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Finca el Burrero, el paraíso de Ana y Samu que triunfa en Tenerife: “Este tipo de ocio hacía falta para salir de la rutina”

El joven matrimonio ofrece visitas guiadas en su propia 'casa', un espacio rural plagado de árboles frutales en el que conviven con una treintena de animales: "¡Hasta el tipo más cabreado del mundo nos lo acaba agradeciendo!"
Finca el Burrero, el paraíso de Ana y Samu que triunfa en Tenerife
Ana Pineda y Samu Mesa con sus hijas, Emma, Vera y Ane. Ana Trujillo

“¡Ños! No hace falta la tablet ni la maquinita”, dice un padre mientras su hijo se entretiene con la tierra y la carretilla en la Finca el Burrero, que se encuentra en La Esperanza. Sus propietarios, Ana Pineda, de 35 años, y Samu Mesa, de 37, coinciden en que esa es la sensación que buscan con cada visita guiada que organizan desde el 21 de diciembre. Allí viven con sus tres hijas, Emma, Vera y Ane, y una treintena de animales, entre los que encontramos burros, caballos, cabras, ovejas, vacas, cerdos y gallinas, entre otros.

“Lo que hacemos son visitas de dos horas en las que presentamos los árboles frutales, damos de comer a los animales, disfrutamos de la zona de picnic y, al final, vamos a la pista para pasear, cepillar y acariciar a los burros”, detalla Ana. Actividades que están disponibles para particulares, grupos, escuelas infantiles, colegios y asociaciones. “Nosotros dejamos que entren en contacto con los animales, que ya llevan tiempo aquí y están acostumbrados a la gente”, apunta Samu.

La acogida del proyecto de este matrimonio tinerfeño ha sido muy buena. De hecho, en Instagram cuentan con más de 20.000 seguidores. “Las valoraciones son muy positivas y todo el mundo hace hincapié en lo que hacemos nosotros, que somos los propietarios. No tendría sentido que las visitas las hiciera otra persona”, señala Ana Pineda.

Finca el Burrero, el paraíso de Ana y Samu que triunfa en Tenerife. Ana Trujillo
Finca el Burrero, el paraíso de Ana y Samu que triunfa en Tenerife. Ana Trujillo

“Somos soñadores y atrevidos”

Cambiar de modo de vida nunca es fácil, pero ellos lo tuvieron claro. “Nos enamoramos de este sitio y empezamos a soñar, porque somos soñadores y atrevidos”, asegura Samu Mesa tras un trago de café recién hecho. Luego, confiesa que mudarse del centro de La Laguna a Las Rosas ha sido un cambio positivo para su familia. Además, las niñas lo llevan muy bien. “Para ellas esto es lo normal y les encanta”, apostilla.

Compaginar las labores del hogar, el cuidado de las pequeñas y ocuparse de las necesidades de los animales tampoco es tarea sencilla, pero el joven matrimonio se organiza milimétricamente para ello. “Todos somos una familia”, afirma Ana. Por su parte, Samuel destaca la conexión que tiene con su esposa. “Somos un equipo para todo”, apunta.

Ninguno de los dos tuvo dudas de que la Finca el Burrero iba a funcionar. “Al final, es como enseñar nuestra casa de forma natural. Estamos contentos y tenemos muchos planes más”, sostiene Ana Pineda, que es psicóloga. Samu Mesa, que se define como “campesino”, añade que ofrecen “un tipo de ocio que hace falta no solo a los niños, sino también a adultos y grupos de colegas que quieren salir un poco de la rutina. ¡Hasta el tipo más cabreado del mundo nos lo acaba agradeciendo!”.

Finca el Burrero, el paraíso de Ana y Samu que triunfa en Tenerife. Ana Trujillo
Finca el Burrero, el paraíso de Ana y Samu que triunfa en Tenerife. Ana Trujillo

“Somos unos enamorados de los burros”

Quien se anima a pasar un rato diferente en la finca de Ana y Samu se habrá dado cuenta de que tienen hasta una decena de burros, dos de ellos miniatura, Indiana Jones y Mister Clooney. “Sabíamos que queríamos tenerlos porque nos encantan”.

Lo cierto es que ninguno de los dos tenía conocimientos sobre el cuidado de los animales antes de empezar el proyecto, si bien se aplicaron desde el principio. “Compramos libros y nos los empapamos. Los ex propietarios también nos han guiado en lo que respecta a la atención de los animales y se han mantenido siempre en contacto con nosotros. Y eso es muy importante”, detalla Samu Mesa.

La Finca el Burrero abre los viernes por la tarde y los sábados por la mañana y por la tarde. “Todo se gestiona en la página web. Para las visitas privadas y colegios (hasta un máximo de 30 personas) se rellena un formulario y nosotros le damos la disponibilidad”, comenta Ana. Por su parte, Samu subraya que “si vienes a la naturaleza quieres estar tranquila. Por eso hemos puesto un cupo. Queremos mantener una cierta armonía y ofrecer un momento exclusivo”.

Antes de ponerse a trabajar, el matrimonio tinerfeño termina de darle el desayuno a las pequeñas Enma, Vera y Ane, que ya están más que acostumbradas a vivir en un entorno rural donde reina la tranquilidad. Sus padres no paran de sonreír. Son felices. “De aquí no nos sacan”, sentencian.

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