conversaciones en los limoneros

Óscar Izquierdo (Fepeco): “Tenerife ha perdido peso por la cobardía de sus dirigentes y ya es la séptima isla menor”

El presidente de los constructores, que elogia al actual Cabildo Insular, considera "inconcebible" que Santa Cruz sea la única capital de España sin una vía de circunvalación y pide "un mayor compromiso del empresariado tinerfeño: que no nos dejen solos"
Óscar Izquierdo (Fepeco). | Fran Pallero

Conocí a Óscar Izquierdo cuando, entre otros, fundaba el CDS de Adolfo Suárez. Ha llovido mucho. Este tejinero de 61 años, 31 de los cuales ha vivido en Güímar, se licenció en Ciencias Políticas y de la Administración en Madrid y luego estudió Ciencias Religiosas en La Laguna, aunque no ha terminado esta última carrera. Su puesto como presidente ejecutivo de la Federación Provincial de Entidades de la Construcción (Fepeco) le quita tiempo. Y Óscar también dedica muchas horas a leer, fundamentalmente temas de política y de filosofía. Su padre, que fue practicante, tiene una placa colocada en su honor en el centro de salud de Tejina. “En mi casa no había mucho dinero, pero sí cosas para comer, porque la gente le pagaba con lo que tenía”, me dice. Óscar Izquierdo ejerce su trabajo con puntualidad inglesa, es un hombre profundamente religioso y adora a su familia. Dos hijos, chico y chica, y una mujer que quiere a su perrita tanto como él. Tiene las ideas muy claras, incluso no hay reparos en afirmar que el Cabildo de Tenerife, en vez de acometer la obra pública pendiente, se convirtió un día en un plató de televisión. Dice que con respecto a Gran Canaria llevamos treinta años de retraso en infraestructuras y aceptó la entrevista en Los Limoneros sin pestañear, “porque quiero decir cuatro cosas”. Frecuentemente habla con el que fue su jefe, Fernando Fernández, en los tiempos en que Adolfo Suárez pedía a gritos por todo el país una segunda oportunidad. Óscar fue jefe de Gabinete de Fernando, su mano derecha. Hubo suerte diversa en aquellos tiempos. No elude ni una sola respuesta, aunque me pide que sea prudente si hablo de su vida religiosa. Este asunto no me interesa, cada uno va a misa las veces que quiere. Estamos ante una persona excelente, culta y trabajadora, que ejerce su trabajo con una dedicación admirable.

-Dices que sufrimos retraso con respecto a Gran Canaria.

“¿En infraestructuras? Sí, treinta años. Es que con tanta rueda de prensa para anunciarlas, el Cabildo de Tenerife no tenía tiempo de ejecutar las obras. Y así cayeron muchas empresas tinerfeñas y así los tinerfeños hemos pagado las consecuencias”.

-¿Ha cambiado la cosa?

“En dos o tres años habrá mucha obras pública ejecutándose aquí. Antes no se redactaban proyectos, sino que se convocaba a los periodistas para contarles lo que luego no se iba a hacer”.

-¿Culpa de los políticos?

“¿Y de quién si no? ATI por lo menos defendía a Tenerife, pero luego surgieron las AIC y fue el desastre. Todo se dispersó. Tampoco el PSOE de Tenerife tiene músculo, aquí se hace lo que dice el partido desde Las Palmas”.

-¿Y el PP?

“¿El PP? El PP necesita vitaminas. Si tuviera un buen candidato ganaría, pero no lo tiene”.

-Entonces, la construcción, tu sector, no ha muerto.

“No sólo no ha muerto, sino que la construcción va a ser, está siendo, el motor de Europa. Pero, además, es que ha cambiado. Ahora se construye de una manera sostenible, respetuosa con el medio ambiente”.

-¿Y las viejas construcciones?

“Se están revisando y reformando aquellas que tienen 30, 40 y 50 años. Se les están dotando de eficacia energética, de la accesibilidad adecuada y de la digitalización necesaria. De lo preciso para que se incorporen a un mundo moderno, siguiendo las directrices de la Unión Europea, que preconiza una renovación urbana en todos sus términos”.

-¿Resucitará Tenerife?

“En este momento es la séptima isla menor. Las cosas tendrán que cambiar mucho. Estamos en la cola en todo y cada uno debe asumir su cuota de responsabilidad por ello”.

-¿Echas la culpa a los insularismos?

“No, sino a algunas organizaciones políticas derivadas. Pero, por ejemplo, ATI tenía dignidad. Coalición Canaria no demuestra gallardía y abandonó a esta isla para contentar a la otra. Los otros partidos tampoco hicieron nada más que la vista gorda. Todo se fue de aquí, las direcciones regionales de las grandes empresas, las de los bancos, todo el poder de decisión fue trasladado a Las Palmas. Por la cobardía de los dirigentes tinerfeños”.

-¿Y cómo se arregla eso?

“Pues pido un mayor compromiso del empresariado tinerfeño, sobre todo en la toma de decisiones. Que no nos dejen solos. Y que sepan lo que mueve la economía; y el sector de la construcción la mueve. El problema no está en que alguien como yo hable y lo cuente. El problema radica en que los demás permanecen calladitos cuando las injusticias políticas y económicas ocurren”.

(Óscar Izquierdo se levanta a las cinco de la mañana. Pocas veces ve la televisión, no le interesa. Su oficina funciona como un reloj, pero él es el primero que llega, el que abre la puerta y el que la cierra, tras el horario laboral. Procura pasar tiempo en casa, pasear a su perra y que muchas de sus horas transcurran junto a su mujer, porque los hijos ya han volado. Tiene palabras de muy grato recuerdo para un amigo común, el periodista Arturo Trujillo, que fue compañero suyo en el Gabinete de Fernando Fernández. Óscar y Arturo eran un dúo imbatible. Ambos se ven frecuentemente, porque Arturo asiste a una tertulia en la Plaza del Príncipe, que queda cerca de la oficina de Óscar).

“Arturo manejaba a la prensa como nadie, con amabilidad, contando lo que podía y manteniendo unos contactos estupendos. Organizó cursos en Europa para periodistas, sabía cómo seguir las informaciones de los periódicos. Eran otros tiempos. Y también debo recordar a José Arturo Navarro Riaño, que ha sido el maestro del protocolo en Canarias y que ha formado a todos los profesionales de este campo”.

Óscar Izquierdo (Fepeco). | Fran Pallero

-Por cierto, ¿es justo el consejero de Obras Públicas actual, Franquis, o también tira para el otro lado, para su lugar de origen?

“Es una excelente persona, un buen político y yo creo que está apoyando los proyectos de esta isla y los va a ejecutar. Claro que el Cabildo de Tenerife también ha cambiado y ahora parece más eficaz. Esperemos que así sea, por el bien de todos los tinerfeños, claro”.

-De todas formas, no es un favor el que nos está haciendo el Gobierno. Es su obligación.

“Como isla capitalina, Tenerife no pide ningún favor, efectivamente, sino el derecho que tiene a ejecutar sus infraestructuras. Santa Cruz, por ejemplo, es la única ciudad de España de su categoría y número de habitantes que no tiene una vía de circunvalación. Me parece inconcebible”.

-Pareces insularista.

“Es que lo soy. ¿O acaso tengo que arrepentirme de que mi isla progrese? Pero el insularismo de Coalición Canaria, ya digo que desde los tiempos de las AIC me resulta inconcebible. Y si hubiésemos seguido así estaríamos pendientes de decisiones que se tomen en Gran Canaria. Ya está bien”.

-Nos hemos quedado atrás.

“Mira, no es un secreto que cualquier territorio, insular y continental, que desee progresar económica y socialmente debe tener, por ejemplo, una red viaria segura, sostenible, vertebradora. ¿Tú crees que las colas de las autopistas tinerfeñas lo dan a entender?

-No, por supuesto que no.

“La isla de Tenerife se ha quedado colapsada y esto no ha sido culpa del todo del Gobierno de Canarias. A veces el salón noble del Cabildo de Tenerife parecía un plató de televisión”.

-¿Por qué?

“Se convocaban aquellas ruedas de prensa triunfalistas para anunciar proyectos que nunca se ejecutaban, mientras se descuidaba el anillo insular o la vía alternativa de entrada y salida a Santa Cruz, o la propia circunvalación de la capital. Es inconcebible. Son infumables las colas en la TF-1 y en la TF-5. ¿Sabes cuánto les cuestan estas retenciones a los usuarios? Millones de euros todos los años, además de desesperación y estrés. Es un desastre”.

-Parece que necesitamos un líder.

“No lo tenemos. Tenerife debe estar permanentemente en la búsqueda de un líder que la conduzca, o la reconduzca, un líder que entusiasme a la gente. Y no lo tiene”.

-Pues apunta a alguien.

“Desgraciadamente, yo tampoco lo sé. Pero sí sé que necesita este líder que haga aumentar el peso específico de la isla en el concierto regional; ya digo, que entusiasme a la gente, al electorado si hablamos en términos políticos. Es que nos hemos quedado en la cuneta”.

-Por las dichosas infraestructuras. ¿Tu crees?

“Pero no sólo las viarias, sino por ejemplo las aeroportuarias. Tenemos un grave problema de conectividad en Tenerife. Los barcos se van a Las Palmas. Gando es el principal aeropuerto. ¿Qué ocurre con la actividad del puerto de Granadilla? Aquí una obra tarda años y años en ejecutarse, cuando no aparecen los cuatro ecologistas falsos que le ponen pegas a todo y que no tienen ni idea del daño que hacen, con tal de aparecer en los periódicos. En Gran Canaria, normalmente, no los dejan ni rechistar, por absurdos”.

-O sea, que ves un problema de presión externa para que las cosas no se hagan.

“Sí, y estamos ante un grave problema. Que ni siquiera es económico, sino puramente político y de gestión”.

(En una pausa, Óscar habla de nuevo de su padre, Manuel Izquierdo, practicante de Tejina, que falleció a los 76 años. Reconoce que Fernando Clavijo le ayudó a que el ambulatorio en el que trabajó descubriera una placa en su honor y que el centro de salud tuviera su nombre. “Mi padre tenía casi treinta ahijados”, me dice, “de familias agradecidas; a veces se metía la mano en el bolsillo, sacaba lo que tenía y se lo daba al paciente, a escondidas”. Me habla de partos de madrugada, atendidos por su padre, en lugares remotos, donde era difícil llegar. Tocaban en su casa, se levantaba e iba a atender a los pacientes, a cualquier hora de la noche y del día).

-Tu trabajo con Fernando Fernández te curtió políticamente. ¿O no?

“Fue un gran presidente, el presidente de la honestidad. Fernando quiere mucho a su tierra y trabajó por ella con carácter igualitario. No le hacía falta para nada la política, porque había triunfado como médico y tenía fortuna personal. Luego, en Europa, dio otra lección de trabajo y de señorío. Y fue un hombre coherente, al que traicionaron sus aliados. Pero esto ya es historia”.

-¿Qué le hace falta al sector que presides en la provincia?

“Pues dinamizarlo con obra pública. Con la obra pública que cada isla demanda y necesita, ni una más ni una menos. No podemos vivir comprimidos, contando con el territorio que tenemos y respetando todo lo que se debe respetar en cuanto al crecimiento sostenible. Pero no pueden surgir ecologistas como hongos que limiten el desarrollo necesario para los isleños. Ecologistas falsos, que no ven más allá de sus propias narices”.

-¿Echas de menos la política?

“Cada actividad tiene su tiempo. Yo no pienso en la jubilación, todavía es pronto para mí, pero mi vocación de servicio creo que la he demostrado. La política fue desagradecida con nosotros, pero hicimos nuestro trabajo”.

-¿Este Gobierno de Canarias?

“Supongo que intentará cumplir, pero que no se olvide de nuestra isla y de nuestra provincia. Porque si no, aquí estaremos para recordárselo”.

-Palabra de Dios. Y perdona, Óscar.

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