la palma

Eucaristía desde Tajuya para toda España junto a las faldas del volcán

La 2 de TVE y Radio 5 emiten la misa del programa ‘El día del Señor’ desde la parroquia de la Sagrada Familia, con el aforo completo y público en el exterior; realizan una ofrenda con material expulsado
El obispo de la diócesis Nivariense, el palmero Bernardo Álvarez, oficia la misa en la iglesia de la Sagrada Familia de Tajuya. DA

Por Luis G. Morera (Efe)

Poco después de aquel 19 de septiembre, cuando la lava comenzó a brotar en Cabeza de Vaca, la iglesia de la Sagrada Familia de Tajuya, donde este domingo se retransmitió una misa para toda España, cobró un inesperado protagonismo colateral en esta erupción volcánica. Desde aquel día, cientos de visitantes y periodistas han pasado por el templo, buena parte de estos últimos, trabajadores de RTVE, propusieron a su empresa la realización del programa El día del Señor desde esta parroquia. En una iglesia con el aforo completo, y público en el exterior, la celebración comenzó a las nueve y media de la mañana, en una jornada en la que el volcán en Cumbre Vieja volvía a emitir una importante emisión de cenizas y bombas volcánicas.


Los tres alcaldes de los municipios del valle de Aridane, el presidente del Cabildo de La Palma, Mariano Hernández Zapata, y representantes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y de la comunidad científica formaron parte de este emotivo acto, en el que miembros del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y la Unidad Militar de Emergencias (UME) realizaron una ofrenda con material expulsado por el volcán.


Tras mostrar su reconocimiento a los medios de comunicación por el seguimiento constante de esta crisis volcánica, Hernández Zapata agradeció a RTVE la transmisión de esta misa en el marco del programa La hora del Señor. El titular de la primera corporación palmera recalcó, en declaraciones a Efe, “la importancia de que se siga recordando a la Isla Bonita y que el foco mediático y de interés se mantenga en esta erupción y sus consecuencias socioeconómicas”. La celebración fue presidida por el obispo de la diócesis Nivariense, el palmero Bernardo Álvarez. Después de lamentar el sufrimiento que ha llevado la erupción, enfatizó la solidaridad recibida desde todos los rincones del planeta y, especialmente, de la comunidad católica.


Vecinos de Tajuya y del resto del valle de Aridane acudieron al templo, tal y como hacen cada domingo desde antes de la erupción. Algunos de ellos reconocían que este era un oficio especial, no solo por ser televisada, sino porque el cercano volcán, que tanta zozobra ha traído, parece que comienza a debilitarse. El párroco Domingo Guerra, responsable de la apertura del templo a todos los que han pasado por la plaza y el mirador, fue una de las figuras más reconocidas, tanto por su hospitalidad como por su labor de apoyo y cuidado a sus feligreses.

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