La borrasca Kirk, que barre estos días gran parte de la Península y azota especialmente al norte del país, ha complicado el tramo final del Camino de Santiago por la Vida, la iniciativa que por segundo año consecutivo organiza la Fundación Carrera por la Vida, en colaboración con el Ayuntamiento de Adeje, para visibilizar la lucha contra el cáncer de mama, concienciar sobre la importancia de las revisiones periódicas y apoyar la investigación oncológica.
Las 30 participantes, mayoritariamente mujeres que han superado procesos oncológicos o se encuentran en tratamiento, llegarán hoy, vestidas de rosa, a la plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela, a pesar de las adversas condiciones meteorológicas, completando así los 120 kilómetros, divididos en siete etapas, del Camino Francés, entre Sarriá, punto de partida, y la capital compostelana. En la jornada de ayer, solo ocho miembros de la expedición se atrevieron a desafiar las inclemencias del tiempo, con precipitaciones generalizadas y fuertes vientos. El resto del grupo disfrutó de un día de convivencia.
“Está siendo más duro que el año pasado a causa de la lluvia, aunque también tiene su encanto, porque es otoño puro y duro”, explicó ayer a DIARIO DE AVISOS desde un punto del camino Brigitte Gypen, presidenta de la Fundación Canaria Carrera por la Vida, quien destacó la calidad humana del grupo, al que se han unido familiares y amistades de las pacientes, además de la concejala adejera de Salud y Calidad de Vida, Esther Vargas, y un equipo de monitores de la fundación. “Este año han venido bastantes personas solas, mujeres muy valientes de distintas edades que se apoyan muchísimo entre ellas y eso es lo más bonito de esta experiencia”, manifestó la presidenta.
Brigitte Gypen subrayó la “conexión” con los caminantes de otros países, quienes les trasladan sus ánimos y felicitaciones por celebrar la vida después del cáncer. “De vez en cuando tenemos un momento mágico, como cuando nos encontramos, hace un par de días, a una joven de 20 años caminando, junto a una amiga, por su madre, recién diagnosticada de la enfermedad; se emocionó muchísimo, le regalamos una concha rosa y llamó a su madre para contárselo”.
Tanto la fundación canaria como el Ayuntamiento de Adeje coinciden en señalar que el verdadero éxito de las protagonistas de esta iniciativa no es solo llegar hoy a Santiago de Compostela, sino “haber sido capaces de enfrentar la enfermedad y reunirse para compartir experiencias y apoyo mutuo”.
EL CAMINO ES LA META
Insisten en que el recorrido que comenzaron el pasado viernes “no ha sido una competición, sino un espacio de convivencia, solidaridad y resiliencia”. Como asegura Gypen, el objetivo es llevar los proyectos solidarios de la fundación a “todo el mundo”. “No se trata de llegar primero ni segundo: el camino es la meta”.
Hoy volverán las lágrimas y los abrazos a la plaza del Obradoiro, punto de llegada de los peregrinos. No es para menos. Será una estampa emocionante que pondrá de relieve la importancia de caminar en compañía hacia un futuro sin miedo.











