José Manuel de Cozar: “Es difícil que nos extingamos, pero las condiciones de vida empeorarán”

El doctor en Filosofía y autor del libro ‘El Antropoceno’ resalta el impacto global e irreversible de la acción humana en el planeta en CampusÁfrica

José Manuel de Cozar Escalante durante su participación en CampusÁfrica. | DA

José Manuel de Cozar Escalante, doctor en Filosofía por la Universidad de Valencia, afirmó ayer, en la IV edición de CampusÁfrica, que “es difícil que nos extingamos por completo, pero las condiciones de vida sí pueden recibir un golpe muy fuerte” debido al cambio climático.
El autor del libro El Antropoceno, en el que se habla del impacto global e irreversible de la acción humana en el planeta, señaló que este periodo se inició desde 1800, con el comienzo de la Revolución Industrial, aunque expertos barajan para ello la etapa que va de 1945 a 1950, cuando se lanzaron los primeros elementos radioactivos a la atmósfera. En el Antropoceno se distingue una actitud negativa, que concluye “que nos puede llevar a una catástrofe mundial” y habla incluso de la extinción de la raza humana, y una visión positiva, que supone una oportunidad única, gracias a las nuevas tecnologías, para un mayor control sobre el planeta.

Por su parte, José María Fernández-Palacios Martínez, Catedrático de Ecología de la Universidad de La Laguna), distinguió entre el cambio climático y cambio global, y fue categórico al afirmar que “el metano que habita bajo los glaciares aumentará por diez el efecto invernadero. Este es uno de los grandes peligros a los que nos enfrentamos”.
Además, añadió que el amento del nivel del mar no son cosas de futuro, sino que ya hay consecuencias reales en algunos puntos del planeta. También advirtió de la desaparición de las especies animales que no se adapten al cambio.

En la sesión vespertina, Luis Ortigosa, especialista en Pediatría y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Agencia Española de Pediatría, insistió en la importancia de vacunarse como “herramienta necesaria de prevención” ante enfermedades que a lo largo de la historia han registrado una alta mortalidad, como la viruela. Lamentó que hayan surgido los movimientos contrarios al uso de este medicamento, por el “peligro” que implican. Ortigosa hizo hincapié en que “las vacunas que están actualmente en el mercado son seguras” y que “el rápido desarrollo de las vacunas del SARS-CoV-2 no es sinónimo de que no sean seguras”.

Por último, Antonio Cabrera de León, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la ULL, insistió en la “vigilancia de enfermedades crónicas” y que la “prevención y la educación en hábitos saludables” son claves para rebajar la mortalidad. “Nadie muere de diabetes, pero genera el colapso de los recursos para tratar patologías”.