El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas dieron el pasado viernes un paso adelante con la aprobación del nuevo Plan Integral de Prevención del Tabaquismo 2024-2027 durante el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. No se puede considerar todavía una nueva Ley Antitabaco, como la que se implantó en 2005, y que fue actualizada y endurecida con la Ley 42/2010, pero traza el camino a futuras acciones. Es una hoja de ruta cuyas medidas más importantes se concretarán en la Ley que surja del debate parlamentario.
Diferentes asociaciones sanitarias y de pacientes, que llevan décadas demandando “acciones normativas y legislativas” que protegiesen la salud de los ciudadanos, mostraron una “satisfacción moderada” por este acuerdo, y espera que se mejore en el futuro.
Seguir trabajando
La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) “agradece y valora” el esfuerzo de todas las partes involucradas que persiguen proteger la salud y e bienestar de la población, y que han hecho posible la aprobación de un Plan que consideró un “hito crucial” en su lucha continua contra el tabaquismo y sus efectos devastadores en la salud. “Es necesario continuar trabajando unidos para abordar los desafíos de implementación y desarrollo normativo que quedan por delante”, añadió.
La AECC insistió en que “la lucha integral contra el tabaquismo debe contemplar todos los aspectos del consumo de tabaco y sus alternativas”, considerando como “imperativo” incluir en el futuro desarrollo normativo “medidas efectivas que limiten el acceso de los jóvenes a estos productos”.
A su juicio, este Plan marca un “paso decisivo hacia su meta de una sociedad libre de humo y un futuro más saludable”, y se comprometió a “liderar iniciativas y campañas de concienciación que promuevan la salud”.
Por su parte, el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) valoró positivamente el Plan, pero llamó a “una serena reflexión” por las discrepancias entre Comunidades y reclamó que en el futuro no antepongan la protección de la salud a otros intereses. Insiste en que la lucha contra el tabaquismo “debería estar en el centro de las políticas sanitarias” de todas las regiones.
Desde la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), su Grupo de Tabaquismo considera que el Plan “ayudará, desde el ámbito sanitario, educativo y normativo a prevenir el consumo del tabaco e, igualmente, facilitará el abandono de este hábito a los fumadores”. También ve con preocupación que no se lograra un acuerdo unánime “por lo que tememos que su aplicación pueda generar inequidades”.
También la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) mostró una “satisfacción moderada” por este acuerdo, y espera que “allane el camino para una futura Ley consensuada que logre más mejoras”. Aplaudió que se equipare la venta de vapeadores o cigarrillos electrónicos a la del tabaco, un aspecto que “debe ser esencial” en la futura norma, así como aumentar la fiscalidad de todos estos productos. Sin embargo, lamentó que no se lograra un acuerdo para ampliar los espacios libres de humo.
Muchas dudas
Por su parte, Antonio Sierra López, exdirector del Servicio Canario de Salud (SCS), manifestó que ese documento que “tiene muchos flecos pendientes y deja todo un poco en el aire”.
El experto considera que la lucha contra el tabaquismo “debe abordarse con nuevas perspectivas”, tras mantenerse su prevalencia en hombres y aumentar en mujeres. Las encuentras sobre el tabaquismo realizadas en los últimos 20 o 25 años demuestran que “estamos estancados, apenas hemos disminuido la caída de este hábito”, por lo que no entiende “por qué no se reúne con otros países para debatir con su conocimiento científico cuales han sido las medidas que han funcionado”.
Además abogó por un cambio en la lucha contra el tabaquismo que “puede ser liderado” desde este Plan Integral de Prevención del Tabaquismo pero se mostró contrario a “ligarlo solo a prohibiciones” e invitó a incidir en otras cuestiones, como campañas de prevención sobre el inicio del consumo, mayor información a la ciudadanía sobre los riesgos del tabaquismo para la salud, “parece que solo nos acordamos en el Día Mundial Sin Tabaco o el Día Mundial del Cáncer de pulmón”, así como la mayor regulación de la venta y el consumo, o medidas como incrementar su precio con impuestos. “En España el 73% del coste de una caja de cigarrillos son impuestos, mientras que en otros países es el 90%”.
Adicción
El catedrático de Microbiología, Medicina Preventiva y Salud Pública insistió en que el problema “no se resuelve acorralando al fumador” como si fuera la Ley Seca (periodo de prohibición de vender bebidas alcohólicas en Estados Unidos que duró 14 años y que fomentó el consumo clandestino) e insistió en que lo que necesita el fumador para su deshabituación “es ayuda para superar su dependencia”, y para fomentar su abandono hay que facilitar ayudas para dejar de fumar. “El éxito de la deshabituación es complicado por la gran adicción que genera. Es una enfermedad que tiene el componente de la nicotina, que crea la adicción química, pero hay una dependencia psicológica, que es la más difícil y que debe abordarse habilitando consultas hospitalarias”.
Frente a una terapia con nicotina recordó que hay fármacos disponibles como Recigarum y Todacitan, que tienen el principio activo de la citisina o citisiniclina, mientras que se habrían retirado anteriormente el Champix (vareniciclina) y el Zyntabac (bupropión).
Mala fama
Cuestionado por la fama de vapeadores o cigarrillos electrónicos que muchos achacan que es el ‘caballo de Troya’ de las tabaqueras para crear nuevos adictos, Sierra manifestó que “siempre he dicho que si la industria farmacéutica hubiera creado estos productos alternativos tendrían más aprobación, pero el hecho de proceder de la propia industria tabaquera ha creado este rechazo”. “Me gustaría que los que rechazan estas propuestas pongan sobre la mesa el conocimiento científico con el que lo argumentan”.
Y ante los que se oponen al vapeo como una posible terapia de deshabituación recordó que “se olvidan de que el Reino Unido, que tiene una larga historia de lucha contra el tabaquismo, usa los vapeadores en pacientes en los que ha fracasado otros métodos”, finalizó Sierra.





