Los jardines y vegetación exteriores de los aeropuertos del Sur y Norte de Tenerife, así como los de las islas de Fuerteventura, Gran Canaria y el César Manrique, de Lanzarote, presentan un avanzado estado de abandono desde hace varias semanas. Hojas secas de palmeras se acumulan en las calles, mientras la vegetación se marchita por falta de riego y el viento amontona y convierte a las hojas de los árboles sin podar en un peligro potencial para los viajeros.
Aena, empresa estatal gestora de los servicios asociados a la actividad aeroportuaria, decidió el pasado mes de enero rescindir el contrato con Aema Hispánica, compañía sucontratada para el mantenimientos de estos espacios hasta aquel momento, por “reiterados incumplimientos”, dejando en el limbo a los jardineros. Esta decisión ha generado el deterioro de los jardines en cinco de los ocho aeropuertos del Archipiélago.
Felipe Manuel Cabello Rojas, trabajador del aeródromo de Tenerife Sur durante más de 32 años y delegado sindical de Comisiones Obreras (CC.OO.), critica la falta de soluciones por parte de la empresa aeroportuaria y el impacto que esta falta de mantenimiento puede tener para la imagen turística de Canarias. “Tener los exteriores en este estado es inaceptable. Ésta es la entrada del turismo, debemos cuidar este tipo de espacios”, denunció.
“Lo antes posible”
En declaraciones a DIARIO DE AVISOS, Aena confirmó que la rescisión del contrato “no sólo responde a los impagos a los trabajadores (que la empresa subcontratada arrastraba desde octubre), sino también a “varios incumplimientos más”, aunque no especificaron cuáles han sido esas infracciones contractuales.
También aseguraron que se encuentran en estos momentos gestionando la licitación para adjudicar el nuevo servicio “lo antes posible”.
Según el convenio estatal de jardinería, “cuando una empresa deja de prestar un servicio y otra asume su gestión, la nueva compañía debe contratar a los trabajadores que ya desempeñaban esas funciones, siempre que cumplan ciertos requisitos. Para que esto suceda, los empleados deben llevar un tiempo determinado trabajando en el servicio, estar directamente asignados a ese puesto y contar con toda la documentación que demuestre su relación laboral”.
En este sentido, la plantilla aseguró, en un manifestación durante el mes de octubre, que teme que “Aena busque reducir costes excluyendo a los empleados con mayor tiempo en la empresa”.
Dando un paso más, el líder sindical acusó a la empresa pública estatal de “retrasar deliberadamente este proceso para evitar la subrogación de empleados con mayor antigüedad”, en un supuesto intento por buscar una nueva plantilla con menos emolumentos. Explicó que “hasta cuatro de los trabajadores llevaban en su puesto más de 30 años, habiendo otros dos con más de 20”.

MANIFESTACIÓN Y ERTE
Además, aseguró que intentaron manifestarse ante esta situación. Según sus palabras, la Delegación del Gobierno tardó en responder a su solicitud, lo que originó que, unilateralmente, toda la plantilla realizara una protesta el pasado 23 de octubre en el aeródromo sureño, de donde fueron desalojados al no contar con los permisos requeridos. Tras ello, los trabajadores fueron informados por la empresa adjudicataria de que serían incluidos en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE).
Sin embargo, aseguran que esa opción no es posible pues “la empresa no reunía todas las condiciones para llevar a cabo un ERTE correctamente”. Los jardineros, quienes continúan sin respuestas claras sobre su futuro laboral, preparan una manifestación de protesta.





