Por Gabriela Gulesserian/Cristo Suárez. | Los 15 municipios del norte desde Tacoronte hasta El Tanque solo han creado uno de cada diez empleos que se han generado en el último año en la Isla, según los datos de afiliación a la Seguridad Social que publica el Instituto Canario de Estadística (ISTAC).
Entre septiembre de 2023 y 2024 se crearon en Tenerife 13.840 empleos. De ellos, únicamente 1.560 están en los quince municipios del Norte. Esto supone el 10,5%, es decir, uno de cada 10.
Tomando en cuenta los datos globales, llama la atención el hecho de que casi la totalidad de ese aumento se concentra en el Puerto de la Cruz, donde en el último año se han generado 1.530 nuevos puestos de trabajo, principalmente relacionados con la hostelería y la actividad turística. Esto ocurre porque hay otras siete localidades en las que se ha destruido empleo en el último año, como es el caso de Buenavista del Norte (-10); La Guancha (-10); San Juan de la Rambla (-70); Santa Úrsula (-210); El Tanque (-85); Icod de los Vinos (-70) y La Victoria de Acentejo (-5).
Se da la circunstancia, además, que estos últimos municipios son los más pobres de la Isla, según la Estadística de Declarantes del IRPF que publica la Agencia Tributaria con datos del 2022, fecha de la última actualización.
Por el contrario, la tendencia al alza, aunque en menor medida que en el Puerto de la Cruz, también se da en La Orotava, con 155 empleos más que en 2023; Garachico (90); La Matanza de Acentejo (10); Los Realejos (40); El Sauzal (15); Los Silos (5); y Tacoronte (170).
Este bajo ritmo de creación de empleo sucede desde hace ya varios años en el Norte. Tomando en consideración los datos de los últimos cinco años, se comprueba cómo en Tenerife se registraron 52.402 nuevos cotizantes entre septiembre de 2019 y septiembre de 2024. De ellos, solo 5.521 se generaron en alguno de los 15 municipios de la zona.
El director de Consultoría de Corporación 5, José Miguel González, explica que esta realidad responde a dos factores principales; la escasez de atractivos fiscales en los municipios que incentiven a las empresas a instalarse allí, y las dificultades de movilidad, que obligan a gran parte de la población a desplazarse a las comarcas que son generadoras de actividad, como es el caso del área metropolitana y el sur de Tenerife por la concentración de los servicios y de establecimientos turísticos, respectivamente. Ambos conllevan otro problema añadido, como es el de la escasez de vivienda y el alto precio de los alquileres.
Por este motivo, si se quiere revertir el metabolismo económico de la Isla, las medidas a poner en marcha en el corto plazo se traducen en generar acciones específicas con carácter tributario, tanto por parte del Gobierno de Canarias como el Cabildo de Tenerife, mientras que las corporaciones municipales, por su lado, deberán ofrecer ventajas competitivas a las empresas que muestren interés en instalarse en su territorio.
En este último caso, surge otro inconveniente importante: la agilidad administrativa por parte de los ayuntamientos para reducir el exceso de trámites burocráticos que, en muchas ocasiones, sobre todo a la hora de conceder licencias de apertura u obras, corre en contra de la rentabilidad del proyecto de inversión y por lo tanto, no se lleva a cabo o se traslada a otro lugar donde encuentra más facilidades.
De forma paralela, es necesario incentivar aun más el uso del transporte colectivo. “Es una combinación de muchos factores para afrontar un problema complejo que no se resuelve con medidas sencillas pero que ya existen”, subraya González.
Sin embargo, a la hora de poner en marcha propuestas que cambien esta coyuntura, los ayuntamientos apuntan a la formación, centrándose incluso en determinados colectivos, como pueden ser los jóvenes, parados de larga duración, mujeres, personas vulnerables, o mayores de 50 años.

Formación
En este sentido, José Miguel González confirma que “cualquier euro invertido en formación será rentable, pero no es monopólico de un lugar concreto y tampoco es determinante o un requisito previo al empleo”.
Los Realejos ha sido de los primeros municipios del Norte de la Isla en implantar hace más de una década incentivos fiscales para fomentar el comercio local y por ende, la creación de empleo. Tres ejemplos han sido el cheque emprendedor, ‘Local 0’ y ‘reMÄRCAte’.
En el primer caso se trata de una subvención de concurrencia competitiva que potencia el tejido comercial, profesional y de servicios a través de nuevos proyectos de empresa radicados en Los Realejos, contribuyendo a sufragar los gastos de los primeros meses de la actividad empresarial.
El segundo, es una línea de ayuda dirigida a la recuperación de locales comerciales vacíos en zonas comerciales abiertas de la localidad, financiando los gastos de arrendamiento del establecimiento a la persona o entidad beneficiaria que haya establecido allí su negocio, con un plazo máximo subvencionable de seis meses de las cuotas de alquiler.
A ellas se suma una tercera iniciativa municipal destinada a las pequeñas y medianas empresas ya consolidadas de la ciudad para la renovación y modernización de su imagen de marca, a la que también pueden presentarse bares y restaurantes que cumplan con las condiciones requeridas en la convocatoria.
En el caso de La Orotava, el cheque emprendedor se implementó hace tres años con el mismo objetivo: facilitar el acceso al empleo y ayudar a los emprendedores y al autoempleo para dinamizar la economía local.
En el último año, el Cabildo de Tenerife está intentando crear polígonos industriales como elementos generadores de economía y puestos de trabajo, ya que ello contribuirá a la diversificación económica, según ha defendido el consejero insular de Industria, Manuel Fernández.
Es el caso, por ejemplo, de La Victoria de Acentejo, que deberá modificar el Plan General de Ordenación a fin de crear suelo apto para poder albergar el polígono industrial número 13 de Tenerife.
Otro proyecto que persigue el mismo propósito es la creación de un vivero industrial en el Polígono Industrial de La Gañanía, en Los Realejos, que permitirá poner en marcha iniciativas empresariales en este entorno del Norte de la Isla.
Una medida que José Miguel González ve con buenos ojos ya que pueden terminar siendo Zona Especial Canaria (ZEC), de baja tributación, donde se pueden establecer determinados tipos de parámetros diferentes a los del resto de Tenerife, como ocurre con La Palma y El Hierro. “Se podría subdividir aun más las áreas comarcales para metabolizar económicamente la Isla de forma diferente a la actual”, sostiene.





