Erupción en La Palma

Centenares de hogares, engullidos por los ríos de lava volcánica de Cumbre Vieja

Los isleños han mostrado su cara más solidaria ofreciendo sus casas y fincas para alojar a personas y animales evacuados por la emergencia, que ha dejado un escenario “dantesco” en la Isla

Un monstruo de fuego con 10 bocas

La lava no deja nada a su paso. Quienes han podido ver en primera línea la erupción del volcán de Cumbre Vieja, miembros de los equipos de emergencia, describen a DIARIO DE AVISOS cómo los ríos de roca fundida empiezan a acumularse alrededor de las viviendas hasta que las engullen totalmente. Las fotos familiares, los recuerdos y bienes que tantos años de esfuerzo han costado a sus propietarios se esfuman en cuestión de minutos. Es un proceso lento a la par que agónico. Un incendio es posible frenarlo, para ello se han de dar las condiciones climatológicas adecuadas y desplegar la cantidad de medios precisa. Los chorros de magma a más de 1.000 grados de temperatura no tienen remedio. Según los cálculos de las autoridades, ayer ya se habían perdido más de un centenar de hogares de El Paso y Aridane.


Sergio Rodríguez, alcalde pasense, explica a este periódico que lo vivido por los vecinos de su municipio es “dantesco”. Primero, el mes pasado, las llamas devastaron fincas y adosados en un suceso que supuso el mayor incendio en interfaz urbano-agrícola de la Isla Bonita. Y ahora es un volcán el que, desde lo más profundo de sus entrañas, expulsa materia caliente, que no se detiene y continúa camino a la costa, acabando con los lugares de residencia y medios de subsistencia de millares de palmeros. Para el regidor, una de las imágenes que se le quedarán grabadas de por vida es la de “las coladas de lava de 10 metros que engullen casas de dos pisos”. No obstante, quiso poner el acento en que no se ha tenido que lamentar pérdidas humanas y las evacuaciones se han completado con éxito, realojando a los residentes de las zonas de riesgo en recursos provisionales habilitados en distintos lugares del territorio insular, como el acuartelamiento militar El Fuerte (Breña Baja).


En cuanto al sentir del pueblo de El Paso al verse golpeado por dos incidentes de gran calado en tan corto plazo de tiempo, Rodríguez indica que “muchas personas estaban en shock por aquello y ahora ha venido esto. Tengo que reconocer que un incendio no es comparable, porque, a pesar de las circunstancias, es controlable; pero con la colada te sientes muy pequeño”, dado que no se puede hacer nada para evitar la catástrofe. Y, de hecho, señala que la preocupación de los responsables públicos ha ido en aumento, en la medida en que ayer emergió una nueva lengua del volcán a la altura de la Montaña Rajada. Es decir, que algunos inmuebles desalojados por precaución que, en un inicio, no iban a verse golpeados de lleno por el suceso, pueden desaparecer en las próximas horas.


Por su parte, Lorena Hernández, concejala de Seguridad de Los Llanos, reconocía en declaraciones a Europa Press que “es verdad que mucha gente, desde fuera, ve algo espectacular” en torno al proceso de erupción. “Obviamente, es un fenómeno natural espectacular de ver, la luz de anoche del volcán era impresionante. Pero detrás de ahí hay muchas historias reales de personas que han perdido todo, su medio de vida; hay que ponerse en el lugar de todas estas familias”, recordó, al tiempo que lamentó que haya “personas que saben que han perdido sus casas o las que están todavía pensando que la van a perder porque aún no lo saben”.

“No hay consuelo posible ni información posible” para ellas, remachó. Ya a última hora de la tarde, desde el Ayuntamiento de la localidad lanzaban una campaña para la recogida de donaciones en beneficio de las víctimas del incidente. Los interesados pueden hacer una transferencia bancaria a la cuenta con IBAN ES06 2100 1921 1902 0014 1752 con el concepto “Donación volcán La Palma”.

SOLIDARIDAD


Pero los gestos de solidaridad no solo han venido de la mano de las administraciones. Sobre todo, más allá incluso de las entidades sin ánimo de lucro, han sido los propios isleños los que han decidido arrimar el hombro para apoyar a los afectados por el volcán. Es el caso de Juan Rodríguez, un joven aridanense que cuenta a DIARIO DE AVISOS que su familia posee una vivienda vacacional en Los Llanos y, “desde que empezó la erupción, le dije a mis padres que bloqueáramos las reservas de la casa, donde nos cabían ocho personas”, para ponerla a disposición de quienes necesitaran un techo bajo el que cobijarse. Así, mediante una publicación en la red social Instagram, anunció que tendía la mano a quien lo requiriera.


A lo largo de la tarde, recibió “un aluvión de mensajes, alrededor de 400. Algunos eran de apoyo o de que iban a compartir el anuncio”, dice. Y, finalmente, acabó dando alojamiento a una familia de siete miembros que, por residir en el barrio de Puerto Naos, tuvo que ser evacuada. Aun así, pese a haber logrado que su ofrecimiento traspasara las fronteras de la Isla y dar respuesta a gente en apuros, Juan lamenta que “hubo dos personas que nos pidieron si podían quedarse, pero ya lo teníamos ocupado”.


En la misma línea se han expresado en redes otros particulares. Vecinos de Garafía, San Andrés y Sauces o Breña Baja lanzaban mensajes como: “Abrimos terreno vallado para acoger animales evacuados”. Es más, hasta el sector privado se ha movilizado ante la emergencia. Al igual que, en el sentido opuesto, protectoras como Benawara solicitaban ayuda a los palmeros: “Se necesita urgentemente. La situación se sigue complicando, se siguen desalojando más zonas y necesitamos donaciones de comida de perros y gatos”, las cuales se recogen en las canchas del IES Eusebio Barreto Lorenzo; “donaciones económicas, correas o trasportines”. “Toda vuestra ayuda va a ser destinada a los animales afectados por la catástrofe del volcán”, concretaba la entidad, que cuenta con la posibilidad de recibir transferencias por Bizum en el teléfono 691 959 103.

“DAÑOS CUANTIOSOS”


En rueda de prensa, el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, confirmó que, de acuerdo con los expertos, ayer el volcán ya había emitido más de 20.000 toneladas de dióxido de azufre al aire, aunque esta circunstancia no afectaría a la operatividad de los aeropuertos del Archipiélago. Asimismo, recordó que “no se puede acercar nadie” a la zona cero y “ya habrá tiempo cuando esto se normalice” de acudir para ver el fenómeno natural. Además, aclaró que no se prevén más evacuaciones que las 5.000 ya efectuadas, y aseguró que “los daños materiales van a ser cuantiosos”. No obstante, en el otro lado de la balanza se sitúan las declaraciones de la ministra de Turismo, Reyes Maroto, que hirió sensibilidades al referirse a la erupción como “espectáculo maravilloso”, teniendo en cuenta que el enclave se convertirá en un “reclamo” para los viajeros.