El próximo domingo 26 de marzo abrirá sus puertas en el casco urbano de Granadilla de Abona el antiguo Secadero de Tabaco, convertido en un gran espacio cultural, polivalente y multiusos. El emblemático inmueble, declarado Bien de Interés Cultural en 2008, ha sido reformado íntegramente después de una inversión de 455.995 euros.
Con vistas a la calle José Reyes Martín y al Camino Real del Sur, en pleno corazón del casco, se ubica una de las joyas arquitectónicas de la comarca, que tras las obras ejecutadas por el Ayuntamiento, con la colaboración del Cabildo, conserva su estructura después de una ambiciosa reforma para reconvertir este espacio en un recinto que acogerá todo tipo de actividades culturales, entre ellas exposiciones, conferencias, presentaciones y conciertos.
En la parte delantera del edificio, punto de entrada principal, se ha habilitado una plaza que servirá como punto de descanso, mientras que en la parte trasera, en la antigua huerta, se ha construido un patio y un mirador, para que los visitantes disfruten de las vistas del Camino Real del Sur. En este sentido, hay que recordar que el pasado mes de febrero se firmó el acta de inicio de las obras de acondicionamiento del Camino Real en el ámbito del nuevo espacio cultural El Secadero.

El alcalde, José Domingo Regalado, manifestó que el nuevo espacio cultural se convertirá en un “lugar de referencia para el disfrute de los granadilleros y las granadilleras y contribuirá a la dinamización del casco histórico, en un entorno de gran valor patrimonial, como el Convento Franciscano, la Iglesia de San Antonio de Padua o el propio Museo de la Historia”.
El regidor subrayó, además de la rehabilitación del inmueble, las dos nuevas plazas y la mejora, en curso, del Camino Real, que discurre próximo al edificio.
El secadero de tabaco de Granadilla es una construcción que consta de una sola nave con techumbre a dos aguas, tiene forma de cuadrilátero regular y conserva elementos que contribuyen a mantener un ambiente propio de otras décadas. El edificio es el fiel reflejo de la importancia que cobró la exportación de las hojas de tabaco en el municipio y en la comarca. El expediente que sirvió de base para declararlo Bien de Interés Cultural aboga por la preservación del edificio en un lugar “sin grandes impactos negativos generados por transformaciones urbanísticas recientes”.
Su construcción data de 1878 por José García Torres, uno de los cosecheros de tabaco más importantes de la comarca de Abona, coincidiendo con el despegue de este cultivo, como alternativa a la crisis de la cochinilla, debido al desarrollo en Europa de los tintes químicos. Su función era el secado de las hojas de tabaco para su exportación. La mayor parte de la producción iba dirigida a Inglaterra y Francia, ya que costaba hasta tres veces menos que enviarla a la Península.
En 2008, año de la declaración de Bien de interés Cultural, fue adquirido por el Ayuntamiento de Granadilla de Abona. El inmueble, uno de los tesoros patrimoniales del casco municipal, se dedicó a varios usos a lo largo de diferente épocas, ya que fue corral de comedia, cine del pueblo y secadero de tabaco de todo el Sur de la Isla, entre otras actividades.





