Cultura

Sara Molina León: los mil y un caminos posibles para contar una buena historia

La joven escritora, guionista y dramaturga lagunera, que tiene estos días en cartel en Madrid la pieza de microteatro 'A.R.T.-21. El gen cultural', se adentra en la narrativa transmedia con el objetivo de desplegar sus múltiples proyectos en diferentes formatos

La escritora Sara Molina León. / Rebeca Figueiro

Un papel, una pantalla, un escenario. La curiosidad de Sara Molina León (La Laguna, 1997) y su vocación de contadora de historias se han desplegado por múltiples territorios. Esta polivalencia, fruto del tiempo que le toca vivir, la ha llevado a convertirse en escritora, pero también en guionista y dramaturga. “Me considero una escritora en distintos formatos. Es necesario adaptarse a este ecosistema en el que conviven tantos medios diferentes, aparte de que me entusiasma hacer cosas distintas”, explica esta joven tinerfeña que actualmente reside en Madrid y se ha especializado en narrativa transmedia.

En la capital de España se representa estos días su pieza de microteatro A.R.T.-21. El gen cultural, dirigida por Daniel Olmos Ochoa, interpretada por Marta Cacigal y Eva León, con escenografía de la fotógrafa Alicia Olmos Ochoa. “Se trata de un proyecto que en cierta manera surge a partir de la pandemia y de la impotencia que están sintiendo los creadores”, detalla Sara Molina. “Se me ocurrió imaginar una especie de futuro utópico en el que se han invertido los roles y son los creadores los que ocupan lugares privilegiados en la comunidad. Es una comedia que pone patas arriba a la sociedad”, apostilla la autora de un texto que se escenifica en Microteatro Por Dinero, en Malasaña. Se trata de su segundo proyecto teatral, el primero fue Sin papeleo: el Gran Show.

Cartel de la obra de microteatro. / DA

ADAPTACIÓN AL MEDIO

“Cuando surge la idea de una historia -comenta-, suelo tener claro su formato desde el principio. Eso es algo que cuanto más me he ido formando, más me ocurre. Es importante saber que hay relatos que a lo mejor funcionan bien como un cortometraje, pero no como una obra de teatro”. “En el microteatro, por ejemplo, el público está muy cerca del escenario, se desarrolla en pequeñas habitaciones, existe un contacto más íntimo… No puedes escribir de la misma manera que si lo hicieras para un gran teatro”, recalca.

Miembro del sindicato de guionistas Alma y de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, Cima, si se echa un vistazo al currículum de Sara Molina León uno descubre que estudió, entre otras disciplinas y centros, en la Escuela Literaria de Tenerife el Curso de Creación Literaria para Jóvenes Escritores; en la Universitat de València, el Grado en Ingeniería Multimedia, y, en Madrid, el Máster en Guion de Cine y Televisión de la Universidad Carlos III. De igual modo, cursa el Máster en Nuevas Tendencias y Procesos de Innovación en Comunicación de la Universitat Jaume I de Castellón. Además, ha realizado prácticas en las productoras Mediacrest y El Cañonazo Transmedia.

Imagen de ‘Sin papeleo: el Gran Show’. / DA

‘THEATRUM MUNDI’

Recientemente, fue seleccionada para exponer su proyecto Theatrum Mundi, sobre teatro y microteatro, nuevos dramaturgos y nuevas narrativas, en el Talent Audiovisual Universitari, organizado por las seis universidades públicas valencianas con formación vinculada a la creación audiovisual y el canal público de televisión À Punt. “Es una iniciativa que está en proceso de desarrollo -comenta- y le tengo mucho cariño, porque creo que el audiovisual, entre otras funciones, está concebido para hablar de la cultura”. “En principio, como el proyecto surge en el marco de la Comunidad Valenciana, aborda la dramaturgia y el teatro de allí, pero es perfectamente exportable a otros sitios. Por ejemplo, a Canarias, donde hay una importante tradición teatral. Por eso quiero continuar desarrollándolo y moviéndolo”, agrega.

En estos momentos participa como coguionista en la escritura del largometraje documental Tokio S.14, en torno a la nadadora tinerfeña Michelle Alonso. Dirigido por Alba Calani Trell, en una coproducción de Kikazaru Films y La Cara A Films. “Es un proyecto que habla sobre la mujer, la mujer deportista de élite, la mujer con discapacidad intelectual… Estoy muy contenta con esta experiencia porque reúne mis intereses actuales: hablar de la mujer y también hablar desde Canarias”, confiesa.

VISIBILIDAD

Sara Molina alude en este punto a proyectos que aún no han visto la luz, pero por los que se siente muy atraída. “Quiero contribuir con mi trabajo a dar mayor visibilidad a las mujeres y, en este caso, a las relacionadas con el mundo de la ciencia y el de la tecnología. También estoy muy volcada últimamente en escribir historias sobre Canarias. Si me centro en cuestiones próximas a mi realidad, las Islas siempre están ahí. Además, creo que es un momento muy especial para cualquier creador canario que quiera contar historias desde aquí. Hay mucho trabajo por hacer”.

‘A.R.T.-21. El gen cultural’. / Alicia Olmos Ochoa

SOLEDAD Y COMPAÑÍA

La escritora lagunera menciona esa doble vertiente que posee su trabajo: una labor solitaria y a la vez en equipo. “En esos proyectos más personales que tienen que ver con Canarias y mis orígenes ahondo en mi misma, busco dentro de mí, y por eso creo que es una tarea sobre todo individual. Pero luego he ido descubriendo que escribir en equipo también es maravilloso. En ocasiones, escribir en soledad es como darte contra una pared. El hecho de tener compañeros a tu alrededor con los que poder comentar y probar tus ideas, o intercambiarlas, suele hacer que el resultado final sea mucho más rico. Quien haya escrito de forma colectiva me entenderá si digo que se crea algo mágico, una experiencia muy peculiar”, subraya.

Este tiempo de pandemia y restricciones está siendo para Sara Molina León también una época de reafirmación: “Quizás de forma paradójica, creo que a quienes nos dedicamos a este mundo nos ha hecho valorar aún más lo que hacemos”, comenta. “Cada uno de nosotros, desde su ámbito, tiene la misión de entretener y también de educar, y en un tiempo adverso como este, incluso te motivas más, pones más esfuerzo para alcanzar tus objetivos y mover tus proyectos”.