Cáritas advierte sobre el “preocupante” aumento del número de mujeres en situación de “exclusión residencial extrema” y del incremento de familias con menores a cargo viviendo en infraviviendas en Tenerife. Además, la entidad diocesana confirma otro dato preocupante, que recoge en su informe Exclusión Residencial Extrema en Tenerife y que se extiende por el sur tinerfeño: cada vez son más los jóvenes afectados por el sinhogarismo. Y muchos, incluso, con un puesto de trabajo, mayoritariamente en la hostelería.
“El problema más grave que nos encontramos es la vivienda. Hay gente que trabaja y que dispone de unos ingresos, pero no le permiten acceder a un alquiler, porque en el Sur los precios son prohibitivos”, explica a DIARIO DE AVISOS Tersi Castro, coordinadora de Vivienda e Inclusión de Cáritas Diocesana y del proyecto de la Unidad Móvil de Atención en la Calle (UMAC), quien subraya que “muchas personas se trasladan al Sur y encuentran trabajo pero no casa, y acaban viviendo en coches, caravanas, chabolas, cuevas o infraviviendas, ya que solo podrían pagar un alquiler compartiendo casa con otras personas, pero afrontar un alquiler entre tres o cuatro familias es muy complicado porque uno quiere vivir con la gente que conoce, con tu pareja, con tus hijos…”.
El último informe de la entidad refleja que el 36,1% de las personas sin hogar en Tenerife tienen entre 18 y 45 años. “Hay chicos migrantes, marroquíes y senegaleses, sobre todo con 19 o 20 años, en la calle tras salir de los centros de menores, pero también mucha gente de hostelería en el Sur que empezó compartiendo piso con alguien y no le ha ido bien”, insiste Castro. Pero la pirámide de la pobreza crece también por los extremos, tanto entre los menores de edad (5,1% del total) como en los mayores de 65 años (8%).
Aunque los hombres sin hogar siguen siendo mayoría, Cáritas destaca la “inquietante” evolución de mujeres sin un techo bajo el que dormir en Tenerife, al representar el año pasado el 27,6% frente al 21,4% de 2020. “Cada vez vemos en la calle a más mujeres, que, además, padecen esta situación de una manera diferente al hombre, ya que se exponen a la violencia física y sexual y, además, no tienen cubiertas sus necesidades fisiológicas”.
Tres municipios del sur tinerfeño se sitúan entre los seis con mayores bolsas de pobreza de la Isla, según el estudio de Cáritas, que contabilizó un total de 2.308 personas sin vivienda atendidas en la Isla, de las que casi la mitad lleva más de un año en situación de exclusión residencial extrema: el 36,2% en Santa Cruz, el 12,7% en Arona, el 12,0% en La Laguna, el 8% en Adeje y Puerto de la Cruz, y el 5´2% en Granadilla de Abona. Precisamente, el informe recuerda que este último municipio registró en 2023 una de las mayores subidas a escala nacional de los alquileres, un 40%, según el Índice de Precios del Alquiler, que publica el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.
Respecto a las nacionalidades predominantes entre las 2.308 personas sin hogar atendidas, 1.319 eran españolas, mientras que el resto correspondía a población foránea, con mayor presencia de ciudadanos marroquíes, venezolanos, italianos, colombianos y cubanos, por ese orden.
Cáritas reprocha en su estudio la falta de medidas de las administraciones públicas y lamenta el “abandono sistemático de políticas sociales sobre vivienda pública desde los años 90”. También pone el foco en los efectos de los nuevos modelos de mercado turístico, como la vivienda vacacional, que en 2023 representaba el 37% de las plazas turísticas en Tenerife.
Tersi Castro remarca que “las personas no están sin hogar porque quieren, sino porque ha habido unos condicionantes que les llevan a estar en esa situación” y trata de desterrar algunos estereotipos sobre el perfil al que se suele asociar este colectivo de ciudadanos: “No todas son personas afectadas por alguna enfermedad mental, se trata de seres humanos que, en muchos casos, quieren y no pueden salir de la calle porque no cuentan con una nómina o unos ingresos suficientes y estables para acceder a una vivienda”.
Además, la coordinadora de la UMAC en Tenerife recuerda que el sinhogarismo precisa un enfoque global que, además de la vivienda, abarca ámbitos como el empleo, la formación o las situaciones de irregularidad: “Son múltiples factores que necesitan la implicación de todas las administraciones y de las entidades del Tercer Sector, que estamos para complementar el trabajo de las instituciones públicas, no para ocupar su espacio. Nosotros estamos porque ellas no llegan”.





