la palma

Una nueva colada del volcán avanza hacia el suroeste y deja más destrucción

La posible llegada de la lava a la carretera de acceso a Puerto Naos y la continuidad de la sismicidad en la Isla preocupa
Un bombero del Consorcio de Bomberos de Tenerife vigila el avance de la colada sur en la isla de La Palma. BOMBEROS DE TENERIFE

El recorrido de los ríos de lava y su poder de destrucción sigue preocupando. En solo un día, una colada que en estos momentos se mueve hacia el suroeste sobre coladas previas avanza destruyendo casas, fincas e infraestructuras en un recorrido de 900 metros. Ese río de lava, que surgió desde el foco emisor del flanco noroeste del cono principal del volcán, es ahora el centro de atención de los responsables del Plan de Emergencia Volcánica de Canarias (Pevolca), que detallaron que esa lengua de lava original se ha bifurcado en dos brazos, uno de los cuales avanza hacia el suroeste.

El director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, indicó a última hora de la tarde de ayer que la reactivación de la colada tres, la que se dirige al suroeste, se encuentra a unos 300 metros en línea recta de Las Norias.

Nada puede hacerse frente a la aparición de nuevas coladas, tal y como ha ocurrido a partir de las roturas y cambios estructurales del cono volcánico en semanas anteriores. Esta nueva colada, a la que se denomina número tres, avanza hacia el Camino Aniceto y la zona conocida como Las Majadas, con cada vez mayor proximidad a la carretera de acceso a Puerto Naos. Ya ha destruido más viviendas vacacionales, residencias de particulares y caminos, hasta llegar al almacén de plátanos de la cooperativa Covalle, cuyos trabajadores en ERTE desde el día siguiente a la erupción mantenían la esperanza de conservar la instalación.

Desde hace tres semanas fue desalojada de fertilizantes y productos químicos por parte de un dispositivo de seguridad, reforzado por los propios trabajadores del empaquetado. Morcuende aclara que esta colada “no amenaza el núcleo turístico, solo a la carretera de acceso”.

La sismicidad continúa en las mismas profundidades y zonas, especialmente en Villa de Mazo y Fuencaliente, aunque desde el Comité Científico subrayan que no se producen sismos a nivel superficial, registrándose una disminución de los terremotos de magnitud 4. Pese a todo, se advierte desde el Comité Científico sobre la posibilidad de que se produzcan más seísmos que sean sentidos por la población, con intensidades de seis y probabilidad de pequeños derrumbes en zonas de pendiente. Otra de las coladas, la que ya devoró gran parte del barrio de La Laguna, de donde se mantienen desalojadas unas 1.500 personas, sigue creciendo en altura y su desbordamiento parece inminente.

Pese a la gravedad que suma el hecho de nuevas pérdidas materiales, el índice de explosividad volcánica, tal y como informó en su última comparecencia la portavoz del comité científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias, María José Blanco, se mantiene en el nivel dos en una escala de uno a diez, mientras la erupción volcánica mantiene el mismo patrón de comportamiento que los últimos tres días. Asimismo, la morfología del cono sigue cambiando de manera reiterada por los sucesivos procesos de crecimiento y reconfiguración.

La ferocidad del volcán no cesa y no hay síntomas de agotamiento en su actividad, que durante la noche impidió la tranquilidad de los vecinos del Valle de Aridane. El Pevolca ha puesto en marcha un semáforo que indicará a la población en qué nivel se encuentra la calidad del aire en cada momento.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajará este lunes a la isla de La Palma, acompañado por la subsecretaria del Interior, Isabel Goicoechea, y por el director general de Protección Civil y Emergencias, Leonardo Marcos. En su agenda figura la visita al Puesto de Mando Avanzado, en El Paso, además de una reunión con los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil destinados en el dispositivo de auxilio a la población por la erupción del volcán.

Además, la previsión de llegada de 10.000 visitantes este fin de semana a La Palma ha provocado una reacción inmediata del Pevolca, que, aunque en un primer momento limitó el tránsito viario al valle a residentes y traslados por motivos de trabajo, revisó su decisión en la reunión de ayer a mediodía, cuando informó de que la bajada de Hermosilla, entre El Paso y Los Llanos, es la vía recomendada, mientras que la carretera general LP-3, por Tajuya, será de salida y con el libre tránsito solo para vehículos pesados y transporte público.

La restricción inicial en el acceso generó enorme preocupación en el Valle de Aridane, especialmente entre los ya perjudicados negocios de comercio y restauración, que veían su primera esperanza de encontrar un fin de semana normalizado en cuanto a actividad, en peligro. En el último recuento de daños del Pevolca, a partir de la observación del sistema europeo de vigilancia europeo Copernicus, la superficie afectada es de 906 hectáreas. En el recuento se refleja que el número de edificaciones afectadas asciende a 2.296, de las que 2.183 están completamente destruidas y 113 en riesgo o parcialmente dañadas por las diez coladas que se han producido hasta ahora, una de ellas a menos de cien metros del mar.

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