Desde potenciar la soberanía alimentaria y el consumo saludable hasta trabajar en comunidad y fomentar valores como la sensibilidad ambiental y el desarrollo sostenible. Estas son solo algunas de las ventajas que brindan los huertos urbanos y que el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz quiere aprovechar, ya que, además, en el municipio hay terrenos para ello.
El área local de Ciudad Sostenible ha comenzado el trabajo para que la puesta en marcha de los dos primeros sea una realidad el próximo año. Para ello, ha sacado a licitación las obras de acondicionamiento y limpieza general del espacio, el vallado del perímetro y la preparación de la toma de agua en dos parcelas municipales: una de ellas ubicada en la urbanización La Quintana y, la otra, en el sector 2, anexo a Los Cachazos, en la calle Luis Rodríguez Rigueroa esquina con Camino La Garañona. En esta última, también se reparará el muro, con aportación de piedra basáltica, y se hará el revestimiento de las mismas características que el actual.
La primera tiene un presupuesto de 27.916 euros y un plazo de ejecución de tres meses. Albergará entre seis y siete huertos accesibles y algunos estarán en alto para que las personas en sillas de ruedas puedan trabajar con mayor facilidad.
En el caso de la segunda, la inversión asciende a 35.492 euros porque dispone de más dimensiones, pero con el mismo plazo. Allí se organizarán unos 30 huertos de entre 25 y 30 metros cuadrados cada uno.
Ya ha comenzado el proceso de contratación y debe terminarse antes de final de año, con lo que, si se cumplen los plazos previstos, los dos terrenos estarán en condiciones en el primer trimestre del próximo año.
“Se trata de una obra sencilla; lo más complejo consiste en la actuación y el entramado que representa poner en marcha más de una treintena de huertos sociales y, por eso, estamos trabajando para licitar la dinamización del espacio y que no dependa solo de técnicos municipales, sino que haya también un apoyo externo los primeros años”, explica el concejal del área, David Hernández (ACP).
“La idea pasa por que se apruebe un reglamento que regule el uso y la cesión de los espacios, y que su mantenimiento rote entre diferentes familias, asociaciones y colectivos locales, pero que en el futuro sean autogestionables, se constituya una asociación que se rija por unos estatutos y se cree una comunidad a través de los huertos, un espacio de sensibilización ambiental y de defensa del cambio climático”, indica el edil.
También queda por decidir la forma de adjudicación y las normas que deberán cumplir los futuros beneficiarios sobre buenas prácticas medioambientales y criterios de agricultura sostenible, precisa Hernández, quien el viernes visitó el lugar junto a diversos vecinos del Botánico.
“Esta actuación se incluye en los procedimientos participativos que hemos tenido anteriormente, como Barrios por el Clima. Fruto de esa participación salió una demanda recurrente que era la creación de huertos urbanos”, detalla. “El mural de apoyo al pueblo palestino, la implantación de huertos urbanos, las clases de español para fomentar la integración de menores migrantes y la eliminación de los concursos de belleza de las galas infantiles son acciones que aún muchos no se terminan de creer, pero que forman parte de una hoja de ruta marcada y que no tiene marcha atrás”, subraya Hernández.





