erupción en la palma

La desesperación se adueña de los afectados, que no entienden por qué no llegan las donaciones

La precariedad en viviendas y el agrupamiento de varias familias desatan la impaciencia, mientras la Administración trabaja en parámetros para un reparto justo de las ayudas
Desde ayer, es obligatorio coger cita para inscribirse en el registro único de la Oficina de Afectados.

Las donaciones solidarias a los afectados por el volcán, que superan ya la cifra de nueve millones de euros en las cuentas abiertas por el Cabildo y los ayuntamientos de El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte, “deben llegar cuanto antes a los afectados, porque muchas familias las necesitan de forma urgente, no dentro de unas semanas ni dentro de unos meses, sino ahora, cuando están fuera de su hogar y en situación de emergencia”.

Así lo explica uno de los empresarios que ha hecho donaciones a través de su empresa, además de las aportaciones altruistas de sus propios clientes. Algunas de las 7.000 familias desalojadas de los barrios de El Remo, Puerto Naos y La Bombilla, o desplazadas de sus entornos y sin vivienda, no entienden las razones por las que no se agiliza la entrega de esos fondos llegados desde todos los puntos del país, Europa y América.


“No entendemos cómo aún no han hecho un reparto, porque desde que nos quedamos sin casa a lo único a lo que hemos tenido acceso es a un bono de 50 euros que nos dio Cruz Roja, más otro que puede ser de 400 euros para pagar el alquiler si no tienes trabajo; si tienes un contrato, la ayuda es de 200”. De esta manera lo indica Gabriela, madre de un niño de nueve años, que, desde hace tres semanas, duerme junto al pequeño en un colchón en la misma habitación donde se apilan las bolsas con todo lo que tienen, “la ropa que nos han dado y una televisión”, es un pequeño espacio donde “mi abuela ocupa la cama, porque ella está mayor”.

Gabriela, que confiesa dormir mal por la amenaza del sueño recurrente en el que “tengo poco tiempo para recoger todo lo que dejé en la casa”, asegura que “quiero creer que nos tienen presentes, pero ya somos muchos los que nos preguntamos qué hace ese dinero en el banco, mientras lo estamos pasando tan mal, y no somos los peores, hay gente que está peor que nosotros”. Lourdes, jubilada de 67 años, cuyo hogar quedó sepultado la primera semana de erupción del volcán en el ya desaparecido barrio de El Pampillo, duerme en un sillón del salón comedor del piso de Tazacorte donde vive con su hija y sus nietos, mientras espera que “me den una de estas primeras 18 casas que van a entregar. Hasta que ese momento no llegue, y sin más ayuda que la que me están dando unos amigos a los que les debo la vida, no puedo sino estar triste y mal, y es verdad: muchas veces pienso en que no tiene sentido seguir viviendo así, sin nada después de toda una vida de trabajo”. Ella también relata que “a mí me dieron 50 euros en Cruz Roja para una compra y estamos esperando a tener el recibo de cobro del alquiler para que nos den algo de ayuda para pagar la casa”.


Frente a esta situación, las administraciones reconocen extraoficialmente la complejidad de un asunto que les quita el sueño. El objetivo parece más cerca una vez entre hoy en funcionamiento el Registro único en la Oficina de Atención a los Afectados, lo que ha sido posible, explicaba el coordinador de la Oficina, Miguel Ángel Pulido, a partir de la seguridad jurídica que otorga el Decreto Ley regional que también van a utilizar el Cabildo y los ayuntamientos, para efectuar el reparto del dinero donado, con acceso a los datos facilitados por las unidades familiares.


La consejera de Acción Social, Nieves Hernández, ha asegurado que las ayudas serán directas a las familias y con la mínima exigencia de documentación.

Una plataforma permitirá verificar la situación de cada familia

El registro único contará con una plataforma de intermediación, la herramienta que permite el acceso de la Administración a la base de datos para verificar la información de las familias. El reparto de las donaciones, más de nueve millones, ha generado ya la primera división. El Ayuntamiento de El Paso ha comenzado su reparto de forma autónoma, mientras que Tazacorte y Los Llanos lo harán junto al Cabildo. La institución ha recordado que las ayudas de emergencia asignadas a los ayuntamientos “está siendo clave para dar respuesta a los damnificados”.

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