entre lo que es una fiesta y un acto cultural”.
  • Que la ciudad está llena de gente no cabe duda. ¿Se controla como se debe para evitar los contagios?
    “Si hacemos un balance en porcentaje, la situación epidemiológica de la ciudad ha sido más que aplaudida por todos los sectores. No ha ocurrido nada de lo que tengamos que avergonzarnos, el control de la Policía local y nacional ha dado sus frutos y se sigue haciendo a diario. Se ha trabajado para conseguir el sello de certificación segura del Instituto de Calidad Turística Española (ICTE) que ha permitido posicionar al Puerto de la Cruz en el mundo. Hay que destacar tanto la responsabilidad del sector empresarial como la de cada portuense en particular, porque la ciudad no ha dado los titulares negativos que algunos se esperaban. Llega una etapa nueva que yo estaré aplaudiendo porque los efectos son los que son, tanto por la ocupación como por el ambiente que se vive en las calles y que son un elemento diferenciador de quien rige un Ayuntamiento que tiene muy claro que se puede encontrar el equilibrio. Pensaron que este gobierno solo se ocupaba de las fiestas y pusieron en duda las grandes inversiones del municipio, cuando estamos asfaltando calles sin que lleguen las elecciones, que es lo que se hacía antes cuando faltaban seis meses”.
  • El PP asegura que le dejó el Plan de Asfaltado elaborado…
    “Sí, sobre todo nos dejó una sentencia, la de la urbanización El Durazno, que no nos permitió afrontar un proyecto que sí fue redactado por el equipo de gobierno anterior (PP-CC) porque tuvimos que actuar y licitar una obra de medio millón de euros que ya venía reinando por sentencia firme desde 2017 y no se había ejecutado pese a que existía el compromiso de hacerlo de la anterior Alcaldía. Ni siquiera estaba prevista en la Unidad de Contratación. Esa es la realidad por la que los destinos económicos previstos por el Gobierno anterior se tuvieron que destinar a pagar una sentencia judicial firme y por eso fue necesario actuar muy rápido. Yo no tengo ningún reparo cuando hay proyectos de otro gobierno. Siempre he dicho que la política es una carrera de relevos, alguien empezó a correr y tú tienes dos opciones, o te quedas, o aceptas el testigo, avanzas y sigues corriendo. Cuestionaron la inversión de la piscina y no solo estamos corriendo sino que hemos tenido que solventar todos los problemas que ocurren cuando empiezas la obra, como los de saneamiento, y que resolvemos día a día para ejecutar un proyecto que no es de nadie sino del Puerto de la Cruz”.
  • Pero no puede negar que en un momento su ejecución tambaleó…
    “Creo que fue un arma política de quien quería hacer daño al presidente del Cabildo con demagogias que no van a ningún lado del tipo ‘como era alcalde del Sur no iba a apoyar el Norte’. El compromiso estaba pero faltaban procedimientos administrativos. No se licita una obra de 12 millones con abrir y cerrar los ojos. Y siguen faltando muchas cosas, con lo cual, el camino no estaba tan allanado como algunos quieren hacer ver. Sin embargo, a este equipo no le han oído nunca hablar de cómo nos dejaron el proyecto o qué fue lo que hizo el anterior. Agradecemos su trabajo y de la misma manera, nos gustaría que agradecieran el que se está haciendo actualmente porque, insisto, este proyecto no es de ningún gobierno en concreto sino de todos los portuenses”.
  • ¿Puede garantizar que el nuevo Parque San Francisco saldrá adelante?
    “La realidad del Parque es que se ha empezado al revés y eso hay que asumirlo ya. En lugar de haber hecho un estudio de detalle y todos los estudios previos, demoler el inmueble para luego hacer un concurso de ideas y un procedimiento sobre el modelo que tiene cabida en función del suelo en el que está ubicado -al lado de un BIC y en el conjunto del casco histórico-, lo primero que se hizo fue un concurso de ideas que además fue muy libre, porque no se sabía ni cómo era el lugar ni cómo iba a ser el edificio. Incluso el proceso participativo ha sido engañoso porque todas las modificaciones que se han ido realizando con el área insular de Patrimonio han cambiado lo que en su momento se aprobó por parte de todos los agentes sociales y culturales que formaron parte del procedimiento. Ahora toca revisar esas circunstancias y yo tengo algo muy claro en lo personal que lo comparte casi toda la ciudad, y es que no vamos a poner en riesgo un BIC como la ermita de San Francisco. A partir de ahí, si en el estudio geotécnico se dan todas las garantías, que se inicie el procedimiento. En su momento el proyecto ni siquiera se aprobó por un arquitecto municipal porque lo que faltaba era lo importante, que es lo que ha licitado este gobierno, el estudio geotécnico final que va a poner sobre la mesa realidades, determinar cuáles son los riesgos de una obra de estas características, y luego asumir lo que decidan todas las partes”.
  • ¿Qué pasará con las familias desalojadas de la calle Pelinor que ya no podrán volver a sus casas?
    “Somos muy conscientes de ello, se lo hemos trasladado a los vecinos y hemos empezado con el plan director de Punta Brava. La realidad es que lo que se anunciaba y las medidas no son reales y estamos buscando alternativas desde el Ayuntamiento. Todavía no hay ninguna decisión tomada porque hay procedimientos administrativos que condicionan. Hay plazos que la gente no entiende pero que son realidades y que nos afectan a todos, también a quienes tenemos que tomar decisiones. Es muy duro y es una lucha constante, pero es así. Hay procedimientos de 2018 que no están terminados y por un tema de fiscalización están paradas las ayudas que no se pueden aprobar por la vía de urgencia porque, a diferencia de la calle Tegueste, Pelinor no tiene declarada la emergencia”.
  • ¿Se podrá cumplir el año de plazo que queda para disolver la empresa pública Pamarsa?
    “Según muchos informes técnicos ya está disuelta desde que se terminó de pagar la deuda en el marco del Plan de Ajuste. Ha sido una lucha constante en estos dos años pese a la pandemia, por el vacío y la ausencia de procedimiento para sacar las licitaciones que nos permitan la liquidación de la empresa. Hay locales explotados por Pamarsa que están inmatriculados y faltan autorizaciones de otras administraciones que no solo son necesarias para licitar sino para garantizar a los trabajadores el empleo, aunque sea a través de una subrogación, y en esa tarea estamos. Y en encajar todo el procedimiento del Lago Martiánez, porque eso es lo que va a marcar la definitiva liquidación de Pamarsa. Queremos llegar el próximo año a la liquidación y hacerla en las mejores condiciones para garantizar el empleo”.
  • ¿La basura sigue siendo una asignatura pendiente?
    “Ahora tenemos, por un lado, la licitación del concurso y ya está aprobada la revisión de precios, porque la estructura de costes es lo primero para un nuevo servicio. Eso va a suponer un salto cuantitativo (porque habrá que pagar más) y cualitativo para la ciudad porque se recuperará un servicio que en su momento se vio mermado con una reducción del 30%. Por otro, se están haciendo actuaciones puntuales, como un reajuste de muchos contenedores y espacios para garantizar que la recogida sea más constante. Una asignatura pendiente para la administración es la concienciación ciudadana. No puede ser que ciertos comercios saquen cajas de cartón al mediodía”.
  • ¿Hay alguna decisión tomada con el edificio Iders?
    “A día de hoy ya tenemos el informe de insalubridad pública, que es algo que pidió este gobierno pese a que se podría haber hecho con anterioridad y se está trabajando en tres vertientes: la parte sanitaria, el ámbito social y la herramienta urbanística. Respecto a esta última, tenemos una oportunidad que no habíamos tenido nunca y estoy convencido que nadie dirá que no aunque es de extrema complejidad. Y es que a través del segundo Plan de Modernización y Mejora (PMM) se recoja la oportunidad urbanística del edificio que permitiría a los propietarios recuperar su vivienda. Hay un recurso que podría solapar el ingreso extra que tienen que hacer porque está claro que el inmueble no se puede rehabilitar y hay que demolerlo. Es verdad que tienen que volver a hacer una inversión pero sobre un suelo que ya es suyo. Creo que esta administración tiene una deuda moral con los propietarios y no sé si encontraremos amparo jurídico para solventarla, pero estoy empeñado en hacerlo. Ojalá encontremos una alternativa a un inmueble que daña a las personas, la imagen de la ciudad y también la vida de los vecinos colindantes”.
  • ¿Qué balance hace del pacto de gobierno con la ACP?
    “Al ser partidos distintos cada uno tiene sus propias interpretaciones y posicionamientos que, incluso, a veces traspasan el ámbito local, pero en todo lo que afecta al municipio, estamos de acuerdo, porque para ello nos han elegido. Además, hemos hecho un trabajo previo de poner en valor y firmar un documento que fue el fruto de muchos días de trabajo para consensuar propuestas y que no haya problemas a mitad del mandato. Y teniendo esto claro, no se ha generado ni se generará ninguna dificultad en los dos años que restan. Eso ha sido muy positivo, como lo es el trabajar de forma coordinada”.
  • ¿Ahora que está en el Gobierno, presume tanto de escuchar a los ciudadanos como cuando estaba en la oposición?
    “Reconozco que a mí me gusta el contacto con las personas. Yo no dí el paso a la política para encerrarme en un despacho, me encerró la Covid. Y poco a poco voy recuperando esos espacios. Y precisamente, las fiestas son elementos muy singulares de encuentro con la ciudadanía y todo el tejido asociativo. Mi agenda diaria de compromiso y gestión siempre tienen llamadas y visitas y la gente sabe que si escriben un correo a Alcaldía, les contesto. No he cambiado mi teléfono y tampoco mis redes sociales así que es muy fácil contactar conmigo. No entiendo la política de otra manera y creo que este gobierno está dando ejemplo de cogobernanza con la ciudadanía”.