La Xunta de Galicia ha aprobado el anteproyecto de una nueva ley autonómica que supondrá un giro en la protección de la salud de los menores. El texto prohíbe a los menores el consumo de bebidas energéticas y vapeadores, equiparándolos legalmente al alcohol y al tabaco, respectivamente. La medida, que aún debe ser aprobada por el Parlamento gallego, pretende entrar en vigor antes de que finalice el año.
La norma, calificada como valiente y ambiciosa por el propio Gobierno gallego, busca actuar de forma transversal frente a las adicciones de los menores, tanto aquellas que implican sustancias como aquellas relacionadas con el juego o el uso de tecnologías. El proyecto combina medidas de prevención y promoción de la salud con restricciones concretas, como el control de la oferta y limitaciones al consumo en espacios públicos.
Uno de los ejes más novedosos del texto es la inclusión de las bebidas energéticas en la categoría de productos restringidos a menores. Galicia se convierte así en la primera comunidad autónoma que da este paso en España, siguiendo el ejemplo de países como Polonia o Letonia. Las autoridades sanitarias argumentan que este tipo de bebidas, con una alta concentración de cafeína y otros estimulantes, pueden provocar desde alteraciones del sueño hasta trastornos psicológicos y cardiovasculares en adolescentes. De hecho, una sola lata puede equivaler a tres cafés.
La ley también incorpora medidas contra el tabaquismo, ampliando la prohibición de fumar en entornos públicos a marquesinas de transporte, accesos a edificios oficiales y piscinas de uso público. En cuanto a la promoción del alcohol, se limitan las prácticas que incentiven su consumo descontrolado, especialmente en locales que permiten beber en el lugar.
Además, la norma introduce un enfoque pedagógico: se contempla que las sanciones impuestas a los menores por consumo indebido puedan sustituirse por programas preventivos, talleres educativos o trabajos comunitarios. En casos de intoxicación, los servicios sanitarios contactarán con las familias para ofrecer apoyo y asesoramiento, con especial seguimiento si se repite el episodio.
¿Puede llegar la prohibición de las bebidas energéticas a Canarias?
En el Archipiélago no existe, por el momento, un proyecto legal que prohíba las bebidas energéticas o los vapeadores en menores. Aunque sí se han producido debates puntuales sobre su consumo y efectos, la línea general de actuación se ha centrado en campañas de concienciación más que en la vía legislativa.
En febrero de este año, el Parlamento de Canarias debatió una proposición no de ley que planteaba impulsar estudios sobre el impacto de estas bebidas en la salud juvenil y promover medidas disuasorias. Sin embargo, la propuesta no incluía ninguna restricción concreta, y fue enfocada desde una perspectiva educativa y preventiva.
Tampoco se han anunciado medidas desde la Consejería de Sanidad similares a las gallegas, pese a que diversas asociaciones médicas han alertado del auge del consumo de bebidas estimulantes entre adolescentes en las Islas. De hecho, Canarias figura entre las comunidades donde más tarde se está abordando este tipo de regulación.
En este contexto, la pregunta es inevitable: ¿puede llegar una norma como la gallega a Canarias? Técnicamente es viable. Requeriría voluntad política y respaldo institucional para desarrollar una legislación específica que aborde el problema desde una perspectiva integral. Las herramientas están disponibles: desde datos epidemiológicos hasta ejemplos de otras comunidades o países. Lo que falta, por ahora, es una decisión clara de avanzar en esa dirección.







