El reciente terremoto de magnitud 8,8 registrado este miércoles en la costa oriental de Rusia puso en alerta por tsunami a varios países. Uno de ellos, Chile, se mantiene en alerta en trece de sus 16 regiones.
Canarias ha sufrido en su historia cinco tsunamis datados por científicos, por los que la posibilidad de que, en el futuro, pudieran producirse nuevos fenómenos de este tipo no es descabellada.
Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sísmica Nacional, en declaraciones a Buenos Días Canarias, de Televisión Canaria reconoció que el riesgo de que se produzcan “no es despreciable”, poniendo como ejemplo el que sucedió en 1755 en el mar Mediterráneo, azotando la costa de Cádiz.
Apunta, además, que uno de los principales riesgos serían los “deslizamientos del terreno debido a las pendientes escarpadas con las que cuentan las Islas”, aunque, recalcó, “este riesgo, quizás, es menos frecuente”.
El tsunami que arrasó Cádiz: una tragedia histórica
El 1 de noviembre de 1755, Cádiz vivió una de las peores catástrofes naturales de su historia. Tras un devastador terremoto con epicentro en Lisboa, un tsunami arrasó el litoral gaditano, dejando a su paso muerte y destrucción. Las olas, que superaron los 15 metros de altura, golpearon con fuerza la ciudad y sus alrededores, llevándose por delante viviendas, iglesias y a centenares de personas.
Según los cronistas de la época, el agua invadió Cádiz en cuestión de minutos, sorprendiendo a la población en plena festividad de Todos los Santos. La tragedia dejó cientos de muertos solo en la capital, aunque el número total de víctimas en la costa andaluza aún hoy es incierto.
El suceso marcó un antes y un después en la historia de la ciudad y supuso un punto de inflexión en la percepción del riesgo sísmico en la península. A día de hoy, Cádiz recuerda aquel episodio con memoriales y estudios científicos que advierten de que, aunque infrecuente, la amenaza de un nuevo tsunami en la región sigue presente.
Cinco tsunamis en Canarias
Gigantescos deslizamientos de tierra y explosiones volcánicas han generado al menos cinco megatsunamis en el Archipiélago Canario durante el último millón de años, según un estudio científico reciente. Las investigaciones identifican eventos de gran magnitud en Tenerife, Lanzarote y Gran Canaria, donde en zonas como Agaete las olas habrían alcanzado alturas de hasta 290 metros.
La investigación, publicada en la revista GeoHazards, ha sido dirigida por Mercedes Ferrer, del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), y Luis González de Vallejo, responsable de Riesgos Geológicos del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).
Ambos han centrado sus esfuerzos en analizar los efectos de los colapsos masivos de los flancos volcánicos insulares, un fenómeno que ha dado lugar a tsunamis extremos a lo largo de la historia geológica de Canarias.
Megadeslizamientos en Tenerife como origen principal
Según los resultados obtenidos, Tenerife habría sido el epicentro de varios de estos eventos extremos. Se identifican al menos siete grandes deslizamientos en su historia reciente: uno en el valle de Icod, tres en La Orotava, dos en Güímar y uno en Micheque.
Estas enormes masas de tierra que colapsaron hacia el mar generaron olas capaces de alcanzar alturas de hasta 270 metros en la costa norte de la isla.
En el caso de Gran Canaria, los depósitos analizados en Agaete indican una ola de 290 metros, mientras que en Lanzarote, concretamente en Piedra Alta, se han estimado alturas máximas de 125 metros.
Frecuencia de tsunamis gigantes en Canarias
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es la frecuencia estimada de estos megatsunamis. Según el análisis, Canarias ha experimentado un evento catastrófico de este tipo cada 80.000 años aproximadamente durante el último millón de años.
Esta recurrencia convierte al Archipiélago en una zona de interés clave para la comprensión de riesgos geológicos asociados a islas volcánicas.
Además del impacto en la geología insular, este tipo de investigaciones permite evaluar los riesgos potenciales derivados de futuros colapsos volcánicos en zonas densamente pobladas del litoral.
Olas de casi 300 metros en Agaete
Según los cálculos realizados a partir de la altitud actual de los depósitos, su edad estimada y el nivel del mar de la época, se han determinado las siguientes alturas máximas de inundación:
- 270 metros en Isla Baja,
- 180 metros en Teno,
- 290 metros en Agaete,
- y 125 metros en Piedra Alta.
Los científicos realizaron un total de 144 dataciones para establecer con precisión la antigüedad de los depósitos: 105 mediante racemización de aminoácidos, 35 a través de datación en corales y 4 utilizando termoluminiscencia.







