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La semana grande del Corpus y San Isidro atrae a más de 200.000 personas a La Orotava

La Villa vivió ayer una invasión de gentes de toda la Isla para admirar la ‘fiesta de las flores’ y la procesión del Santísimo; el domingo se pondrá el colofón con la tradicional romería
Corpus
Foto: Fran Pallero

Desde ayer y hasta el próximo domingo, todos los caminos de Tenerife conducen a la Muy Noble y Leal Villa de La Orotava, convertida en centro neurálgico de la Isla con motivo de la semana grande de sus fiestas en honor al Corpus Christi, San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza.

Según informó el alcalde villero, Francisco Linares, el Ayuntamiento calcula que en estos cuatro días de actos principales (Corpus, baile de magos, subida del santo y la romería), y una vez recuperada la normalidad tras el paréntesis de dos años por la pandemia, el municipio recibirá en total a unas 200.000 personas, cuatro veces su población de derecho.

Ayer, día de la Infraoctava del Corpus, que coincidió con el 175 aniversario de la primera alfombra de flores, la Villa sufrió una auténtica invasión de visitantes, alrededor de 20.000, venidos de todos los puntos de la Isla para admirar las alfombras florales, el magno tapiz de arenas del Teide de la plaza del Ayuntamiento y, ya por la tarde, la solemne procesión del Corpus Christi.

El buen tiempo acompañó la jornada festiva y la Villa pudo volver a asombrar a propios y foráneos con una gran exhibición de arte efímero en las calles del casco urbano, en las manos de varios cientos de alfombristas y una treintena de artísticos tapices. El broche de oro de la exhibición, como es tradición desde 1913, fue la confección del tapiz monumental en la plaza del Ayuntamiento, dirigido por Domingo González Expósito, al frente del colectivo Artearena.

La obra magna, descrita por Expósito como “la alfombra de los deseos, sentimientos e ilusión”, presentó este año como novedades la inclusión de 200 kilos de cenizas del volcán de La Palma, un simbólico hermanamiento con Villa de Mazo y sus artísticos arcos del Corpus, la inclusión de San Isidro Labrador por el 400 aniversario de su canonización, un mensaje contra la guerra de Ucrania y, por primera vez en la historia, una alusión a la necesaria protección de los océanos amenazados por los plásticos y otros contaminantes.

Como recalcó el alcalde Francisco Linares, “ha sido este el magno tapiz más solidario y ecologista, sin perder su carácter y su esencia religiosa”.

Se daba ayer además, la circunstancia de que las celebraciones orotavenses del Corpus y San Isidro cumplían 130 años desde su fusión y configuración como fiestas patronales. En la solemne función religiosa y la posterior procesión por el trayecto alfombrado desde la parroquia de la Concepción hasta la plaza del Ayuntamiento, asistieron numerosas autoridades, encabezadas por el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres; el presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín; el obispo de la Diócesis Niveriense, Bernardo Álvarez, y el alcalde de La Orotava, Francisco Linares, entre otras representaciones insulares y regionales.

La primera alfombra de flores artísticas orotavense data de 1847, aunque en las primeras fuentes documentales se hace mención a los años de 1846 e incluso de 1844 como los del comienzo de la costumbre. Si se da crédito al boceto original, sería en 1847, y es la fecha que se tiene de referencia para los aniversarios. La iniciativa parte de Leonor del Castillo y Betancourt, natural de Gran Canaria e hija de los Condes de la Vega Grande. En 1847, cuando había decaído la celebración de esta festividad, tuvo la feliz iniciativa de reproducir una alfombra de flores frente a su casa solariega, en la calle del Colegio, con el fin de dar mayor realce a la procesión de Corpus orotavense. Y así fue.

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