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Los Bubango, una familia en el corazón de las tradiciones de Los Llanos de Aridane

Cuatro generaciones han sido partícipes de algunas de las citas más relevantes del municipio, como la izada de la bandera de la Patrona o los emblemáticos Carnavales de Argual
Los Bubango, una familia en el corazón de las tradiciones de Los Llanos de Aridane
Armando (centro) y Ayoze que sostiene en sus brazos a Alexey. María Victoria Hernández

En lo alto de la Montaña Tenisca, insigne y particular barrio de Los Llanos de Aridane, se erige un castillo visible desde casi cualquier punto de la ciudad. Allí, a cerca de 400 metros de altura, se observa una amplia panorámica del Valle, y desde la década de los 50 del siglo pasado, se da cabida a uno de los momentos clave de las fiestas patronales: la izada de la bandera de la Virgen de Los Remedios.

El pasado 1 de junio, como cada año, se celebró la tradicional izada en el llamado Castillo de la Virgen. Un acto que no solo trae consigo el pistoletazo de salida a una nutrida agenda de eventos que finaliza el 2 de julio, con el Día Grande de la Patrona, sino que constituye una cita excepcional para que aflore el hermanamiento entre los vecinos, con un ágape público en el que no faltan la música, el vino, los dulces canarios y una gran paella.

Tras los fogones, siempre al pie del cañón, buscando que no falte de nada -e incluso aportando su propia casa como singular comedor, al que están invitados todos aquellos que deseen pasar un buen rato-, está Armando Hernández, de la familia de Los Bubango, que durante cuatro generaciones han sido los encargados de honrar a la madre de los aridanenses en el inicio de sus fiestas.

cuatro generaciones de entrega

La cronista oficial del municipio, María Victoria Hernández, recuerda que Manuel Hernández fue el primer encargado, en 1950, de asegurarse que la bandera de la Virgen ondeara en su máximo esplendor durante las fiestas. Más tarde se uniría su hijo Armando, el cual a su vez transmitió la relevancia de dicha tradición a Ayoze, la tercera generación, y en los últimos años ha sido el bisnieto del impulsor primigenio, Alexey, el que se ha impregnado de esta herencia cultural.

Asimismo, la otrora jueza explica que “el actual castillo fue erigido por iniciativa de ilustres vecinos aridanenses, entre los que se encontraba el recordado odontólogo Antonio Gómez Felipe, quien cedió los terrenos conjuntamente con sus hermanos Cayetano y Remedios”. Tal fue el papel de este, que hasta el diseño se debe, en buena parte, a su influencia: “Sobre su mesa de trabajo se encontraba un pequeño reloj de cuerda, heredado de sus antepasados, con forma de un castillo medieval. Ese fue el diseño elegido que plasmó sobre el papel y proyectó el perito aparejador José Antonio Santos”.

GUARDIANES DE LA TRADICIÓN

Hablar de Los Bubango es hacerlo de una familia que ha penetrado en el corazón de las tradiciones de Los Llanos de Aridane. Y es que hasta la mujer de Armando, Concha, dedicada toda su vida a la costura, ha sido la responsable de velar por la pieza textil que engalana el castillo y que, tratándose de un estandarte sencillo, con el símbolo de María sobre un fondo blanco, requiere de unas manos habilidosas para ser bordada, tarea que ha recaído sobre ella en más de una ocasión.

No obstante, quien piensa en los Hernández, naturales de la Calle Convento, en el centro del municipio -aunque se les asocia con frecuencia a la Montaña Tenisca-, inevitablemente tiene en mente los Carnavales. Es raro iniciar una gala de elección de la Reina sin el baile de las Viejas a Caballota, un grupo que, como recuerda el investigador Marcelino Rodríguez, “ya salía a las calles en la década de 1920”. “Nunca se perdió esta peculiar manifestación festiva radicada en el barrio de Argual”, señala.

Y es precisamente gracias a la labor desempeñada por personas como Armando que estas figuras, consistentes en un disfraz que simula que cada uno de los caballeros que danza es cargado por una anciana, han continuado siendo un emblema de los Carnavales. De hecho, Armando ostenta el título de ser uno de los componentes más antiguos de la agrupación, y con el característico traje también se han ataviado sus dos hijos: Ayoze y Rayco, inexorablemente llamados a tomar el testigo.

El año pasado, al pie del castillo, la Corporación municipal, encabezada por el alcalde Javier Llamas, rindió homenaje a Armando en el marco de la izada de la bandera. Y lo hizo haciéndole entrega de un símbolo con la forma del Castillo de la Virgen, el cual venía a reconocer la trayectoria que precede a una familia entregada a los actos que hacen grande al pueblo de Los Llanos de Aridane. Eventos en los que, sin duda, ha quedado grabada a fuego la impronta de Los Bubango’.

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