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Un equipo científico, alertado por un “peligro potencialmente letal” en La Palma

La alarma del sistema de detección de gases se dispara cuando cuatro personas, de la Guardia Civil y de Involcan, se encontraban en plena operación de toma de muestras sobre el terreno
Un equipo científico, alertado por un “peligro potencialmente letal”

Un “peligro potencialmente letal” hizo saltar las alarmas ayer por la tarde tras las mediciones de gases sobre el terreno en la erupción de Cumbre Vieja, hasta el punto de que un equipo de la Guardia Civil y del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) tuvo que abandonar el emplazamiento donde tomaba muestras. En un vídeo del instituto armado y difundido por el Gobierno de Canarias se ve a dos científicos de Involcan y a un agente dentro del perímetro de exclusión, protegidos por máscaras antigás. Sobre el suelo, cubierto de ceniza, yacen los cadáveres de animales de pequeño tamaño, como un ave rapaz. Cuando se dispara el aviso del sistema de detección de gases que porta un Guardia Civil, este alerta a sus tres acompañantes en la misión.


Los altos valores de gases continuaban dificultando el acceso de vecinos y del dispositivo de emergencia al área evacuada del sur de las coladas por el peligro que representan para la integridad física. La presencia de gases -permanentemente monitorizados por la UME-, así como la intensificación circunstancial de la señal del tremor volcánico, registrado sobre las 13:00 horas de ayer, centraron la reunión del comité director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca). En la rueda de prensa, Miguel Ángel Morcuende explicó que en el norte se observaron determinados pulsos o crecimiento de SO2 en Los Llanos de Aridane, Tazacorte o Puntagorda, de duración ligera, y que las estaciones daban resultados de regulares a buenos pasando por fases intermedias. Sin embargo, en la parte sur -evacuada- hay muchos problemas relacionados con el dióxido de azufre, el monóxido de carbono y la emanación difusa de dióxido de carbono, una dinámica que se ha venido repitiendo e imposibilita que se pueda acceder a barrios como Las Manchas, Las Norias y La Bombilla. La portavoz del comité científico, María José Blanco, apuntó sobre las emanaciones no visibles de gases volcánicos que la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2), asociada a los 220 km2 del sistema volcánico de Cumbre Vieja, seguía reflejando una emisión superior al valor promedio de los niveles de fondo. Esta emisión difusa fue el sábado 6,9 veces el promedio de los niveles de fondo. En algunos puntos concretos representan un peligro para las personas, “siempre y cuando se registren valores altos” de flujo difuso de CO2 en lugares no muy bien ventilados o a alturas por debajo de un metro del suelo como consecuencia de la acumulación de CO2 y descenso del oxígeno (O2) en el aire. En La Bombilla se anotaron recientemente valores relativamente altos de flujo difuso de CO2, con presencia de pájaros muertos.


En relación a la calidad del aire vinculada al dióxido de azufre, en la noche del sábado al domingo se constató un aumento en los valores en las estaciones de Los Llanos de Aridane, Puntagorda y Tazacorte. En Los Llanos hubo cuatro superaciones del valor límite horario: una, por encima del umbral de alerta a las 3 de la madrugada, dos superaciones del límite horario en Tazacorte y una en Puntagorda. A primeras horas de la mañana, los valores descendieron hasta niveles razonablemente buenos y regulares en estas estaciones. Pero al mediodía se revirtió la tendencia. En el resto de las estaciones se mantienen los niveles buenos.


Blanco comentó que en el momento de cierre del informe científico, sobre las 13:00 horas, se detectaron pulsos de fuerte intensificación en la señal del tremor volcánico, acompañado de emisión de cenizas, sonido continuo y eyección de bombas volcánicas en la vertiente este del cono, así como un pequeño desbordamiento hacia el norte de la colada preexistente, que transcurre sobre coladas anteriores.

Posteriormente, cesaron el tremor y la emisión de cenizas. Morcuende expuso que, previamente a que se intensificara el tremor y el desbordamiento hacia el norte de las coladas preexistentes, la energía procedente del cono discurría por la colada 9, con un ligero ensanchamiento hacia el sur y el oeste en el frente. Blanco agregó que la lava discurría fundamentalmente desde el foco efusivo situado en el oeste del cono principal por un tubo volcánico, que tiene varios jameos, del que salen dos coladas que se desplazan hacia el oeste sobre unas anteriores. La más activa, que confluyó sobre la que surgió al oeste de la Montaña Cogote -ya inactiva-, permanece sobre esta última y se precipita, en dos ramales, sobre la isla baja en Las Hoyas. De ahí surgen algunos lóbulos que se desplazan hacia el sur invadiendo terreno en Las Norias que no había sido afectado.


Itahiza Domínguez, sismólogo del Instituto Geográfico Nacional, reportó que la amplitud de la señal del tremor volcánico volvió a niveles bajos después de un episodio explosivo en el que se observó un pico.


Respecto a la sismicidad, el número de los intermedios se mantiene en valores bajos, y los registrados a profundidades superiores a 20 kilómetros, en muy bajos. En cuanto a las deformaciones, sigue sin tendencia en las estaciones cercanas al centro eruptivo y con estabilidad en el resto de la red. La red de vigilancia volcánica del IGN localizó durante la noche nueve terremotos; ninguno sentido por la población. La mayoría eran a profundidades intermedias, entre 10 y 15 kilómetros, y únicamente uno, por encima de los 20 kilómetros. La magnitud máxima ha sido de 3.2 (mbLg), correspondiente a un terremoto producido a las 5:21 horas, con profundidad de 36 kilómetros.


En lo que se refiere a la calidad del aire ligada a las partículas menores de 10 micras (PM10), el sábado se mantuvieron las concentraciones señaladas en todas las estaciones, por la entrada de una masa de aire sahariano. Fueron en descenso durante la tarde y la mañana. Como consecuencia, la media móvil de 24 horas ha ido desplazándose desde niveles regulares en Las Balsas y La Grama hasta razonablemente buenos.


En la situación meteorológica, continúa el viento del noreste a componente este desde niveles bajos hasta unos 5.000 metros, por lo que se prevé que el penacho volcánico prolongue su orientación hacia el sur y sureste desde el foco eruptivo. La disposición esperada de la nube de cenizas supone un escenario favorable para la operatividad aeronáutica y es probable que se extienda hasta mañana, cuando se pronostica un giro en el viento a componente oeste. Hoy, la calima podría incrementar los valores de PM10 debido a la contribución del polvo desértico.


De los datos del Catastro se desprende que las construcciones dañadas o destruidas suman 1.642 edificaciones, 14 más. Unas 1.314 son de uso residencial; 189, agrícola; 74, industrial; 43, de ocio y hostelería; 15, de uso público y 16, de otra utilidad.


Personas albergadas en hoteles hay 547. Del total, 396 se hospedan en Fuencaliente; 69, en Los Llanos y las 82, en Breña Baja, gestionados por Cruz Roja y los servicios municipales. En centros sociosanitarios son atendidos 43 dependientes.

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