cultura

‘Mariposas negras’, el Goya canario al mejor film de animación, se exhibe en TEA

El cineasta David Baute y la directora de arte de la película, María Pulido, dialogan este miércoles con Emilio Ramal, conservador de cine y vídeo del museo de la capital tinerfeña
‘Mariposas negras’ fija su mirada en los migrantes climáticos. / DA

TEA Tenerife Espacio de las Artes proyecta este miércoles (19.00 horas) Mariposas negras, la película documental de animación del cineasta tinerfeño David Baute (Garachico, 1974), que quiere concienciar sobre las devastadoras consecuencias del cambio climático. El largometraje, que es el resultado de más de 12 años de trabajo investigando los fenómenos producidos por el calentamiento global y el cambio climático como una de las causas de los movimientos migratorios, ha obtenido, entre otros reconocimientos, los premios Forqué, Gaudí y Goya a la mejor película de animación.

EN SEIS IDIOMAS

Mariposas negras, que se exhibirá en versión original en español, francés, inglés, turkana, árabe y bengalí, con subtítulos, será presentada por David Baute y el consejero de Cultura y Museos del Cabildo de Tenerife, José Carlos Acha. La entrada es de acceso libre hasta completar el aforo de la sala (las puertas se abrirán a las 18.30 horas).

Tras la proyección del film, que recibió una subvención del área de Cultura de la Corporación insular, Baute y la directora de arte de este trabajo, María Pulido, mantendrán un coloquio con el conservador de cine y vídeo de TEA, Emilio Ramal. El compositor de la banda sonora de Mariposas negras, el también tinerfeño Diego Navarro, que no podrá estar presente por motivos profesionales, intervendrá por vídeo explicando el proceso de composición y se proyectará además una pieza audiovisual del tema principal de la película, en la que se muestra parte de la labor de grabación.

La película de Tinglado Film, que se presentó en noviembre en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, no solo denuncia el desamparo que vive todavía hoy el desplazado climático, que sigue sin estar reconocido por la Convención de Ginebra, sino que además pone rostro y voz a las víctimas de las catástrofes climáticas, tan tristemente de actualidad. Lo hace a través de la animación para viajar por el Caribe, la India y las zonas desérticas del cuerno de África, hasta los grandes centros urbanos de París, Dubái y Nairobi.

EL ARGUMENTO

La película muestra cómo el cambio climático impacta en las vidas de Tanit, Valeria y Shaila, tres mujeres de lugares muy distintos del planeta pero con algo en común: las tres lo pierden todo por el efecto del calentamiento global y se ven forzadas a migrar para sobrevivir.

David Baute lleva más de 20 años realizando cine de realidad. Su primera película, Los hijos de la nube (2000), marca el inicio de una serie de trabajos documentales valientes que no evitan la incomodidad. En 2002, el director nacido en Garachico abordó directamente la transexualidad con Rosario Miranda, una película en la que se aborda la búsqueda de la libertad sin miedo. El cineasta pretende recuperar la memoria histórica de Canarias y ha afrontado una de las cuestiones más acuciantes del Archipiélago: la migración africana. Esta temática está presente en películas como Somos todos (2003), Crónica de un drama (2006) y Semillas que arrastra el mar (2007).

Algunos de sus trabajos recientes son Ella(s), una película que habla del maltrato masculino-femenino mezclando realidad y ficción, y La Murga, donde Baute cuenta la historia y el papel de la música popular en diferentes países. En 2017 estrenó Milagros, un largometraje documental observacional sobre la discapacidad intelectual. Éxodo climático (2020), que de alguna manera también sirvió de preámbulo a Mariposas negras, obtuvo la Espiga Verde en la edición número 65 de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, la Seminci.

“UN MUNDO MÁS HABITABLE”

“Tuve la desgracia de encontrarme con tres historias muy duras sobre migrantes climáticos. Por favor, gobiernos; por favor, administraciones públicas; por favor, organismos internacionales: la figura del emigrante climático sigue sin ser reconocida. Este premio va por ellos y por un mundo más habitable. Gracias”. Así se expresó David Baute en la noche del pasado 8 de febrero, nada más recoger el Goya por Mariposas negras en la gala celebrada en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Granada.