No cabe duda de que el transporte es uno de los ámbitos con mayor impacto ambiental, lo que explica que la Unión Europea esté impulsando medidas hacia una movilidad más sostenible. Además de reducir la huella contaminante, también se busca unificar los criterios de circulación entre los países miembros para reforzar la seguridad vial. En este marco, España podría incorporar a lo largo de este año una nueva señal de tráfico: un rombo blanco sobre fondo oscuro.
Qué significa la nueva señal con forma de rombo
Este distintivo está pensado para identificar carriles exclusivos para vehículos con varios ocupantes, conocidos como carriles VAO (Vehículos de Alta Ocupación). Solo pueden usarlos coches en los que viajan al menos dos personas, con el fin de incentivar el uso compartido, descongestionar las vías y disminuir las emisiones contaminantes.
Ya se utiliza en países como Francia, donde también pueden acceder vehículos eléctricos con distintivo “Cero”, taxis y otros medios autorizados. En ciudades como París o Nimes, estos carriles cuentan con sistemas de vigilancia que incluyen cámaras y sensores térmicos para garantizar su correcto uso.
Implantación en España: una posibilidad cercana
La Dirección General de Tráfico (DGT) contempla la incorporación de esta nueva señal como parte de su estrategia para adaptarse a las directrices europeas. Si se cumplen los plazos previstos, podría incluirse en el Reglamento General de Circulación antes de finalizar 2025.
Por el momento, no se ha especificado si el símbolo aparecerá solo en señales verticales o si también se representará sobre la calzada, como ocurre con otras marcas viales. En cualquier caso, su implantación afectaría principalmente a los actuales carriles BUS-VAO en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla, que podrían tener que actualizar su señalización para ajustarse a los nuevos criterios.
Hacia una movilidad más coordinada en Europa
La introducción de esta señal responde a una iniciativa más amplia impulsada desde la Unión Europea. El objetivo es avanzar hacia un modelo de circulación más armonizado entre los Estados miembros, estableciendo normativas comunes en materia de señales, permisos de conducción y régimen sancionador.





