La Red Europea de lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) de España exigió ayer la firma de un “pacto de Estado contra la pobreza y la exclusión social”, el establecimiento de un “sistema de rentas mínimas que llegue a todos” y el diseño de un “sistema fiscal justo”. Las políticas que aborden las crisis ecosociales “deben contar con el conocimiento y la experiencia del Tercer Sector”.
El presidente de las redes española y europea de lucha contra la pobreza, Carlos Susías, destacó que las entidades “estamos a disposición de los más vulnerables y de toda la ciudadanía, porque podemos caer en cualquier momento”. Además recalcó que “las Administraciones públicas tienen la responsabilidad de erradicar la pobreza y la exclusión social: Europa, España, Comunidades Autónomas, Cabildos y Ayuntamientos, mientras que las entidades del Tercer Sector -que no somos otra cosa que la sociedad civil organizada-, colaboramos, apoyamos, criticamos y hacemos labores de sensibilización para conseguir que las cosas salgan adelante. Las administraciones tienen que asumir sus obligaciones, esforzarse y ejercer su responsabilidad y, con una labor de cooperación, trabajar todos juntos para poder erradicarlas”.
En la declaración institucional se recuerda que la pobreza y la exclusión social se han “invisibilizado”, lo que ha llevado a una “falta de comprensión y de actuación que afronte sus causas y sus consecuencias”. Esta invisibilidad “no sólo perpetúa el sufrimiento de millones de personas, sino que impide el desarrollo de políticas efectivas que aborden de forma estructural estas problemáticas”.
Por tanto, exige la firma de un “pacto de estado contra la pobreza y la exclusión” y el diseño de un “sistema fiscal justo”. Las entidades sociales quieren que “nadie se quede atrás”, a través de un “sistema de rentas mínimas que llegue a todos”, y que también tiene que ver con mejores empleos y pensiones. Sin un empleo y un salario dignos es imposible”, recalcó.
También pide que los avances de la transformación digital lleguen a todos. “Hemos visto en la Covid-19 que las personas más vulnerables no tenían una ‘brecha’ sino una ‘sima’ digital, por tanto es importante trabajar para mitigar esas dificultades”, recalcó. También reclama afrontar los retos del cambio climático “con estrategias que permitan proteger a la ciudadanía”.
La Red Europea de lucha admite que se vive un momento de “gran incertidumbre con el cuestionamiento de consensos históricos en materia de paz, solidaridad y justicia social”, al tiempo que advirtió del desarrollo de “odio, intolerancia y belicismo” que pone en riesgo las democracias y el cumplimiento de los derechos humanos. La pandemia de la Covid-19 demostró el “papel imprescindible que juega el Estado del Bienestar” en la garantía de derechos de la población, especialmente los más vulnerables, pero “los pilares sobre los que se sostiene se han puesto en entredicho” en la configuración del nuevo Parlamento Europeo, que deja “grandes incógnitas” sobre la posibilidad de diseñar “una Europa Social más fuerte”.





