El rector de la Universidad de La Laguna, Francisco Javier García, defendió un centro con 223 años de trayectoria y entre las fortalezas y oportunidades destaca el proceso “estratégico” de renovación de la plantilla y la incorporación de nuevo talento docente e investigador y la implantación de nuevas titulaciones. Ante los críticos reitera que la ULL “ofrece un servicio de calidad, está en la Primera División y no tiene nada que envidiar” a otras, “pero no nos lo creemos o no lo decimos”. Es una de las instituciones más rentables de Canarias, pero para consolidar su futuro reclamó el aumento de la financiación por parte del Gobierno regional.
-¿Cómo están las relaciones con el Gobierno de Canarias? Parecía que con una Consejería para Universidades se atenderían mejor sus necesidades. pero ambos rectores han criticado la cuantía de los presupuestos
“Los equipos de las gerencias de las dos universidades están trabajando con un primer borrador que nos ha enviado el Gobierno regional. Hay una cosa que vemos positiva, y es que se parte de lo que hay y se plantea que la financiación básica estructural hay que actualizarla al menos en el que crecimiento de los precios (IPC) y de las obligaciones salariales que se nos traslada en función de la legislación vigente. Es decir, si hay un crecimiento salarial al cual venimos obligados, tiene que ser tenido en cuenta por parte de la financiación regional tanto el aumento del coste de los servicios y el aumento salarial sobrevenido de las obligaciones a las que tenemos que responder. Eso digamos como una cuestión básica de partida, a partir de ahí tenemos que precisar”.
-¿Ha llegado un punto en que abrir las puertas es casi estar abocado a la bancarrota?
“En un estudio que hicimos en el periodo que va entre 2008 y 2023 nuestra capacidad de gasto aumentó apenas un 2% y los precios crecieron un 26%, con lo cual hemos sufrido un recorte del 24% en 15 años, eso es objetivo y son datos económicos. Hay un histórico de erosión financiera que hemos sufrido las universidades canarias que cada vez se hace más insoportable”.
-Se aumenta la financiación pública o se busca en el ámbito privado o se aumentan las tasas y los precios públicos
“Creo que lo más razonable y que debe ser la fundamental es que el gobierno autonómico aumente la financiación a las universidades públicas. La nueva Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) nos dice que el 1% del producto interior bruto (PIB) debe ser la cantidad que las administraciones públicas dediquen a las universidades públicas y, en el caso de Canarias estamos a 230 millones anuales de ese objetivo que fija la ley, porque recibimos 270 millones y el 1% del PIB son 500 millones, con lo cual estamos claramente infrafinanciados. También trabajamos en la búsqueda de financiación externa. En los últimos 5 años la ULL ha captado 53 millones de euros en proyectos competitivos de investigación, son alrededor de 300 proyectos y contratos de financiación para desarrollar investigación. Pero pedimos al Gobierno que nos ayude a mantener la estructura básica de funcionamiento para la docencia y la investigación, porque así lo marca la distribución competencial autonómica”.
-Otro frente abierto es la autorización para la contratación de nuevos docentes e investigadores y completar las Relaciones de Puestos de Trabajo.
“Estamos inmersos en un profundo proceso de renovación de nuestra plantilla por el efecto de las jubilaciones en nuestro personal. Por un lado, es un reto porque tenemos que afrontar ese proceso de renovación, pero por otro lado también es una oportunidad de incorporar sabia nueva y de renovarnos. En un momento en el que el cambio es fundamental. Hicimos una convocatoria histórica de 100 ayudantes doctores, ahora mismo tenemos una convocatoria de plazas de 63 ayudantes doctores, que están siendo evaluados, gracias al Programa de Incorporación de Talento Docente e Investigador María Goyri a nivel del Estado, y estamos pendientes de sacar también otras 42 plazas, también del María Goyri, pero de la fase autonómica. Tenemos muchísimas plazas convocadas y estamos pendientes, a partir de mayo y con recursos propios, de definir una nueva convocatoria de ayudantes doctores. La incorporación de nuevo talento es un elemento estratégico y estamos en el camino adecuado, aunque con esas dificultades y el retraso en la autorización de plazas por parte del gobierno de Canarias”.
-Los conciertos con el SCS, que llevaban años atascados, han puesto en peligro los estudios de Medicina
“Hemos tenido un problema ya que se ha enquistado, la autorización para algunas de estas convocatorias, pero se han desbloqueado y están en marcha. Nos pasó con unos 46 profesores asociados asistenciales para nuestra Facultad de Ciencias de la Salud, que es un elemento importantísimo de la renovación de ese centro. Estamos colaborando con el equipo decanal y tenemos un proyecto de futuro ya viable para esa Facultad. Lo urgente ahora es renovar la plantilla, garantizar el profesorado y hemos dado pasos importantes en el sentido de que hemos asegurado que los profesores vinculados mantengan los trienios que tienen ya en el Servicio Canario de Salud, hemos garantizado que se les pague un incentivo que habían perdido hace unos años y hemos desbloqueado plazas. La Comisión mixta está funcionando bien y podemos empezar a mirar el futuro con bastante optimismo”.
-¿Habrán cambios en el catálogo de títulos propios, dobles grados y microcredenciales?
“Estamos en pleno proceso muy profundo de análisis de oportunidades del entorno para nuevas titulaciones. Hemos analizado también de cada uno de nuestros títulos, hemos hecho una encuesta a nuestro estudiantado, al profesorado, a los empleadores y a las empresas con las que tenemos prácticas, etcétera, y algunos de estos documentos ya están disponibles por parte de los centros. De cara al próximo curso 2025-26 estamos trabajando en varias posibles dobles titulaciones, también en títulos propios que ya hemos implantado varios este año, y en relación a las microcredenciales hemos empezado con un proyecto piloto con el Ministerio de Transporte, que lo estamos realizando en colaboración con nuestra Fundación General. Esta semana hemos firmado un convenio con un Instituto Iberoamericano para ofertar microcredenciales en formato online. A partir de ahí estamos también esperando a que se concrete una normativa que tiene que elaborar el Gobierno Autónomo para la oferta de microcredenciales, ya de manera más masiva. De manera inminente habrán realidades concretas en el ámbito de las microcresidenciales, que es el futuro, porque son titulaciones que permiten la flexibilidad que necesita el mercado de la formación superior”.
-También dará acceso a trabajadores, ya que para cursar presencialmente se exige un número alto de créditos y una dedicación difícil de compaginar
“Tenemos que compatibilizar la calidad de la docencia presencial que impartimos, porque nuestra vocación es la de una universidad presencial, con dar una flexibilidad para que el alumnado pueda compatibilizar su trabajo y estudios. Tenemos que garantizar una opción fundamental que es la evaluación continua del alumnado que ingresa en la universidad, en un contexto de presencialidad. Pero también tenemos que ser lo suficientemente flexibles para ofertar una nueva tipología de titulaciones, y las microcredenciales es lo más relevante, con estos formatos híbridos o incluso online, junto con títulos propios. Este paquete de microcredenciales será online”.
-Hay un cambio de rumbo en la gerencia con la llegada de un perfil más financiero
“Queremos dar un nuevo impulso. Será una apuesta híbrida en el sentido de que, por un lado, vamos a darle continuidad a las muchas cosas que están funcionando muy bien, como el plan de modernización administrativa que está empezando a dar frutos, además estamos implicados en una simplificación administrativa que nos ha permitido reducir muchísimo el periodo de pago de nuestras facturas, gracias a varias medidas como un nuevo sistema de contratos menores y un nuevo proceso de pago de facturas, la introducción de nuevas tecnologías para agilizar los trámites, hemos sacado papel y simplificado la gestión. También trabajamos en agilizar los procedimientos en el ámbito de la contratación de profesorado y estamos a punto de aprobar un reglamento de sustituciones para que sea. Queremos reforzar nuestro plan de moderación administrativa, con una vigencia hasta 2029, y estamos colaborando con el Gobierno de Canarias, el ISTAC o la Fecam en compartir sistemas de contratación, bolsas de sustituciones, etc. Sin embargo, también necesitamos un nuevo impulso en el ámbito de la gestión económico-financiera. Los recursos que tenemos hay que gestionarlos mejor y tenemos que negociar el contrato programa y la financiación con el Gobierno de Canarias, siendo el nuevo perfil más adecuado para una gestión más ágil”.
-Hablemos de la percepción de la ULL en los estudiantes y en la sociedad. Un estudio nos pone a la cola en calidad docente, instalaciones, organización y oportunidades de empleo
“Surge de un estudio que hacen unos estudiantes, que se difunde en redes sociales y no tiene ficha técnica ni un muestreo estratificado. Desde el punto de vista técnico no tiene relevancia. Hemos hecho dos estudios respecto a cómo nos perciben nuestros estudiantes. En el del año 2024 ha sido muy profundo, han sido casi 900 encuestas a estudiantes de la Universidad que analizó la calidad del servicio, y casi el 70% respondió que si volvería a estudiar en la ULL. Esto se confirma con otro que acaba de hacer el Consejo Social, sus datos están alrededor del 68%, y creo que es un dato muy positivo. Estamos dando un servicio de calidad, que no tiene nada que envidiar al ofrecido por cualquier otra universidad pública española y, es para ver el futuro con optimismo. En ese mismo estudio le preguntaron a las instituciones y el porcentaje llegaba al 75 o al 80%, es decir, las instituciones nos perciben mejor que nuestros usuarios. Miremos otros datos objetivos, como el puesto de la ULL en los rankings más utilizados como el de Shanghái, The o CWUR. Por ejemplo, en el de Shanghái estamos entre las 600-700 mejores del mundo, y en el puesto 11 al 16 de España, de las 36 universidades clasificadas, es decir, estamos en los puestos altos de la Primera División. Si la percepción es buena, lo que nos falta es que tanto la comunidad académica de la Universidad de La Laguna como la sociedad tinerfeña o canaria lo digamos más habitualmente, con mayor convencimiento, que nos lo creamos y que lo afirmemos. Sin embargo, no nos lo creemos o no lo decimos, quizás por un tema cultural y antropológico interiorizado en los canarios de que nos cuesta y nos da pudor afirmar que somos buenos en algo”.
-También está entre las que más aportan a su entorno.
“En el ranking CYD, estamos en la parte alta de la lista de universidades que más contribuye al desarrollo regional. Y además tenemos un estudio del impacto económico de la Universidad de Laguna, y por cada euro invertido se generan cuatro euros de producto interior bruto, si analizamos los impactos directos e indirectos en nuestra economía. Por tanto, la Universidad de La Laguna es una de las instituciones más rentables de Canarias y eso se puede decir alto y claro, tanto desde el punto de vista social como económico. Hay otros datos objetivos para decir que estamos ante una magnífica universidad, que no tienen nada que envidiar a ninguna de este país. Formamos parte de redes internacionales, tenemos tres institutos universitarios que están conectados con la flor y nata de la investigación internacional. Hemos producidos en los últimos 5 años unas 15.000 publicaciones científicas (artículos, libros y capítulos de libros) y captamos 53 millones de euros en proyectos competitivos. Muchos nos eligen para realizar su movilidad Erasmus. Somos una universidad fuerte y potente, que queremos abrirnos al mundo y muy imbricada con la sociedad. Damos una buena docencia, una magnífica investigación y hacemos cada vez más transferencia con más spin-offs”.
-Quizás ese 30% hace más ruido, manifiesta que llevaban semanas sin docentes, no logran docentes que les tutelen los TFG o las prácticas obligatorias.
“Esos tres casos han sucedido, hemos actuado y se han atendido. Si algo tiene de bueno el sistema público de educación superior de calidad es que hay mecanismos para denunciar lo que no funciona y con transparencia se ponen las soluciones para que no vuelva a suceder”.





