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Tenerife-Leganés: un bodrio difícil de igualar (0-0)

Los blanquiazules, que no realizaron ni un disparo a puerta en todo el partido, igualan con el líder Leganés y alargan el sufrimiento de una afición fiel que acudió en gran número al Heliodoro
CD Tenerife-CD Leganés. Sergio Méndez
CD Tenerife-CD Leganés. Sergio Méndez

En un partido feo y sin brillantez, el CD Tenerife empató a cero con el líder de la categoría, un Leganés que mostró un planteamiento mezquino y exento de ambición. Los blanquiazules no tiraron entre los tres palos, mientras que el cuadro madrileño quiso firmar las tablas desde el minuto cero. Solo Asier Garitano, con sus cambios, hizo peligrar el resultado inicial. Sus decisiones suelen perjudicar a su equipo y ayer no fue menos. Desestabilizó al colectivo justo cuando los suyos estaban mejor, para acabar defendiéndose de un equipo que ni se había acercado a la portería de Soriano.

La primera parte fue un bodrio casi imposible de igualar. Y ya es mucho decir teniendo en cuenta los ‘tranques’ a los que el Tenerife ha sometido a su afición. Las estadísticas finales del primer acto lo dicen todo: cero disparos a puerta, tanto por el bando tinerfeño como por el lado pepinero y un tiro por fuera para cada contrincante. Un verdadero despropósito.
A los blanquiazules les faltó ritmo y la chispa competitiva de aquellos equipos que realmente se están jugando algo. Mientras, el Laganés se mostró como un equipo tremendamente conservador, con dos líneas de cuatro muy juntas que dificultaba la creación de juego en los locales.

De lo más destacado del primer acto fue la lesión de Sipcic, quien fue sustituido en el minuto 27 por Amo. Antes, el defensa internacional forzó la quinta amarilla de una forma bastante lamentable. Se perderá el duelo del próximo fin de semana.

Los cambios de Garitano empeoraron

La segunda parte arrancó con algo más de intensidad e intensión por parte de los locales, quienes reclamaron un penalti a favor en el 56. Gallego le ganó la posesión al tinerfeño Jorge, quien zancadilleó al punta cometiendo una falta inocente que no fue castigada como se merecía. El colegiado no apreció el penalti, mientras que el VAR tampoco intervino.

Dos minutos después, un centro desde la derecha de Luismi Cruz se paseó por encima de las cabezas de los jugadores locales y visitantes con dirección al segundo palo. Allí apareció Rahmani, que no llegó con la cabeza a rematar. Parecía que algo había cambiado en el equipo tinerfeño.

Solo parecía. Las dos acciones fueron un espejismo y el partido volvió a tranquilizarse.
Intervino Garitano en el encuentro y eso suele ser sinónimo de que las cosas a su equipo se le complican. Así fue. En el 72, Ángel relevó a un Roberto López que hizo un partido muy discreto, mientras que Loïc entró por Buñuel. El ex del Atlético Paso se fue al lateral zurdo y Mellot al derecho. Además, la presencia de dos puntas no supuso nada, ya que el mediocampo chicharrero desapareció.

Las variantes propuestas por Garitano desajustaron al equipo, como siempre, y el Leganés empezó a merodear la portería de Soriano, quien había pasado una tarde tranquila hasta ese momento. En el 75, un disparo de Djouahra desde fuera del área se marchó fuera por poco. En el 87, la tuvo Franquesa, pero el balón se marchó por encima de la portería local.

Los insulares habían perdido su sitio y el líder entraba en la recta final con más frescura, por lo que Garitano terminó de enfadar a su afición con otra doble sustitución de evidente corte defensivo. Gallego y Luismi se marcharon al banquillo para que entrasen Teto y Bodiger.

El Tenerife acabó defendiendo en su área, acumulando jugadores y preocupado por defender. Enric Franquesa definió por encima del larguero en otra clara ocasión visitante, mientras que el Tenerife tuvo una última opción con un contragolpe en superioridad, pero Teto estuvo lento en la conducción y toma de decisión, mientras que Ángel se quedó largo en el pase al espacio.

Fue la última de un partido que conviene olvidar lo más pronto posible.

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