La Plataforma Stop Vertidos al Mar ha denunciado al Seprona de la Guardia Civil los vertidos de aguas fecales al mar en el litoral del Puerto de la Cruz “de una forma deliberada y totalmente ilegal, hechos que se agravan en el barrio de Punta Brava con el cierre total de su playa”, en julio del pasado año.
Según consta en el escrito, presentado el 15 de enero, esta situación “se debe a la incapacidad y precariedad de las estaciones de bombeo (EBAR) cuya competencia es municipal, y de la estación depuradora (EDAR), competencia del Cabildo de Tenerife y del Consejo Insular de Aguas de Tenerife (Ciatf), ubicada en dicho núcleo, dando lugar a un entorno de alta peligrosidad para la salud pública” y además, “un completo desastre medioambiental”.
Esta situación se agravó en los dos últimos días debido a la aparición de peces muertos y una enorme mancha de espuma marrón en el muelle pesquero y en San Telmo que, según la presidenta de la citada plataforma, Tania Hernández, “indican que la contaminación se estaría extendiendo por más puntos de la costa del municipio” y por ello lo añadió ayer a la investigación que se encuentra en curso.
Por este motivo, y para evitar consecuencias en la salud pública solicita que “se lleve a cabo un análisis exhaustivo y riguroso de las condiciones y el funcionamiento de la EDAR y la capacidad o incapacidad de las EBAR para demostrar, evitar y sobre todo subsanar, esta grave situación”.
Tanto el alcalde de la ciudad, Leopoldo Afonso, como el concejal de Servicios Generales, Alonso Acevedo, indicaron que la Policía Local y técnicos municipales se desplazaron al lugar y constataron que “no había peces muertos ni tampoco malos olores”. “El mar está revuelto y cada vez que está así de malo se produce esta espuma de color marrón, sostuvo Acevedo.
Además, por la tarde, el alcalde confirmó que los peces muertos habían sido arrojados por un marino que faena en el entorno de la la orilla “quien confesó que eran los sobrantes de una venta en el lugar”. Un hecho que no solo supone una infracción sino que generó “un revuelo” ayer en la ciudad turística, Sin embargo, el grupo de gobierno “se sintió más aliviado al poder comprobar que no era reflejo de ningún tipo de contaminación”, confesó Afonso.
“Todo quedó en una anécdota”
“Al final todo quedó en una anécdota, aunque bastante complicada por la situación que estamos viviendo con Playa Jardín pero al final, ni hay vertidos en el muelle, ni en San Telmo ni en Martiánez”, insistió. En este sentido, recordó que por parte de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias y de la Consejería de Transición Ecológica se realizan analíticas periódicas de todo el litoral portuense que hasta el momento han arrojado que en zona muelle, San Telmo y Martiánez “la calidad del agua es óptima también para el baño”. Esta semana toca realizar otra “y eso asegurará al 100% que no existe ningún problema en la zona ya que la mancha apareció como consecuencia de la prealerta por fenómenos costeros y por eso la Policía Local acordó varias zonas para evitar que la gente se acerque a primera línea de costa”, añadió por último Afonso.
“Son cianobacterias que proceden de las aguas residuales”
El presidente de la Asociación Empresarial Canaria de Consultores Medioambientales, Juan Rumeu, explica que estas formaciones espumosas “son cianobacterias” que vienen de la reacción de la materia orgánica con distintos elementos de la naturaleza “y sin duda proceden de las aguas residuales”. Las cianobacterias en el mar “pueden verse como manchas de colores, capas flotantes, espuma o agua turbia con mal olor, sobre todo en zonas contaminadas con materia orgánica, y algunas producen exopolisacáridos que generan una textura espumosa en la superficie”, como es el caso











