erupción en la palma

Aumenta el descontento social en La Palma por el retraso de las ayudas

La tardanza en la llegada del dinero recaudado moviliza a los damnificados y muestran su indignación. Por su parte, el alumnado de Bachillerato pide flexibilización en la EBAU
Se acumulan las semanas, se sobrepasan los dos meses y muchas familias siguen viviendo en situaciones precarias.

Algunos piensan que si no “calientan” el ambiente y la gente sale a la calle, no llegarán las ayudas. Las opiniones están divididas entre los afectados por el volcán.


Fiel reflejo de esta fragmentación social en medio de una crisis sin precedentes, es la desconvocatoria a última hora de una manifestación para la que algunos llegaron a pedir “quemar neumáticos” frente al Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. Pese a la desconvocatoria, la alcaldesa, Noelia García, se vio obligada a recibir a unas 20 personas que se concentraron para pedir con urgencia la entrega de las ayudas.


Cada vez son más las personas enfadadas, las recriminaciones y hasta las riñas a la hora de defender a uno u otro alcalde, al presidente del Cabildo o al del Gobierno de Canarias. Algunos de los afectados en los puestos de cabeza de las plataformas y asociaciones de afectados por el volcán opinan que lo que se está pidiendo es que las ayudas de emergencia, esas para las que el Cabildo ha entregado 300.000 euros a los ayuntamientos, además de los más de nueve millones de euros en donaciones que han comenzado a repartirse, pero de los que gran parte aún no ha llegado a sus beneficiarios, se repartan “de una vez por todas”.


Los afectados distinguen estas ayudas de emergencia de otras como las del Estado, incluidas en el decreto que habilita más de 200 millones de euros para La Palma, y las del Gobierno de Canarias para viviendas, de las que señalan que “tardarán más en hacerse efectivas por la tramitación en el Registro Único”.


Esa visión no es compartida por otros, que recuerdan las promesas y expectativas del renombrado y pionero Registro Único, del que se esperaba que hiciera efectivos los amparos económicos de forma ágil en cuestión de semanas. Los pulsos del volcán, los de la atención a la emergencia social desde las administraciones y las urgencias de los afectados, no están en sintonía.


El alcalde de Tazacorte , Juan Miguel Rodríguez, recuerda que solo cinco viviendas se han entregado en Fuencaliente, mientras que otras 12 ya están en manos de sus propietarios temporales en el municipio bagañete, eso sí, durante un período establecido de tres años, lo que les parece insuficiente, debido a que la velocidad de crucero en esta respuesta habitacional “está siendo demasiado lenta”, pese a la urgencia de la situación, a las puertas de una Navidad, conviviendo dos o más unidades familiares, en muchos casos sobre colchones y con gente mayor a su cargo.


La alcaldesa de Los Llanos de Aridane comprende la desesperación de sus vecinos. La mayoría de los desalojados pertenecen a este municipio, a la espera de volver en un futuro incierto a sus hogares, mientras la crisis volcánica continúa, y los desplazados para siempre de sus barrios, sepultados bajo la colada. Así las cosas, quienes miran buscando respuesta al municipio de El Paso se encuentran con que de las más de 200 viviendas prefabricadas de las que se habló inicialmente, solo se han levantado tres.


Entre los afectados, se llega a pedir a los ayuntamientos que prioricen la atención a las familias en riesgo de exclusión social, con paro, menores y situación económica más precaria. Las administraciones más cercanas al ciudadano, las que reciben de forma directa las quejas y hasta los intentos de manifestación, han dedicado parte de los 300.000 euros entregados por el Cabildo a la contratación de trabajadores sociales y psicólogos, parte esencial a la hora de tramitar y prestar apoyo.


Otros advierten del riesgo que se corre de que se produzca un “estallido social” si no se atienden las emergencias y se rebaja el clima de tensión.


Por otra parte, los alumnos de 2º de Bachillerato de los centros de Educación Secundaria de la comarca Oeste, han pedido amparo al Diputado del Común, Rafael Yanes, para que tanto la Universidad de La Laguna como la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, tenga en cuenta que, como afectados por el volcán, con temario por dar producto de los tiempos sin clases y de la opción telemática por la que se apostó después de varias semanas de crisis volcánica, no están lo suficientemente preparados para la prueba selectiva de EBAU. “Lo que para el resto de la gente es una iglesia que cae o un bar que queda bajo la lava, para nosotros es nuestro barrio, el lugar donde hemos vivido”, explicaba uno de los alumnos.


A los temarios y clases incompletos, se suma la complicada situación de que “cuando podemos acudir al aula, estamos pendientes de si nuestras viviendas están bien o si vamos a ser evacuados o no. Un escenario que no es el idóneo para estudiar y alcanzar el rendimiento suficiente para aspirar a una plaza universitaria”.


Los alumnos explican que su formación para la prueba de la EBAU “está en inferioridad de condiciones”, y pusieron especial énfasis al detallar que “ya en el curso 2019-2020 la pandemia nos convirtió en un colectivo vulnerable y, ahora, el volcán ha agravado notablemente la inestabilidad que sufríamos y nos ha sometido a una doble exclusión”. Desde el 19 de septiembre, fecha en la que se inició la erupción, y hasta el 18 de octubre, la actividad lectiva de los centros educativos de Los Llanos de Aridane, El Paso y Tazacorte quedó suspendida y fue intermitente, y las clases presenciales se compaginaron con las telemáticas. Esto supone tener la misma prueba de EBAU que el resto de Canarias, a pesar de haber tenido un mes menos de clases.

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