tenerife

Asinladi fomenta la inclusión de 30 personas con diferentes capacidades intelectuales

A través del proyecto ‘Yo quiero ser independiente y puedo 2021’, esta asociación, junto al Cabildo de Tenerife, atiende a este colectivo y le aporta las herramientas necesarias para desarrollar una adecuada interacción en su entorno
Asociación para la Inclusión Social y Laboral de Personas con Diferentes Capacidades Intelectuales
Asociación para la Inclusión Social y Laboral de Personas con Diferentes Capacidades Intelectuales

La Asociación para la Inclusión Social y Laboral de Personas con Diferentes Capacidades Intelectuales, Asinladi, ha trabajado durante este año en el proyecto Yo quiero ser independiente y puedo 2021, con el que da atención a 30 personas y fomenta su capacitación para que puedan incorporarse en proyectos de inserción laboral. Esta iniciativa cuenta con el apoyo económico del Cabildo de Tenerife, a través del Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS), que este año ha destinado a esta organización 77.500 euros.

Para Asinladi, esta colaboración, que se materializa a través del Anillo Insular de Políticas Sociales, es fundamental para llevar a cabo un proyecto que, según indican, es básico para el desarrollo de estas personas en sociedad. “Se trabajan aspectos imprescindibles para alcanzar una autonomía personal, como el manejo del dinero o la gestión del tiempo”, explican desde la entidad.

Proyecto Yo quiero ser independiente y puedo 2021, Asinladi
Proyecto ‘Yo quiero ser independiente y puedo 2021’, Asinladi

Si bien este proyecto se ha desarrollado durante el año 2021, Asinladi y el IASS llevan trabajando de la mano desde 2017. En este tiempo la asociación ha perseguido el objetivo de proporcionar a jóvenes con discapacidad intelectual las herramientas, destrezas y habilidades necesarias para desarrollar una adecuada interacción en su entorno, favoreciendo de este modo su participación en la sociedad y ayudándoles para que puedan tener una vida independiente.

Desde el IASS consideran que los objetivos que persigue esta entidad responden a una preocupación que suele ser común para los y las integrantes de este colectivo: la posibilidad de conseguir una autonomía plena. Por eso, valoran el trabajo del personal de Asinladi, profesionales que han sabido adaptarse a los diferentes contextos y que, durante la crisis sanitaria, han incorporado intervenciones más ajustadas a la situación. Un ejemplo es la formación en el uso de nuevas tecnologías “para que la realidad que ahora vivimos, no suponga otro motivo de exclusión para las personas con discapacidad intelectual”.

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