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El ‘hotel okupa’ del barrio de La Laguna que desespera a los vecinos: “Sus líderes cobran por habitación”

Juan Luis Marín, presidente de la Asociación de Vecinos de Barrio Nuevo-Viña Nava, indica a DIARIO DE AVISOS que, además de este inmueble, hay otra veintena de viviendas ocupadas

Juan Luis Marín asegura que la ‘okupación’ de viviendas en el Barrio Nuevo, en La Laguna, es un “sinvivir”. Este problema se originó hace 15 años y, desde entonces, los vecinos viven con cierto temor a que se cuelen en sus casas cuando ellos están fuera. “Un simple ruido de noche en alguna habitación o la azotea nos pone nerviosos”, indica, antes de recordar el caso de una señora “que fue a comprar al supermercado y al volver se encontró con una familia dentro”.

La Policía Nacional, por orden de la subdelegación del Gobierno, ha establecido un operativo para “intentar contener el problema, pero la solución pasa por la Justicia, que estudia cada caso conforme a lo que dice la ley”, afirma Marín, quien preside la Asociación de Vecinos Barrio Nuevo-Viña Nava. El contacto estrecho entre el Ayuntamiento de La Laguna, la Policía Nacional y el colectivo vecinal ha impedido la ‘okupación’ de más viviendas, si bien, a día de hoy, “hay unas 25 y un edificio de tres plantas, con más de 15 personas dentro, en esta situación”.

El presidente de la asociación indica que han detectado tres perfiles de ‘okupas’ en la zona. “Hemos visto que hay familias que tienen necesidades, porque han perdido sus trabajos o bien porque no tienen dónde meterse. Nosotros les ayudamos en lo que podemos y trasladamos sus casos al área de Bienestar Social del Ayuntamiento“, sostiene.

El problema viene cuando una persona accede a una vivienda, siguiendo una especie de modelo ideológico; es decir, “simplemente porque le gusta esa forma de vivir, ven una casa vacía y se meten dentro”. Asimismo, en el último año, los vecinos han advertido de la presencia de un nuevo perfil, formado por “una serie de personas de otros países, principalmente de origen magrebí, que acceden a estas viviendas con mucha violencia”.

El denominado ‘hotel okupa’, en Barrio Nuevo (La Laguna). Sergio Méndez

‘Hotel okupa’

Muchos residentes de Barrio Nuevo se refieren al mencionado edificio de tres plantas como el ‘hotel okupa’. El inmueble se encuentra en la calle el Drago y está ocupado por unas 15 personas. “Está abandonado por sus propietarios porque está afectado por aluminosis. Cada planta, según nos dicen desde la Policía Nacional, tiene un líder que cobra por habitaciones”, comenta Juan Luis Marín.

El máximo responsable del colectivo señala que en este edificio suelen producirse episodios de violencia, una problemática añadida que molesta a los vecinos de las calles cercanas. Y es que, según Marín, la convivencia con ellos es complicada porque “son muy conflictivos. Yo mismo he tenido problemas con ellos y me han ofrecido protección policial, pero la he rechazado porque el apoyo que recibo por parte de los vecinos”.

El nerviosismo ha aumentado en los últimos seis meses, debido a que se están produciendo “demasiados” intentos de meterse en casas vacías. La mayoría de viviendas en el barrio solo tienen una planta, no cuentan con demasiada altura y, además, muchas de ellas están juntas y se puede pasar de una azotea a otra con suma facilidad. “Hay un grupo especial de la Policía que intenta contener a este tipo de sujetos, que ya por último se dedican a darle patadas a las puertas y a las ventanas para acceder”, relata Marín. Por su parte, los vecinos que pueden permitírselo recurren a poner alarmas y, en la mayoría de casos, a instalar barrotes de hierro en las ventanas para disuadir.

El presidente de la Asociación de Vecinos Barrio Nuevo-Viña Nava destaca la implicación de la Policía Local, la Policía Nacional y el Ayuntamiento con la problemática, ya que se producen reuniones y se comparte información obtenida con los afectados de forma habitual. Según detalla, el colectivo es consciente de que lo único que pueden hacer es seguir luchando para que no se produzcan más ‘okupaciones’. “Nos comentan que ellos pueden llegar hasta cierto punto, pero es la Justicia y la ley que tenemos hoy en día la que hace que el proceso para echar a un ‘okupa’ de una vivienda sea demasiado largo, en la mayoría de los casos”.

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