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Kostya, el niño ucraniano que se curó de cáncer vuelve a España huyendo de la guerra

El niño ucraniano que se curó de cáncer consiguió llegar a Pamplona el pasado 25 de marzo
niño ucraniano que se curó de cáncer
Kostya, el niño ucraniano que se curó de cáncer vuelve a España huyendo de la guerra. / El Español – DR. JOSÉ LAMO DE ESPINOSA

Tiene tan solo 6 años, pero Kostya ya sabe lo que es pasar por un cáncer y una guerra. A su corta edad, este niño ucraniano que se curó en Pamplona de su enfermedad, ha visto cómo las bombas vuelven a truncar sus planes de vida y por segunda vez regresa a la capital navarra buscando nuevas esperanzas.

En la primera ocasión, este niño ucraniano que se curó de cáncer llegó en abril del 2021 a Pamplona con sus padres Yulia y Anton y un enorme osteosarcoma (cáncer de hueso) de 16 cm en el muslo. Era tal el dolor que le producía que no le dejaba dormir. Así lo relata el que fue su médico  el doctor José Lamo de Espinosa, especialista en Cirugía Ortopédica en la CUN. Ahora, vuelve a la Comunidad foral pero con un motivo completamente distinto: huir de la guerra.

El tratamiento de Kostya, el niño ucraniano que se curó de cáncer

Tras el diagnóstico llegó la quimioterapia, que tampoco fue un proceso fácil, debido a las náuseas, vómitos y el agotamiento que supone.

A continuación llegó la cirugía, que por suerte no tuvo contratiempos. Los médicos consiguieron erradicar el tumor y hacerle una reconstrucción con su propio peroné.

La guerra

Tanto él como su familia volvieron a Ucrania y ya a principios de marzo tuvieron que hacer frente a otra gran dificultad: la invasión de Rusia. Sobrevivieron (como lo hacen a día de hoy muchas familias) bajo un búnker. “Después de superar el infierno del cáncer aparece la pesadilla de la guerra”, comenta Anton, su padre.

En ese lugar Kostya dormía en un colchón en el suelo y veía los dibujos a través de una tablet, en lugar de disfrutar de sus mayores aficiones: el baile, las matemáticas y los videojuegos.

El desenlace

Por suerte, hay historias de la guerra que tienen un final feliz y esta es una de ellas.

Esta familia ucraniana consiguió llegar a Pamplona el pasado 25 de marzo. Ellos forman parte de los más de 3,6 millones de refugiados que han tenido que salir forzosamente de Ucrania en busca de un lugar donde poder vivir.

Mientras tanto el doctor José Lamo de Espinosa y su equipo continúan su lucha por sacar a más niños de allí “que necesitan salir de Ucrania para seguir o iniciar sus tratamientos oncológicos”. 

Al este niño ucraniano que se curó de cáncer consiguió llegar a Pamplona el pasado 25 de marzo ya puede disfrutar de sus dibujos animados bajo un techo seguro y esta vez las sirenas serán solo seres mitológicos. 

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