sociedad

Canarias tendrá que prepararse para 2.600.000 habitantes en 15 años

Las previsiones del Instituto Nacional de Estadística, conocidas ayer, plantean un horizonte demográfico que obliga a afrontar el impacto social, ambiental y económico de esa población
Canarias tendrá que prepararse para 2.600.000 habitantes en 15 años
Canarias tendrá que prepararse para 2.600.000 habitantes en 15 años. DA

Las Islas multiplicarán de forma notable su población dentro de tan solo 15 años. Unas 350.000 personas se añadirán a los 2,2 millones actuales, lo que anticipa un gran impacto ambiental, social y económico, que exige adoptar medidas preventivas en un territorio que es limitado y escaso.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) estimó ayer que, en caso de mantenerse las tendencias demográficas actuales, la población de Canarias crecerá por encima de los 2,6 millones de habitantes en los próximos tres lustros.

Si nada cambiase, ello se deberá al aumento de nuevos residentes llegados a las Islas desde el extranjero, por cuanto la proyección de saldo vegetativo (diferencia entre nacimientos y muertes) en el Archipiélago de aquí al inicio de 2037 seguiría siendo negativa, mientras que la migración entre comunidades autónomas estaría prácticamente a la par.

Por el contrario, la referente al exterior es la que crecería considerablemente (sobre todo, en el primero de los tres lustros que nos ocupan) y ello haría que los canarios pasaran de ser 2.252.465 a primeros de este año a 2.601.928 en ese arranque de 2037. Se trataría, pues, de la tercera comunidad autónoma con mayor crecimiento de población en términos relativos (15,5%), solo precedida por Baleares (25%) y Murcia (16%); así como la quinta en términos absolutos (349.464 habitantes).

Partiendo de la base de que estas proyecciones demográficas del INE “no constituyen una predicción, en el sentido de que no tienen como objetivo determinar cuál es la evolución más probable”, sino que se limitan a mostrar “la evolución que seguiría la población de España [y sus distintas comunidades autónomas] en el caso de mantenerse las tendencias demográficas actuales”, lo cierto es que los motivos son obvios siendo el caso canario uno de los más acentuados.

Así, el saldo vegetativo en las Islas arrojaría en los próximos lustros una tasa de casi 41 defunciones más que nacimientos (-40,8) por cada 1.000 habitantes (la media estatal sería durante el mismo periodo de -28,5), con el agravante en el caso de Canarias de que cada vez se acentuará más ese saldo negativo por el envejecimiento generalizado en un territorio que vivió su particular baby boom a partir de 1970.

Respecto al saldo migratorio con otras comunidades autónomas, el balance entre los que llegan y los que se van desde y hacia otros territorios españoles continuaría prácticamente a la par (-1,0 por cada mil habitantes hasta 2037).

Clave

La gran diferencia que explicaría ese notable aumento poblacional en el Archipiélago radica en el actual flujo migratorio respecto al extranjero, dado que la nueva proyección demográfica del INE sitúa a Canarias como la segunda autonomía que registraría en los próximos tres lustros una mayor diferencia entre los que llegasen desde el exterior y los que se fuesen, con un balance de 181,9 por 1.000 habitantes a favor de los primeros, solo por debajo de Baleares (190,6) y muy por encima de la media estatal (112,6). Es menester aclarar que en esta llegada de nuevos residentes desde el extranjero no juega, ni de lejos, un papel significativo la migración irregular que sobrevive a la ruta canaria de las pateras, por cuanto la inmensa mayoría de estas personas siguen camino hacia el continente europeo.

Resta añadir algunos datos a nivel nacional: España superaría los 51 millones de habitantes en 2037; Cataluña y Madrid registrarían los mayores crecimientos absolutos, y Castilla-León y Asturias, las mayores caídas.

Semejante ritmo demográfico, inasumible para el Archipiélago

Si de algo carece Canarias es de territorio, a tal punto que los 2,25 millones de residentes actuales ya suponen una carga insostenible para el mismo, problema agravado por la dependencia económica del turismo, de lejos la mayor fuente de riqueza para las Islas, dada la sobrecarga por la consiguiente población flotante. Es sabido que esas zonas turísticas padecen desde hace decenios carencias en los servicios necesarios para atender a su población real, como, por ejemplo, hospitales públicos y policía en consonancia con la misma.

Pero ello no es óbice para que sea en todo el Archipiélago donde se repitan tales problemas, dado que, cuanta más población, más inversiones hacen falta en sectores estratégicos como el tratamiento de residuos, los transportes, la producción de energía suficiente y hasta la necesidad de garantizar el suministro de productos básicos, empezando por la alimentación.

El Parlamento de Canarias constituyó hace tres semanas una comisión para estudiar cómo deshacer semejante nudo gordiano que amenaza con colapsar las Islas.

TE PUEDE INTERESAR