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Silvia de Esteban: “Para una actriz, la magia está en el teatro”

Silvia de Esteban tiene un currículo más que notable. Participó en series como “Sin tetas no hay paraíso”, “Un paso adelante”, “Los Serrano” o “Aquí no hay quien viva”
Silvia de Esteban: “Para una actriz, la magia está en el teatro”
Silvia de Esteban, actriz, autora teatral y cantante. | Sergio Méndez

Silvia de Esteban (Santa Cruz, 1971) tiene un currículo como actriz, autora teatral y cantante más que notable. Me cuenta que su pasión por la música, la literatura y el teatro se le despertó a edad muy temprana. Realizó su primer trabajo a los trece años. En España participó en series como “Sin tetas no hay paraíso”, “Un paso adelante”, “Los Serrano”, “Periodistas”, “Aquí no hay quien viva” y otras. En teatro y en musicales: “El diario de Ana Frank”, “Los viernes del hotel Luna Caribe” y “Otra noche sin Godot”. También en operas como “Lady Macbeth”, “Werther”, “Der Rosen kavalier”, “Thannhäuser” y otras. Se fue a Miami y actúa, dirige o escribe más de una veintena de títulos que le suponen varios premios. Participa en musicales como “La verdadera historia de Pedro Navaja”, “Rescatando la Navidad”, “El Club de las divorciadas” y “La familia Adams”, por el que gana el reconocimiento a la mejor actriz protagonista en los premios de teatro de Miami de 2017. Fue proclamada mejor cantante y mejor rutina de comedia femenina en los premios NPE 2016, además de mejor actriz en el festival de escena LGBTQ por la obra “Tammy y Mickey”, en 2018. En televisión ha participado en novelas para Telemundo: “Betty en NY”, “¿Quién es quién?”, “Mariposa de barrio”, “Sangre de mi tierra”, “Mi familia perfecta” y “Five 305”, para Primo TV. Y ha trabajado en las series “Club 57” (Nikelodeon) y “Sombras”, para Netflix. En 2018 escribe y dirige su primera obra en inglés, “The offering”. En 2019 escribe y dirige también “Lorca, flamenco y contemporáneo”. Se trata de una adaptación de textos de García Lorca, que se estrenó en Miami con gran éxito, en diciembre de 2019. En marzo de 2022 estrena el monólogo “La vida de colores”, un texto escrito por Silvia de Esteban basado en hechos reales, que es toda una denuncia de la violencia machista. Ella misma dice que “se trata de un trabajo fuerte y emocional, en el que me dejo la piel en el escenario”. En septiembre se presentará esta obra en el Teatro Leal de La laguna. Ya ha sido representada en Tenerife, en Madrid, en Miami y en Nueva York. En esta última ciudad fue galardonada con el premio a la mejor actriz visitante en los ATI 2022 y mejor actriz por selección popular en los Latin Alternative Theater Awards de 2023. Podría seguir, pero no cabría su currículo aquí.

-Háblame de “La vida de colores”.

“Es un monólogo, basado en hechos reales, que escribí abriendo mi alma en canal y que tiene como objetivo abrir los ojos de hombres y mujeres ante el abuso y el maltrato machista”.

-Que en nuestro país es noticia diaria.

“Pues sí. Se trata del relato duro del día a día de una mujer maltratada y de una denuncia clara y tajante ante estas situaciones. Y de una invitación a todas las mujeres que todavía no reconocen el abuso para que se atrevan a decir que no”.

-¿Está basada en experiencias personales tu obra?

“Sí, está basada en una experiencia personal que ocurrió hace más de veinte años y de la cual no salí ilesa, pero sí viva. Una experiencia de la que estoy curada y cicatrizada, que me enseñó mucho sobre mí misma y que sé que ayuda a muchas otras mujeres que se han visto o que se ven en situaciones similares”.

-Será difícil subir al escenario para contarlo, ¿no?

“Pude subir al escenario, incluso sin haber hablado con nadie del tema durante 20 años. Es bonito ver cómo se acercan a mí muchas personas, al acabar la actuación, a abrazarme y a contarme sus historias. Siempre digo que si una mujer abre los ojos y se atreve a hablar, mi actuación habrá valido la pena”.

-Resides temporalmente en Tenerife. ¿Estás deseando regresar a Miami, que es donde vives asiduamente?

“Yo siempre estoy deseando volver a Miami”.

-¿Por qué?

“Miami es una ciudad muy especial, en la que yo he podido desarrollarme como actriz, como autora y como directora. Una ciudad que me acogió muy bien y en la que he hecho grandes amigos y he trabajado mucho. Miami es una puerta al trabajo y desde allí es fácil saltar a Nueva York o a México. Y esa es mi sensación, porque amo la energía y la luz de esa ciudad y extraño a mis amigos cada minuto del día. Siempre estaré con un pie en cada sitio, pero allí me siento en casa desde que pongo el pie en el aeropuerto. Me da calma y me hace feliz”.

-¿Qué has sacado en claro siendo actriz?

“He pasado por muchas etapas diferentes. Y la primera es esa, estás aprendiendo y ni siquiera te atreves a llamarte a ti misma actriz”.

-¿Y eso?

“Es que da pudor, da miedo y todavía no eres consciente de lo que puedes llegar a hacer en un escenario. Luego pasé una etapa en la que ya tenía claro que era actriz, que podría hacer muchas cosas y también seguir aprendiendo. Empezar a disfrutar del escenario, del miedo, de la adrenalina a tope, enfrentándome a personajes maravillosos e interpretando los míos. Esa fue una etapa preciosa”.

-Habrás pasado por ciclos complicados.

“He tenido etapas en las que, a pesar de pensar que yo era una buena actriz y que podía trabajar mucho sobre un escenario, me tocó hacer animaciones, monólogos en bares, en pueblos lejanos a Madrid, donde residía, y hacer muchas cosas que yo no quería exactamente. Pero hay que pagar las facturas y seguir adelante, para estar algún día donde realmente mereces. Ser actriz no es subirte al escenario, ser actriz es pasarlo mal”.

-Eso, ir quemando etapas, supongo.

“Claro, porque pasas por etapas en las que no tienes trabajo ni dinero, pero sigues confiando en que todo va a ir bien, Y prepararte cada día, seguir estudiando y cuando llega la oportunidad conseguir ser la mejor versión del personaje que te proponen. Tuve un momento, incluso, en el que he estado actuando en un gran musical como protagonista, haciendo dos funciones diarias y protagonizando un personaje maravilloso que todavía hoy llevo conmigo en el corazón”.

-Recuerdas, por lo que veo, con mucho cariño tu etapa de Miami, una ciudad a la que regresarás pronto.

“Sí, fue espectacularmente bonita y divertida. Decidí no sufrir y no enfrentarme continuamente a un “no”. Y disfrutar sobre el escenario. He trabajado allí en todo tipo de obras, unas me gustaban más que otras, pero siempre las interpretaba. Trabajos grandes, trabajos más pequeños, grandes producciones, premios, mucho público, muchos amigos y diversión. Me tocó allí disfrutar de lo que es ser actriz y de tener trabajo cada día. Esa es una etapa maravillosa de mi vida”.

(Con 17 años Silvia se fue a Madrid desde Tenerife. Logro un título de belleza, Miss Internacional. Tenía la interpretación metida en la sangre. Me imagino que su vida no habrá sido un camino de rosas. Está escribiendo una novela de sicópatas y asesinos, o no sé si la tiene ya terminada. Es polifacética, entusiasta, ha luchado contra la enfermedad y ha vencido. Y tiene una perrita, Luna, adiestrada para avisarla cuando le sube la atención. La perrita es una verdadera monada, rescatada en Miami y adiestrada allí. “Yo le habré salvado a ella la vida una vez, pero ella me la ha salvado a mí muchas veces”, me dice Silvia. Luna se zampa una ración de jamón pata negra. No me olvido: Silvia de Esteban vive su particular pasión por García Lorca).

-¿Es el teatro la mejor escuela para una actriz?

“El teatro es magia. Creo que es bonito hacer cine y hacer series para la televisión. Pero lo que ocurre entre el actor y el público en cada función de teatro es pura magia. Saber conectar con tu público y trasmitir lo que está ocurriendo por la entrañas del personaje supone una tarea difícil y un reto diario. Y, si lo consigues, sientes la mayor satisfacción, una satisfacción que te llevas a casa después de cada función”.

-Llegar al corazón…

“Eso es, llegar al corazón del público y hacerle sentir risa, llanto, miedo, esa es la tarea más importante de nuestro trabajo y el escenario, sí, es la mejor escuela”.

-¿Te decepciona la vida en Tenerife, después de haber estado tanto tiempo fuera?

“Lo que más me decepciona es que las cosas no cambien. Va todo muy lento, hay pocas oportunidades para los artistas canarios y no se nos abren puertas desde la instancia oficial. La vida en la isla es tranquila y súper agradable para quien tenga otro tipo de trabajo. Pero para un actor Tenerife es un más difícil todavía”.

-Has vivido en Alaska. Esa soledad tiene que ser la leche.

“Vivir en Alaska durante una temporada fue una experiencia preciosa. Recuerdo tardes enteras haciendo hiking (senderismo). Y compartiendo los ratos con una de mis amigas del alma que me llevó allí. Por la noche, con el frío, ver las auroras boreales hacía que se me saltaran las lágrimas de tanta belleza. Y sentarte a meditar simplemente ante aquellos paisajes grandiosos, en medio del más absoluto silencio. Son cosas que jamás voy a olvidar. Yo no me siento sola en ninguna parte, a mí me gusta mi silencio y mi espacio”.

-Silvia, volviendo a tu profesión. ¿Qué te motiva más ser autora o actriz?

“Yo ante todo soy actriz”.

-Pero escribir te apasiona.

“Sí, siempre me apasionó. Siendo niña escribía cuadernos y más cuadernos con relatos, pensamientos. Inventaba historias. Y he ido escribiendo cada vez un poquito más. Obras de teatro en español, luego en inglés. Y ahora estoy con mi primera novela. De crímenes. Meto a mis personajes en unos líos maravillosos. Espero verla en las librerías antes de las Navidades”.

-¿Te decepciona la endogámica sociedad insular? A lo mejor te condiciono preguntándote esto.

“Bueno, en la pregunta estás dando por hecho que toda la sociedad insular es endogámica. Por suerte yo creo que no es así”.

-Mujer, echa un vistazo.

“Es cierto que hay ciertos grupos en los que es difícil entrar, o a los que es difícil acceder, siendo actriz. Desde pequeña yo sentí que era diferente, que era rara y es verdad que no encajé bien en esta isla. Con los años me doy cuenta de que las cosas no han cambiado mucho y en algunos ambientes me sigo sintiendo rara, diferente”.

-¿Y?

“Pues que la experiencia y los años hacen que sepa llevar a la sociedad de Tenerife de otra manera, aunque no me sienta en algunos casos identificada con ella. Lo bueno es que cuando me ven en el teatro o le llegan mis historias todo cambia. Entonces se dan cuenta de que todos somos iguales”.

-Has conseguido premios en USA. Háblame de ellos.

“Gracias al teatro, sí. Los premios (que ustedes tienen reflejados al comienzo de la entrevista) son siempre bienvenidos porque suponen también el reconocimiento al trabajo bien hecho. Pero también son una motivación para seguir adelante. Y a veces esa motivación llega en el momento adecuado. Pero yo no soy ni mejor ni peor actriz porque me concedan un premio. Existen muchos actores de talento que no los reciben. Pueden ser también un arma de doble filo”.

(Bien, pues acabo con una noticia. O con dos. Silvia de Esteban está preparando una gira por Latinoamérica y Estados Unidos. A finales de 2023 y durante 2024 ha participado en una gran producción de cine en inglés y en una serie española. De ninguna de las dos se puede hablar mucho todavía, están en post producción. Y ha rodado un corto de terror con el director Moisés Martín titulado “La bomba”).

-Ha sido un placer, Silvia.

“Yo ya te conocía de la televisión”.

-Desgraciadamente, parece que no paso desapercibido.