erupción en la palma

La Laguna y Todoque, dos hermanos que esperan no compartir el mismo destino

Ambos barrios aridanenses pertenecían al cantón prehispánico de Tajuya y, con el paso de los siglos, adquirieron entidad propia
Evacuaciones de vecinos, ayer, en el barrio aridanense de La Laguna | EUROPA PRESS

La llegada al barrio de Todoque (Los Llanos de Aridane) de las coladas de lava del volcán de Cumbre Vieja impactó, en la primera semana de erupción, a los habitantes de la localidad, que miraban con incredulidad cómo los elementos físicos de la zona quedaban sepultados bajo las rocas calientes, incluida la insigne parroquia de San Pío X, cuyo campanario se precipitó el pasado 26 de septiembre. Y esta semana, con La Laguna totalmente evacuada por el avance del suceso, que ya ha devorado el supermercado y el campo de fútbol, sus residentes solo pueden desear con todas sus fuerzas no compartir el mismo destino, si bien el pasado les une inexorablemente.

Así lo recuerda, en declaraciones a DIARIO DE AVISOS, la cronista oficial del municipio, María Victoria Hernández. No está claro el momento en que cada uno comenzó a considerarse un núcleo poblacional separado, pero lo que sí se sabe es que ambos pertenecieron a la demarcación del cantón prehispánico de Tajuya, en el cual hay yacimientos y se tiene constancia de algunos asentamientos. “En 1508 hay un reparto de tierras concediendo el derecho de instalar colmenas para hacer miel”, cuenta Hernández, para luego detallar que de épocas posteriores, y más concretamente del siglo XVII, se conservan escrituras empleando el topónimo de Todoque.

La Laguna, sin embargo, no dejaría de denominarse Tajuya hasta 1955, cuando el Pleno del Ayuntamiento aridanense adoptó el acuerdo de cambiarle el nombre. Para ello, explica la también exdiputada regional, los miembros de la Corporación tomaron como referencia que la montaña más próxima era conocida popularmente como “de La Laguna”, y, de hecho, era un área en la que, cuando había fuertes precipitaciones, se acumulaba una gran cantidad de agua.

Hernández comenta que Todoque fue, durante un tiempo, un lugar estratégico desde el punto de vista productivo. El Concejo de La Palma -hoy Cabildo- llegó a autorizar la construcción de casas, aljibes y eras por tratarse de un terreno en el que se daba bien el cultivo de cereal. La trayectoria lagunera, por su parte, está estrechamente vinculada al líquido elemento: “En 1903 llega el agua por los vecinos, que tienen la iniciativa de canalizarla hasta allí”, y en torno al chorro que se emplazó, “se empezó a formar el casco de La Laguna que conocemos en la actualidad”.

Es más, la Sociedad Velia instaló en 2003, con motivo del primer centenario, una placa en la que, como recordó ayer en sus redes sociales la cronista oficial, se distingue el escrito: “Gratitud a los vecinos que con sus aportaciones económicas y trabajo, en el año 1903 iniciaron las obras de canalización del agua de la empresa hidráulica Aridane hasta este lugar. Este hecho abrió unas nuevas expectativas en la vida cotidiana de Tajuya, hoy La Laguna. Durante años fue testigo mudo de inquietudes, lugar de encuentro, compañía del sediento y marcó el eje del pequeño desarrollo comercial y urbano”.

Como paralelismo de la situación que se vive estos días en La Palma, María Victoria Hernández no puede evitar remontarse a 1949, cuando entró en erupción el volcán de San Juan. Entonces, indica que el barrio “también fue evacuado por miedo a que se lo llevara la lava”. Aunque no se trata, ni de lejos, de la única catástrofe natural a la que ha tenido que hacer frente el antiguo cantón de Tajuya, como la riada de 1957, que afectó sobre todo a Breña Alta y Breña Baja y desbordó los barrancos de Amargavinos, Aduares y Aguasencio, que “causó muchos daños” también en esta zona de Los Llanos de Aridane.

En cuanto a la red viaria, asegura que a principios de 1925 se inauguró la carretera que conectaba Aridane con La Laguna, y que discurriría más tarde por Todoque y Puerto Naos. Este último punto, hoy conocido como uno de los principales enclaves turísticos de la Isla Bonita, no sería merecedor de tal reconocimiento hasta los años 30 del siglo pasado, momento en que fue ganando peso demográfico. Aunque ya eran famosas las aguas medicinales del Charco Verde, especialmente después de que en 1677 el volcán de Fuencaliente sepultara el manantial de Fuente Santa, que tantos quebraderos de cabeza ha llevado tras el alumbramiento de sus aguas a principios de los 2000.

Sobre las parroquias que, hasta hace unos días, se erigían sobre ambos barrios, la cronista relata que en 1950 hubo un grupo de misioneros católicos que animaron a los habitantes de Todoque a construir la iglesia de San Pío X, que constituyó la primera del mundo en honor al dicho Papa, fallecido en 1914. No sería hasta 1957 que arribaría a La Laguna la imagen de San Isidro, que en un inicio, recuerda, se colocó en la lonja de una casa particular. Ya luego, viendo la fe que se le profesaba, se decidió levantar el templo.

EL FUTURO

Así, estas zonas, de las que una -Todoque- ha sido engullida por la lava y otra -La Laguna- permanece amenazada, con una parte importante de su superficie afectada por la erupción del Cumbre Vieja, tienen una historia compartida. En el siglo XIX, aun tratándose de centros rurales, ya existía suficiente vida como para la fundación de las primeras escuelas. Hoy día se habían ganado nombre propio como dos entrañables núcleos de Los Llanos de Aridane, con elementos que los hacían únicos a nivel insular. Y, si bien el pasado les ha unido en todos los sentidos, llegando a compartir la denominación de Tajuya en el periodo prehispánico, lo cierto es que los palmeros desean, al menos en esta ocasión, que dibujen un futuro por separado y La Laguna se salve de los infernales cauces del volcán.

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