La Laguna

Tejina: una ofrenda más pequeña pero de gran corazón

Las calles de Arriba, El Pico y de Abajo entregaron a San Bartolomé y a la Virgen de la Encarnación, patronos del barrio, sus estructuras de hierro y madera con frutas y flores

Por segundo año consecutivo la Fiesta de los Corazones de Tejina tuvo que ser adaptada a la realidad sanitaria impuesta por la Covid-19.
La celebración más importante y esperada por los habitantes de este barrio de La Laguna quedó reducida a unos pocos actos con aforo limitado y cambios de emplazamientos. Tampoco hubo parrandas alrededor, voladores ni fiesta en la calle, algo impensable hasta hace unos años para un pueblo que espera con devoción el último domingo de agosto.
Los grandes corazones de entre 600 y 700 kilos de peso y entre 7 y 8 de altura fueron sustituidos por pequeñas réplicas, de menores dimensiones que no llegaban a los cien kilos y a los 2,5 metros de altura para poder ser cargados con mayor facilidad por menos personas.
Fue una ofrenda simbólica en la que la plaza dejó paso a la iglesia de San Bartolomé, donde las tres calles principales del barrio, la Calle de Abajo, de Arriba y El Pico, trasladaron sus estructuras de madera y hierro ornamentadas con sus frutas características, ramas, flores, y tortas de harina para entregarlas al santo patrón.
Los primeros en llegar a la parroquia fueron los representantes de la calle de Abajo, vestidos con sus características camisetas amarillas, seguidos de la calle El Pico (camiseta verde) y por último, los de la calle de Arriba, de riguroso naranja.


En el altar los esperaba San Bartolomé y la Virgen de la Encarnación, patrona de Tejina, a quien se le hace la ofrenda de los corazones chicos el siguiente fin de semana, una actividad que se realiza con los niños pero que en esta ocasión se unificó. Las dos imágenes estaban en el altar aguardando a que llegaran los tres corazones: primero los dos de los lados y por último en el centro y allí también lo hicieron orientados a la calle de cada uno.
A continuación se leyeron las habituales ofrendas a ambos santos, la de San Bartolomé por una persona mayor y la de la Virgen, a cargo de una niña.
La ceremonia religiosa contó con la asistencia del concejal de Fiestas Badel Albelo, y los ediles de zona, tanto del gobierno como de la oposición, Josimar Hernández y Estefanía Díaz Arias (CC), respectivamente, además de la reina de la Fiesta del Arte de 2020 Carmen Delia Perdomo, quien ostenta este título desde el año pasado debido a las limitaciones de la pandemia y sus cuatro damas de honor: Andrea Izquierdo, Nayara Hernández, Yaiza González y Sofía Hernández. 
El final del día estuvo marcado por el Festival de Exaltación a los Corazones, donde el timplista Domingo ‘El Colorao’ puso el broche de oro a un festejo que este año tampoco se pudo realizar en el marco incomparable de la plaza con los corazones luciendo debajo sino en el teatro Unión Tejina para evitar aglomeraciones.
Pese a la expectación que suscita esta fiesta y a que el día se prestaba para ello dado que la temperatura era idónea, la gente respetó los condiciontantes sanitarios y no salió a la calle. La iglesia permaneció abierta hasta las 21.00 horas para que se pudieran visitar los corazones y también lo hará hoy a partir de las 09.00 y hasta la misma hora.
Los Corazones de Tejina, declarados en 2003 Bien de Interés Cultural (BIC) por el Gobierno de Canarias, es una de las tradiciones más vivas de la Isla, una manifestación de cultura popular que mezcla la fiesta con el fervor religioso y que tiene importantes elementos de valor etnográfico y antropológico sus vecinos se empeñan en conservar ya que atrae cada año al núcleo lagunero a miles de personas, desde turistas hasta residentes en otros municipios.
Ayer, el pueblo de Tejina tuvo que volver a vivir su día grande otra manera, a través de las redes sociales. La tecnología permitió que todos los actos pudieran ser emitidos de forma telemática para que toda la ciudadanía pueda seguirlos a través de las redes sociales de la Asociación de los Corazones de Tejina.
Su presidente, Nuhacet Fernández, aseguró que tienen todas las esperanzas puestas en el próximo año para celebrar el momento más esperado por muchos tejineros. “El pueblo se ha sabido adaptar a esta nueva realizad y ha aceptado los cambios”, manifestó.
Un cambio que los portadores de la Calle de Abajo quisieron reflejar en sus camisetas con la frase: ‘Por quien ya no está, por quien sí, tú formas parte de todo ésto”.
Lo único que la pandemia no logró modificar es que Tejina sigue siendo un pueblo con un gran corazón.