Erupción en La Palma

El volcán de La Palma se reactiva con explosiones y más terremotos

Nemesio Pérez (Involcan) no descarta que puedan abrirse más bocas a lo largo de estos días; varios temblores fueron sentidos por la población del Valle de Aridane desde las cinco de la tarde

El volcán de La Palma se reactiva con explosiones y más terremotos. | Fran Pallero
El volcán de La Palma se reactiva con explosiones y más terremotos. | Fran Pallero

Daniel Tovar / Agencias

La noche del lunes, apenas 24 horas después de que comenzara la erupción del Volcán de Cumbre Vieja, todo cambió para los palmeros. Una nueva boca se abrió en Tacande (El Paso) y obligó al desalojo de los vecinos que quedaban en dicha zona. La principal arteria viaria de la Isla, la LP-3 o carretera de la Cumbre, quedó colapsada. Algunos vehículos, a pesar de las indicaciones de los servicios de emergencia -que habían habilitado un carril para las tareas de evacuación-, se vieron superados por el pánico e invadieron el cauce destinado a los cuerpos de seguridad. Se produjeron momentos de caos, acrecentados por los bulos que eran difundidos por redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea. Al final, se procedió a limitar el tráfico, y, tras horas de retenciones, todo regresó a la relativa normalidad que reina en la isla de La Palma desde el pasado domingo, cuando los movimientos sísmicos experimentados a lo largo de la semana se convirtieran en una columna de humo, antesala de la tragedia que viven los cerca de 6.000 desalojados.


Lo ocurrido contrastaba con el control que era percibido por la población en un inicio. Las autoridades dedicaron varias jornadas a la preparación de planes de evacuación y, de la mano de los técnicos, estudiaron cuáles eran las áreas que podían verse más afectadas por el suceso. Sin embargo, si bien Tacande figuraba como una de las zonas calientes, los vecinos que abandonaron sus casas en ese barrio el lunes lo hicieron con una mezcla de sorpresa y preocupación. Muchos tiraban de hemeroteca familiar y recordaban cómo se vivió el Teneguía en 1979, que en la memoria colectiva ha quedado grabado como un episodio casi anecdótico. Ahora, con la evacuación que les pilló desprevenidos, se veía de otra forma. “¿Se abrirán más bocas? ¿La Isla se va a partir en dos? ¿Será verdad lo del megatsunami?”, fueron algunas de las preguntas que protagonizaron los cafés mañaneros, unidas a la incertidumbre en torno a la cantidad de magma que saldrá del volcán y si seguirá engullendo casas.


Tampoco el hecho de que en la tarde de ayer los temblores aumentaran en cantidad y magnitud ayudó a tranquilizar a los residentes, sobre todo, del Valle de Aridane. Hubo medios de comunicación que publicaron informaciones acerca de la supuesta aparición de una nueva boca, hecho que fue desmentido posteriormente por el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), que, no obstante, alertó de que Cumbre Vieja había entrado en una fase más explosiva. Era visible. La chimenea principal emanaba lava a una altura más grande de lo habitual, pero las consecuencias solo las pueden prever, en parte, los expertos. La ciudadanía aún intentaba encajar el golpe del día anterior.


En este sentido, y a fin de clarificar todo lo relativo a la evolución del proceso eruptivo, el director del Involcan, Nemesio Pérez, señala a DIARIO DE AVISOS que “esto es una erupción fisural”, lo que quiere decir que se crea una línea imaginaria en la que se pueden abrir “centros de emisión”. De la decena que se conocen, el primero, el de la génesis, es el que mayor cantidad de roca fundida expulsa; los otros, o bien están prácticamente inactivos o se han unido a la colada de lava primigenia. Además, comenta que “si se hubieran querido unir [formando una gran grieta], lo más probable es que lo hubieran hecho”, de ahí que, sin descartar la irrupción de otro agujero del que salga más materia a alta temperatura, confíe en que esto no genere una amplia apertura.


Preguntado por la cantidad de magma que estaría bajo tierra y que podría ir saliendo poco a poco a lo largo de las próximas semanas o meses, indica que desde la institución de la que es responsable, mediante modelos de predicción, pueden calcular lo que se halla en la deformación de la superficie. Es decir, desde el nivel habitual del suelo hasta los 28 centímetros que se calcula que se ha elevado el terreno. Pero el reservorio del que está extrayendo el magma Cumbre Vieja no puede ser medido. Es por ello que, con el objetivo de conocer cuánto durará la erupción, deba hacer un repaso por la historia de los volcanes canarios, poniendo el acento en que, con la excepción del Timanfaya (Lanzarote), que se prolongó durante más de un lustro, los eventos de esta naturaleza se han movido en la horquilla de los nueve días a los cinco meses. De igual manera, coge el dato con pinzas, dado que ningún edificio volcánico es igual a otro.


Cabe recordar que Luca D’Auria, jefe de Vigilancia del Involcan, adoptaba, en declaraciones a este periódico, con la misma prudencia la semana previa a la erupción de Cumbre Vieja los relatos de quienes vivieron en primera persona el Teneguía. En aquella ocasión, según consta en la prensa y de los relatos experienciales de quienes aún lo recuerdan, desde la aparición de los primeros seísmos, el magma emergió a los cuatro o cinco días. Eso sí, partiendo de la máxima ya mencionada, de que unos volcanes no tienen por qué ser idénticos a los otros, prefería no aventurarse a dar un plazo, si bien más tarde este era confirmado por la precipitación de los acontecimientos.

PEVOLCA


El Comité Director previsto en el Pevolca (Plan de Protección Civil y Atención de Emergencias de Canarias por Riesgo Volcánico) han coincidido en señalar que lo más importante es la seguridad de las personas y que hay que mantener todas las medidas de precaución porque la emergencia continúa. En la comparecencia ante los medios de comunicación, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, insistió en que la población no se acerque a la zona de la erupción y deje libre las carreteras para que el dispositivo de Protección Civil pueda trabajar y realizar las evacuaciones en caso de que fuesen necesarias. Sánchez recalcó que la gestión de la crisis no concluirá cuando la lava llegue al mar, sino con la puesta en marcha de todas las ayudas que sean necesarias para paliar los daños.


Por su parte, el jefe del Ejecutivo canario, Ángel Víctor Torres, recordó que lo importante es que hasta el momento no se han producido daños personales, por lo que la población debe continuar extremando las medidas de seguridad y atender a las recomendaciones de las autoridades.


Un total de 743 efectivos de seguridad y emergencias conforman el dispositivo de las distintas administraciones que trabaja por turnos en la erupción volcánica en La Palma, entre ellos, el Cabildo de La Palma, Bomberos Voluntarios de La Palma, Consorcio de bomberos de Tenerife y Gran Canaria, Unidades Brifor, UME, Unidades PRESA, Guardia Civil, Grupo de Intervención en Emergencias (GES), Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local y Cuerpo General de la Policía Canaria. A ellos se añaden funcionarios municipales, protección civil y otros servicios de los consistorios de la Isla.


Además, el operativo cuenta con un total de 138 vehículos, un Puesto de Mando Avanzado de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias desde donde se coordinan las actuaciones, y 18 aeronaves del Gobierno, cabildos y el Estado.