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El HUC suma 8.560 cirugías cardíacas con circulación extracorpórea tras 40 años

El centro conmemoró la primera intervención con esta técnica llevada a cabo en 1984 bajo la tutela de Alfonso Chiscano y los cirujanos Rafael Martínez y Darío Durán, gracias al impulso del Cabildo insular

El Hospital Universitario de Canarias celebró ayer la primera intervención de cirugía cardíaca con circulación extracorpórea, que se realizó el 12 de marzo de 1984, alcanzando ya las 8.560. Los procedimientos que se realizan en este servicio, formado por siete cirujanos, son cirugía de las válvulas, de la aorta torácica, de las coronarias, lesiones secundarias a infecciones cardíacas, tumores cardíacos, lesiones secundarias a un infarto de miocardio, y defectos congénitos.
Este servicio, de referencia para la provincia tinerfeña, requiere de la colaboración estrecha de 150 profesionales de los servicios de Cardiología, Medicina Intensiva, Anestesiología así como de Enfermería, entre otros. Todas las cirugías alcanzan, hasta ahora, a 10.000 operaciones y solo queda el trasplante cardíaco, siendo el Negrín el centro clave regional.
La primera intervención de cirugía cardíaca con circulación extracorpórea fue llevada a cabo por los doctores Rafael Martínez y el recordado Alfonso Chiscano, primer jefe de servicio, y el perfusionista Alejandro Lacruz.
Al día siguiente, se llevó a cabo una intervención similar por parte de los doctores Darío Durán y Alfonso Chiscano. Las demás en ese primer mes (un total de 12) se realizaron alternativamente entre Martínez Sanz y Durán.
Martínez, el jefe del servicio de Cirugía Cardiovascular del HUC, recordó cómo, un año antes, el Cabildo de Tenerife apostó por incluir, entre la cartera de actuaciones del HUC, la cirugía cardíaca porque era necesario para una población de la Isla. Contactaron con el tinerfeño Alfonso Chiscano que trabajaba en Texas, y él se puso en contacto con Darío Durán y con el propio Martínez.
El primer procedimiento fue una comunicación interauricular a un varón de 18 años que padecía una cardiopatía congénita. “Hace unos años lo volví a ver ver”, comentó emocionado.
Por su parte el perfusionista, Alejandro Lacruz, reconoció que “me siento un privilegiado por haber ejercido mi labor en este hospital durante 40 años, donde no nos ha faltado de nada y contamos con unos equipos de circulación extracorpórea de última generación”. Incluso recordó que, en 1984, ya tenían “el último modelo de bomba de circulación extracorpórea, primera del país”.

Periodista y paciente

También fue emotivo el discurso de Daniel Cerdán, que, en diciembre de 1984, publicó un artículo en Jornada relatando la operación a cargo de Durán y Martínez a un paciente. El pasado 5 de enero, los integrantes del servicio lo intervinieron para sustituirle la válvula aórtica.
Expreso el “agradecimiento en nombre de los 8.560 pacientes de cirugía cardíaca con circulación extracorpórea, y a los 10.000 intervenidos en el servicio”. Hace 40 años, “comprendí que estos magos del bisturí y la perfusión no solamente curan, sino que salvan vidas todos los días” y, de alguna manera, son “bomberos insignes”, porque, si los apagafuegos trabajan con autobombas con agua, “estos sanitarios trabajan con bombas en los que circula la sangre y permiten la vida”.
Por su parte, el cirujano cardíaco Pablo Prada recordó que “recogemos ilusionados una herencia enorme y muy rica de muchos años de experiencia, y nos movemos hacia la vanguardia de la cirugía cardiaca y la medicina con el único compromiso de ofrecer lo mejor a nuestros pacientes”.
El gerente del Hospital Universitario de Canarias (HUC), Adasat Goya, reconoció que “este hito es muy relevante y forma parte de la historia del HUC y de la sociedad tinerfeña”. “Es un día que refuerza la idea de proyecto que queremos llevar a cabo en esta nueva etapa. Hablamos de cirugía cardíaca y de todos los trabajadores que hacen posible, con su aportación, un servicio de alta calidad a nuestros pacientes y que sean tan reconocidos y apreciados”.
Esta técnica se emplea en cirugías de reemplazo de la válvula cardíaca, corrección de defectos congénitos del corazón y el bypass coronario, y permite a realizar intervenciones complejas manteniendo la circulación sanguínea y la oxigenación mientras se opera a corazón parado. En la circulación extracorpórea, se deriva la circulación, mediante cánulas y tubos, a una máquina, que recibe la sangre que llega al corazón, la oxigena e impulsa con presión al organismo. Así, sustituye la fuerza mecánica del corazón y la función respiratoria del pulmón.

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