Un Rayco García visiblemente emocinado comenzaba su alocución como nuevo consejro del CD Tenerife mostrando qué significa para él el club: “Lo más importante es el CD Tenerife. Lo importante no soy yo, sino la entidad. Mi madre me decía que tenía que ser un buen abogado, pero en el balón encontré el refugio a muchos problemas que teníamos en casa. Este club me enseñó muchas cosas y me dio mucha disciplina”.
“Quiero un CD Tenerife en el que todos se sientan importantes. Si yo cojo algo de poder, que para eso he desembolsado ocho millones de euros, sin ningún jeque ni ningún fondo inversor detrás, por supuesto que bajaré el número de representación de acciones de la junta. Pasamos por horas bajas, pero creo que se ha usado un mal criterio, dándosele poder al que no se le tenía que haber dado”, dijo.
El tinerfeño indicó que si se convierte “en el presidente más joven de la historia del club” no va a “defraudar” a nadie: “He ido comprando acción a acción, sin rechistar. Es mi deber como tinerfeñista y ahora como consejero, hacer las cosas bien. Somos un club lleno de talento”.





