La estación de guaguas de Tacoronte proyectada antaño como un nodo estratégico de transporte lleva años de abandono y sobrevive en la actualidad como parada de solo dos líneas, la 021 y la 023 que van a los núcleos costeros de Mesa del Mar y El Pris, respectivamente.
La infraestructura está ubicada en pleno centro del municipio, en la vía de servicio de la Autopista TF-5, y fue concebida para un uso que nunca tuvo. Su degradación estructural es alarmante: se inunda cuando llueve intensamente, las ventanas con cristales rotos suponen un peligro público, hay una gran cantidad de basura acumulada en su interior y los cerramientos están oxidados. Recientemente, vecinos y vecinas de la zona denunciaron que había allí una colonia de gatos que son alimentados por la gente como este periódico pudo comprobar durante su visita al inmueble.
Por fuera crece la maleza y las paredes de piedra se han convertido en un atractivo sin control para los graffiteros.
Resulta paradójico que, mientras el recinto se cae a pedazos, Titsa opera mediante paradas en la Carretera General, por donde transitan líneas claves como la 011, 012 y 101. Ello demuestra que la empresa pública de transportes tampoco ha tenido interés en utilizarlo debido a que no reúne las condiciones mínimas de seguridad para realizar las operaciones. Prueba de ello es que hace unos años construyó a escasos metros una marquesina en la que suben y bajan pasajeros de la mayoría de las líneas que van hacia el norte de la Isla.
Fue construida por el Cabildo de Tenerife y traspasada al Ayuntamiento quien en el año 2023 cedió gratuitamente a Titsa un local en el centro comercial colindante, entre la carretera general del norte esquina con la calle Ismael Domínguez, para que los conductores tuvieran un lugar digno donde descansar, evidenciando la inutilidad del edificio principal.
Lo cierto es que mientras el abandono se prolonga, el proyecto para convertirla en un gran aparcamiento, presentado en el mandato 2007-2011 siendo alcalde Hermógenes Pérez (CC), sigue guardado en un cajón. En ese momento se hizo un estudio de la parcela y se habló de un edificio de dos plantas en el que cabían hasta 700 plazas que nunca se ejecutó.
En 2022 hubo un compromiso real por parte del Pleno municipal al aprobar por mayoría su demolición con el objetivo de crear allí nuevos equipamientos. El proyecto técnico de obra, publicado en el Portal de Transparencia el Consistorio, consta de 74 plazas de aparcamientos para todo el núcleo de La Estación, la demolición de la oficina del Consorcio de Tributos anexa, y la mejora de conexiones peatonales.
De esta manera, se conseguía dar respuesta a una demanda histórica del municipio para mitigar la falta de estacionamientos, aprovechando una infraestructura que nunca llegó a cumplir su uso original y retomar la idea de un edificio de siete plantas, cinco de ellas destinadas a parking y dos, para oficinas polivalentes.
El plan fue aprobado por el Consistorio con un presupuesto inicial de aproximadamente 637.000 euros que iban a ser financiados íntegramente por las arcas municipales, una cantidad que se perdió y pasó a formar parte del remanente de Tesorería. Las obras, según explicó el alcalde de entonces, José Daniel Díaz (NC), tendrían una duración de 12 meses y se iban a desarrollar en tres fases.
Pero este proyecto también se dejó morir administrativamente aunque se encuentra en la oficina técnica y lleva en el olvido desde hace más de tres años pese a que el concejal de Urbanismo sigue siendo el mismo, Tarsis Morales.
El Gobierno no responde
Consultado sobre este asunto al grupo de gobierno (PSOE-CC-PP), no hubo ningún responsable que quisiera pronunciarse sobre el futuro de esta parcela y se limitaron a decir que se informaría llegado el momento.
El concejal de Somos Tacoronte, Carlos Medina, preguntó en el último pleno por la situación actual de la estación de guaguas. En concreto, qué planes y proyectos tenía el Ayuntamiento para esta infraestructura y por qué no se realizaba un mantenimiento mínimo dado que allí siguen operando dos líneas de guaguas. La respuesta, le prometieron, la tendrá en la próxima sesión plenaria.
Son muchos los usuarios que aparcan en la zona del arcén, justo enfrente de la estación, pese al riesgo de ser multados, dada la escasez de plazas que hay en la zona, donde se genera una gran cantidad de servicios debido a la proximidad con el Centro de Salud y los comercios del casco.
La imagen del recinto es la de una infraestructura fantasma que se pudre en el centro de la ciudad sin que las administraciones públicas tomen cartas en el asunto mientras la ciudadanía sigue sufriendo a diario las dificultades para dejar su coche.
















