Los cuatro concejales de Más Por Arona, destituidos por la alcaldesa Fátima Lemes (PP) el pasado miércoles por “falta de confianza y nula unidad de equipo”, comparecieron ayer en una rueda de prensa en la que “rechazaron de lleno” las explicaciones ofrecidas por la regidora para justificar su expulsión del gobierno.
“No hay motivación objetiva y nada justifica esta decisión, que ha sido cobarde, políticamente interesada y un gravísimo error por el daño que va a provocar a nuestro municipio”, manifestó Dácil León, exsegunda teniente de alcalde y exconcejal de Turismo, Promoción Económica, Sector Primario y Empleo, quien también criticó el papel de Coalición Canaria, socio de gobierno del Partido Popular, que calificó de “cobarde”: “Podía haber hecho mucho más, si hubiese querido; su postura, manteniéndose al margen de esta decisión unilateral de la alcaldesa, da el visto bueno y la conformidad”. A su juicio, la posición del partido nacionalista no ha sido “nada sensible” con la situación del municipio, ya que “ha primado los intereses de partido frente al de los vecinos y vecinas”.
PROGRESO EN RIESGO
Dácil León también alertó sobre la previsible incorporación de los dos concejales de Vox al grupo de gobierno. “El Partido Popular y Coalición Canaria permiten la entrada a nuestro municipio de la extrema derecha, en un acuerdo que ya ha confirmado la alcaldesa, con los riesgos que esto supone para el progreso de Arona y haciendo tambalear los cimientos de las políticas sociales y culturales de diversidad, igualdad y empleabilidad”, enfatizó.
La que fuera cabeza de cartel de Más por Arona en las últimas elecciones municipales de 2023 reveló cuáles fueron las discrepancias más frecuentes que planteaba su formación política en las reuniones del tripartito para el seguimiento de la alianza: “Nuestras mayores demandas en las reuniones del pacto fueron el férreo control de la comunicación institucional por parte de la Alcaldía y el claro sesgo que se le daba a la gestión de los recursos humanos en las prioridades de la gestión municipal y, sobre todo, las injerencias de la alcaldesa en las áreas de CC, pero también de manera especial en las gestionadas por Más por Arona. En su opinión, esa actitud de Fátima Lemes iba en contra de los principios fundamentales del pacto de gobierno “por no respetarse la autonomía de nuestras áreas, duplicando la toma de decisiones desde la Alcaldía”.
Dácil León, que compareció junto a los concejales Luis García, Juan Sebastián Roque y Pura Martín, indicó que su partido cuenta con un proyecto para el municipio sureño en el que “todos y todas tengamos las mismas oportunidades, donde se mejora y favorezca la posibilidad de optar a una vivienda o a una mejora del empleo y donde la regeneración y la mejora económica sea una realidad y vengan de la mano de la inversión pública y privada”.
Sobre la crisis política en Arona se pronunció ayer la presidenta del Cabildo de Tenerife y secretaria de Organización de Coalición Canaria, Rosa Dávila, quien, a la pregunta de si apoyaría la entrada de los ediles de Vox en el gobierno de Arona, respondió, en la cadena Ser, que “no queda más remedio, en el sentido de que hay que dar estabilidad”.
Después de recordar que ha sido una decisión de la alcaldesa “en virtud de sus competencias”, Dávila admitió que “nosotros no estábamos incómodos con Más Por Arona, todo hay que decirlo”. Y acerca del nuevo escenario político que se abre en el municipio sureño, el de mayor población de la comarca meridional, indicó que “será la alcaldesa la que dialogue con todos los grupos para ver si puede gobernar en minoría, con apoyos puntuales, o la pretensión es la de entrar en el gobierno, pero vamos a esperar que se produzca el diálogo”.





