erupción en la palma

Binter reanuda la actividad en el aeropuerto de Mazo con la “debida precaución”

La influencia de la nube de ceniza volcánica se traduce en el retraso de vuelos y la cancelación de uno procedente de Berlín
TERMINAL AEROPUERTO LA PALMA MAZO
Terminal del aeropuerto de La Palma. EP

La compañía Binter retomó ayer su actividad en el aeropuerto de La Palma, aunque avisó de que los vuelos programados podrían registrar retrasos. La primera de las salidas previstas era a las 8.30 horas y finalmente despegó a las 11.59 con destino a Tenerife Norte. También despegó, con dos horas de retraso, el vuelo fijado para las 10.00 horas, y hubo demoras en los de las 11.00 y las 13.00 horas; todos, hacia Los Rodeos. El vuelo a Gran Canaria de las 8.40 partió a las 10.17 horas. La aerolínea seguía pendiente de la evolución de la nube de cenizas que mana del volcán de Cumbre Vieja y aconsejó a sus clientes que hicieran las consultas oportunas.
Las operaciones se reanudaron el lunes, tras dos días de parada, y por la tarde se tuvieron que suspender cuatro vuelos por la presencia de cenizas. Ayer se canceló uno de Easyjet procedente de Berlín por la influencia de la nube de ceniza. La altura de columna de cenizas y gases alcanzaba los 5.000 metros. El centro emisor que se reactivó el día 16 continúa con su actividad de emisión de cenizas intermitente. Se espera que el escenario para la operatividad de aeropuerto sea más favorable desde hoy.


Las partículas que emite el volcán de La Palma son abrasivas, por lo que pueden provocar daños en las aeronaves, según los pilotos. Las cenizas volcánicas pueden dañar “gravemente” partes críticas del avión -especialmente, los motores-, bloquear sondas que ofrecen información de parámetros clave para el vuelo o afectar a las antenas de comunicaciones de la aeronave, entre otras consecuencias, explicó la semana pasada el Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (Copac). “Dado que no existen sistemas de detección, sobrevolar una zona con presencia de cenizas volcánicas supone un riesgo para la seguridad”, por lo que los pilotos “siempre evitarán entrar”. Tal y como recoge la agencia Efe, los pilotos realizan una planificación minuciosa de cada vuelo y, para las tripulaciones que han de sobrevolar el espacio aéreo canario, “es fundamental disponer de la información más actualizada y precisa posible” sobre la altitud de la nube de ceniza y la dirección del viento. Si algún piloto detecta ceniza en su trayectoria, lo notificará inmediatamente.

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