En una medida que ha sorprendido al sector del reparto a domicilio, la plataforma Glovo ha anunciado el abandono de su modelo de trabajadores autónomos, conocido como falsos autónomos, finalmente optando por contratar a sus cerca de 15.000 repartidores en España.
En el caso concreto de Canarias y según datos no oficiales a los que ha tenido acceso este periódico, alrededor de 400 repartidores actúan en la región como empleados. Este cambio se produce tras años de controversia, sanciones y presiones del Ejecutivo nacional. Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y vicepresidenta del Gobierno, celebró recientemente la noticia, declarando que “ninguna empresa, por grande que sea o por mucho poder que tenga, puede imponerse a la democracia”.
Tenerife, especialmente el sur de la Isla, ha experimentado una notable presencia de este tipo de plataformas en los restaurantes y negocios locales de la comarca. Algunas franquicias reciben más de 100 pedidos diarios, mientras que otros comercios han visto cómo sus ventas se han multiplicado. Varios repartidores, en cambio, valoran negativamente su nueva realidad como empleados asalariados.
Desde su llegada a Canarias, Glovo ha sido un actor clave en la transformación del subsector de reparto a domicilio, especialmente con el aumento de la demanda tras la pandemia de COVID-19. Juan Carlos Arricivita, vicepresidente de ATA Canarias (asociación de trabajadores autónomos), señala: “Siempre han apostado por generar falsos autónomos. Una persona que desarrolla su actividad con un horario establecido, un automóvil con distintivo de la empresa y uniforme es un trabajador al uso”.
La realidad en las Islas, según Arricivita, refleja una “tendencia global” hacia el auge de los trabajos de reparto, en los que predominan perfiles de trabajadores jóvenes y migrantes, destacándose especialmente esta última característica como un “rasgo creciente”.
El modelo laboral, basado en falsos autónomos, ha sido objeto de múltiples críticas. Inocencio González, secretario general de Comisiones Obreras (CC.OO.) en Canarias, mejor conocido como Chencho, afirma que Glovo “con este tipo de contrataciones se ha exonerado de toda responsabilidad con sus trabajadores durante este tiempo”.
La decisión se ha visto influenciada por un contexto de multas acumuladas que, en estos momentos, supera los 200 millones de euros, correspondientes a inspecciones de Trabajo y cuotas de la Seguridad Social no abonadas. “¿Por qué han tardado tanto? Me imagino que habrán pensado que con ellos no iba esto. Tanto la presión sindical como social, en ese sentido, es la que ha hecho que finalmente cumplan con la legalidad”, argumenta González.
En los últimos días, los sindicatos, como CC.OO., han reaccionado rápidamente, ofreciendo asesoría y soporte legal a los trabajadores de Glovo a través de una página web dedicada. Mientras tanto, la incertidumbre reina entre los riders.
Impacto en los Trabajadores
Para los repartidores, este cambio representa un nuevo desafío. Un trabajador de unos 50 años, con varios de experiencia y que opera en el sur de la Isla, señala la poca información que manejan en estos momentos respecto a las nuevas condiciones: “No sabemos absolutamente nada. Todo lo que llega es de manera extraoficial”. La remuneración es un punto de fricción; mientras que antes, apunta, podía ganar “aproximadamente 2.000 euros mensuales”, ahora y con la nueva realidad establecida, los riders percibirán el salario base.
En este sentido, no todo lo que reluce es oro. De esos 2.000 euros citados hay que tener en cuenta que, al tratarse de trabajadores autónomos, a los ingresos se les tenía que descontar los gastos asociados a la actividad, como son la cuota de la Seguridad Social o el gasto y mantenimiento del vehículo usado para los envíos.
El epicentro de la demanda
El Sur emerge como uno de los escenarios donde la influencia de la plataforma Glovo es más palpable. En concreto, en municipios como Adeje y Arona, el turista británico se erige como uno de los principales consumidores de este servicio.
“Aunque también es verdad que vamos a casas de residentes y locales, hay ciertas etapas del año en las que de cada diez pedidos, seis son recibidos por un consumidor de origen británico”, revela un repartidor, poniendo de relieve la influencia estacional del turismo en la demanda de reparto a domicilio.
En el ámbito económico, el impacto de Glovo es notable. Una gerente de una de las franquicias más destacadas en Costa Adeje desvela que su establecimiento, el cual por conexión y ubicación es uno de los más óptimos para ofrecer este servicio, en un día normal, procesa entre 100 y 200 pedidos a través de la aplicación.
Describe cómo, en ciertos momentos, la presión se “intensifica”, al punto de hacer “muy difícil la atención simultánea tanto a los clientes presentes como a los repartidores”.
Para los negocios locales, Glovo también representa una oportunidad. DIARIO DE AVISOS ha conversado con el propietario de una hamburguesería ubicada en Adeje, quien señala que recibe “alrededor de 40 pedidos cada dos días” a través de la plataforma. “Siendo verdad que nuestro local está orientado de cara al público, esta es una gran alternativa para negocios como el nuestro. Solo tenemos que preparar el pedido”, explica.
Este empresario no duda en afirmar que, mensualmente, las plataformas de reparto pueden generarle “entre 3.000 y 7.000 euros adicionales a su negocio”. “Nos hemos convertido, a través de una estrategia muy estudiada, en un negocio recomendado por la plataforma y con una alta valoración por parte del cliente”. “Hemos creado un negocio alternativo al nuestro”, asegura, evidenciando cómo Glovo puede ser un aliado estratégico.





