sanidad

Golpe al cáncer: un análisis de heces podría detectar el cáncer de páncreas en su fase inicial

Los resultados suponen un progreso significativo para la detección no invasiva de la enfermedad, siendo necesario realizar más investigaciones
Una mujer trabajando en un laboratorio científico

Un panel específico de microbios intestinales puede identificar la presencia de cáncer de páncreas, independientemente del grado de avance de la enfermedad, sugiere una investigación publicada en línea en la revista ‘Gut’. Según los investigadores, los resultados ofrecen la esperanza de un nuevo método no invasivo para diagnosticar esta enfermedad de difícil tratamiento, que actualmente depende de procedimientos invasivos para su detección.

El cáncer de páncreas es el duodécimo más frecuente en todo el mundo, pero se prevé que su incidencia aumente en las próximas dos décadas. La forma más común de la enfermedad es el adenocarcinoma ductal pancreático, cuyo pronóstico es malo, ya que menos de 1 de cada 20 afectados sobrevive 5 años o más.

Esto se debe en gran medida a que el diagnóstico suele realizarse cuando la enfermedad está avanzada y en ausencia de opciones de tratamiento eficaces. Para diagnosticarla se utilizan escáneres, muestras de tejido, orina y sangre. Pero, según los investigadores, se necesitan urgentemente formas menos invasivas de detectarla, y en una fase temprana.

Datos recientes sugieren que los cambios en el microbioma -los billones de bacterias, hongos y otros microbios que habitan el tracto digestivo- pueden tener un papel en su desarrollo y progresión.

Para profundizar en esta cuestión, los investigadores analizaron 100 muestras de saliva y 212 de heces y tejido pancreático de 57 adultos españoles a los que se les había diagnosticado recientemente la forma ductal y antes del tratamiento -25 con enfermedad en fase inicial y 32 con enfermedad avanzada-; 50 personas sanas emparejadas por edad y sexo; y 29 personas con pancreatitis crónica, un conocido factor de riesgo de cáncer de páncreas.

Los microbios intestinales fueron más informativos que los bucales. Tras tener en cuenta factores de riesgo conocidos como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad y la diabetes, se observó un perfil microbiano distinto en las muestras de heces de las personas con cáncer de páncreas ductal en comparación con las personas con pancreatitis crónica y las que no padecían ninguna de las dos enfermedades.

Las técnicas de aprendizaje automático identificaron un enriquecimiento característico de ciertas especies y una escasez relativa de otras. ‘Methanobrevibacter smithii’, ‘Fusobacterium nucleatum’, ‘Alloscardovia omnicolens’, ‘Veillonella atypica’ y ‘Bacteroides finegoldii’ eran abundantes en las muestras de heces de los pacientes con cáncer, mientras que ‘Faecalibacterium prausnitzii’, ‘Bacteroides coprocola’, ‘Bifidobacterium bifidum’ o ‘Romboutsia timonensis’ estaban agotados.

Este perfil microbiano identificó sistemáticamente a los pacientes con la enfermedad, independientemente de su grado de avance, lo que sugiere que las firmas características del microbioma surgen en una fase temprana y que el microbioma de las heces podría detectar la enfermedad en su fase inicial, dicen los investigadores.

La capacidad de predicción se evaluó mediante el área bajo la curva de características operativas del receptor (AUROC), una representación gráfica de la eficacia de una prueba para identificar y excluir una enfermedad determinada. Un área bajo la curva ROC de 0,5 corresponde al azar; 1 equivale a una precisión perfecta. En este caso, la curva AUROC alcanzó el 0,84.

La precisión aumentó aún más, hasta el 0,94, cuando el perfil microbiano se combinó con los niveles sanguíneos del antígeno de carbohidratos 19-9, una sustancia indicativa del cáncer de páncreas, pero también de otras afecciones, y la única prueba actual no invasiva, aprobada por el organismo regulador de los medicamentos de Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA), para controlar la progresión del cáncer de páncreas.

La capacidad de predicción del perfil microbiano se validó en un grupo separado de 76 personas alemanas, 44 de las cuales tenían cáncer ductal de páncreas y 32 no. A continuación, se validó con los datos disponibles públicamente de 25 estudios que incluían 5.792 muestras que abarcaban 9 condiciones de salud diferentes, incluidos otros cánceres y la diabetes de tipo 2, un factor de riesgo para el cáncer de páncreas.

El perfil microbiano de las muestras de boca, heces y tejido pancreático de los pacientes con cáncer de páncreas ductal era similar, lo que sugiere que pueden estar estrechamente relacionados.

Nuestros datos son estrictamente observacionales y transversales“, destacan los investigadores. “No obstante, hay fuertes indicios de que los cambios identificados en el microbioma fecal no son una mera consecuencia del deterioro de la función pancreática o de sus efectos sistémicos, aunque no se pueden descartar efectos indirectos”, añaden.

Y añaden que, dadas las investigaciones anteriores sobre una posible relación entre el cáncer de páncreas y el microbioma intestinal, “creemos que el panel presentado de especies bacterianas asociadas [al cáncer de páncreas ductal] puede ser relevante más allá de su uso para el diagnóstico, proporcionando puntos de entrada futuros prometedores para la prevención de la enfermedad y la intervención terapéutica”.

En un comentario vinculado, los doctores Rachel Newsome y Christian Jobin, de la Universidad de Florida, advierten que, “aunque son prometedores, estos resultados tienen un valor clínico limitado debido a la naturaleza transversal del estudio, por lo que los marcadores predictivos tendrán que ser probados utilizando una cohorte prospectiva antes de llegar a una conclusión sobre su impacto clínico“.

Añaden que sería necesario realizar más investigaciones para averiguar si el perfil microbiano es específico del cáncer de páncreas y no lo comparte con otros tipos de cáncer. No obstante, la investigación “representa una importante contribución a la generación de marcadores predictivos para el cáncer ductal de páncreas y pone de relieve el papel clave de la microbiota en la vigilancia del cáncer…” y representa un progreso significativo para la detección no invasiva del cáncer”, escriben.

TE RECOMENDAMOS