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Un baile de magos de récord reúne a 14.000 personas en Santa Cruz

El entorno de La Noria acogió anoche el primer acto multitudinario en Canarias tras levantarse las restricciones por la COVID, en la víspera del 528 aniversario de la fundación de la ciudad
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Los alrededores de La Noria presentaban anoche este excepcional ambiente festivo, con más de 600 mesas abarrotadas para la cena canaria antes del baile popular. Sergio Méndez

Las previsiones se cumplieron y el Baile de Magos de Santa Cruz se convirtió en el primer acto multitudinario de Canarias tras la pandemia, con la asistencia de 14.000 personas, el aforo máximo del entorno de La Noria, donde cada año se celebra este encuentro con las tradiciones. Con las más de 600 mesas ocupadas y un ambiente del todo festivo, desde temprano se notó la gran afluencia de gente. Aunque oficialmente comenzó a las 21.00 horas, desde antes de esa hora las familias ya estaban en sus mesas con las viandas, el vino, las guitarras y timples, que también fueron parte de la fiesta, para disfrutar de la noche del reencuentro.

Tanto los comensales como los que simplemente quisieron disfrutar de la música tradicional canaria, primero, y de la verbena popular, después, acudieron ataviados con la vestimenta típica canaria, la mayoría con el traje de magos de Santa Cruz, pero también de La Orotava, el segundo más usado, y de otras Islas. Para algunos, como la familia de Esteban Reyes, fundador de la comparsa Los Brasileiros, fue una noche para el recuerdo. El primer baile sin Esteban, que falleció en 2020 y que nunca se perdía el Baile de Magos. Sus hijas Loli, Sandra y Naira quisieron mantener la tradición y ocupar la mesa que siempre reservaba su padre.

Solo unas mesas más arriba de la familia Reyes, estaba la de Paco Tacoronte, que con sus pestiños, más de 1.000 preparó para esta edición, es paso obligado para los amantes de la fiesta. Asimismo, desde la Parroquia de San Antonio de Padua, de Las Retamas, en Ofra, más de 30 personas se distribuían en tres mesas, con su propia parranda y disfrutando del gofio amasado, de la tortilla y del buen vino. Ángel Reyes presidía una de las mesas, y no recordaba desde cuando venía al Baile de Mago, lo que sí tenía claro es que este año había que venir.

Pero si hay algo que ayer destacó sobre otras ediciones fue la gran cantidad de gente joven que se animó a participar en este encuentro, algunos lo hacían por primera vez, como la veintena de amigos que este año decidieron enfundarse el traje de mago para participar de la fiesta. “Es la primera vez que venimos. Somos un grupo de amigos y todos tenemos entre 20 y 21 años”, contaba Alejandra Diezhandino, que ejerció de portavoz.

El alcalde, José Manuel Bermúdez, mostró su satisfacción por la gran afluencia de gente y por las ganas con las que los participantes se estaban tomando la celebración. “Se recupera una tradición que para nosotros es muy importante. El primer Baile de Magos tal y como lo conocemos se hizo en el Teatro Guimerá en 1935, y hemos recuperado esa tradición. Este año, además, la expectación es importantísima”, señaló el regidor, que destacó la gran afluencia de gente desde primera hora y abogó por “mantener la esencia”, con la vestimenta correcta, participando de la gastronomía, “y de la solidaridad, porque cada uno se trae su comida y la comparte”.

Esa expectación de la que habló el alcalde fue tal que, ante la imposibilidad de muchas personas de conseguir una mesa, las entidades del antiguo Mercado de La Salud organizaron su propio Baile de Magos, con notable éxito.

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