En Deiro, Vizcaya, todos se preguntan quién es el afortunado que aún no ha reclamado los 162 millones de euros que le han cambiado la vida en el último sorteo de Euromillones, celebrado el pasado 4 de octubre.
La identidad del ganador sigue siendo un misterio, y han pasado ya casi tres semanas desde que la combinación ganadora —4, 8, 16, 17, 20 con las estrellas 6 y 1— dejó este mega premio en el aire.
El boleto fue validado en la administración número 2 de Herriko Plaza, un modesto local llamado ‘Amancio Gozokiak’ que vende golosinas y que ya cuenta con una reputación envidiable por repartir suerte.
Según la normativa de Loterías, el ganador tiene un plazo de 90 días para cobrar el premio antes de que el dinero vuelva a las arcas públicas. Henares, al igual que todos en el pueblo, espera que el misterioso multimillonario aparezca pronto para evitar un desenlace como el del británico que en 2003 perdió un millón de libras al no reclamarlo.
Ahora, el tiempo corre. El nuevo millonario tiene alrededor de dos meses más para confirmar su suerte y recoger su premio histórico. ¿Aparecerá a tiempo, o dejará que su fortuna se escape como una leyenda más del Euromillones?





