Valle de Guerra se vistió ayer de fiesta para celebrar su tradicional romería en honor a San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza. Una cita con la música y la cultura canaria que, este año, celebró su 76 edición envuelto en aires de parrandas, carretas y cientos de personas ataviadas con el traje típico.
Una fecha marcada en el calendario de las fiestas populares laguneras en la que vecinos y visitantes se implican cada año en el desarrollo de uno de los eventos más destacados de la identidad del pueblo vallero.
El casco histórico, entorno a la iglesia, amaneció engalanado para vivir en todo su esplendor la esperada romería, que comenzó a las 13.00 horas, una vez concluyó la misa.
A lo largo del recorrido participaron numerosas carretas, agrupaciones tradicionales y representantes folclóricos, que dieron color y sonido a este trayecto tradicional. Entre las rondallas que animaron este evento destacó Aires Laguneros, Arraigo, Arriferint, Rodríguez de Milán, Chisaje, Minfaya, Leopoldo Morales y Asmavague, así como la emblemática Danza de las Cintas de Las Mercedes.
Mantener vivas las costumbres y rendir homenaje a quienes legaron estas costumbres forma parte de la esencia de Valle de Guerra que, fiel a la tradición, salió a la calle para teñir de color una mañana gris que amenazaba con lluvia.
El desfile romero transcurrió en un ambiente festivo hasta la llegada a la plaza, donde los cientos de asistentes pudieron disfrutar de una gran verbena popular, que contó con las actuaciones de las orquestas Wamampy y Dorada Band y el esperado show del Combo Dominicano, entre otras sorpresas.
Por otro lado, el barrio de Taco también celebró su festividad en honor a San Matías, donde las rondallas formaron parte de la romería, como Princesa Iraya, Tacoremi, Santa Ana y Andares Isleños.





