cultura

Proyecto Kavauri y Roi Borrallas cierran el año de ‘Circo a Escena’ en Tenerife

El Espacio La Granja de la capital tinerfeña programa hoy viernes el espectáculo 'Lullaby', mientras que el domingo ofrece dos funciones de 'Solo', del circuito promovido por el Inaem
Roi Borrallas realizará el domingo dos funciones de su espectáculo 'Solo'. / DA

Circo a Escena, el circuito de impulso al sector promovido por el Inaem y desarrollado por la Red de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de titularidad pública, se despide esta semana de Tenerife de la mano de la compañía Proyecto Kavauri y Roi Borrallas.

Este viernes, el Espacio La Granja de Santa Cruz de Tenerife será el escenario (18.00 horas) en el que la compañía Proyecto Kavauri presente su espectáculo Lullaby, un dúo de acróbatas y padres primerizos que ofrecen un show de báscula y portes acrobáticos donde se dan saltos frenéticos y agarres de último momento.

Parece estar todo controlado, pero el bebé no se los está poniendo fácil y el espectáculo tiene que comenzar. Así que no hay alternativa: agarran el carrito y salen a la pista. Su reto más difícil todavía hoy no son los mortales y las piruetas, sino la conciliación. Y así es como el caos y la torpeza se convierten en comedia para llegar al objetivo final: acabar el espectáculo habiendo sobrevivido.

El domingo, en dos funciones programadas a las 17.00 y a las 19.00 horas, respectivamente, el Espacio La Granja recibirá a Solo, un espectáculo para todos los públicos con títeres, máscaras, manipulación de objetos y, sobre todo, comicidad.

Se trata de una bonita propuesta en la que el protagonista se defiende de la soledad y la rutina con imaginación y humor. El artista Roi Borrallas, premio Fetén 2023 al mejor actor, contará al público sus ideas y sus locuras.

Recomendado para niños y niñas a partir de los tres años y con una duración de 45 minutos, Solo investiga el humor íntimo sobre la soledad. Una persona ante sí misma. Un actor sin público, un payaso cuando nadie lo observa. El hábitat natural de cualquier payaso es la escena, con su público. ¿Pero qué pasa cuando se queda solo? Es en el camerino donde se mezcla la persona y el personaje. Donde se desdibuja la línea que los separa. Un limbo que no es el escenario ni la vida real. Es en esa frontera donde tiene lugar este espectáculo.