La Viceconsejería de Infraestructuras del Gobierno de Canarias ha suscrito un contrato con la empresa CATEC para desarrollar el primer prototipo de un dispositivo de auscultación automática de firmes de carretera mediante visión artificial.
La iniciativa, que se enmarca en un innovador procedimiento de contratación a Asociación para la Innovación, “utilizado en muy contadas ocasiones” en España, permite a las administraciones públicas participar activamente en proyectos de I+D cuando no existen soluciones tecnológicas en el mercado capaces de dar respuesta a sus necesidades, según ha informado la Consejería regional de Obras Públicas en nota de prensa.
El dispositivo, explican, estará instalado sobre un vehículo que circulará a velocidad de tráfico normal y empleará sistemas ópticos de alta precisión para capturar imágenes detalladas del pavimento, que serán analizadas mediante algoritmos de inteligencia artificial entrenados para detectar y clasificar deterioros en la superficie de la vía.
Este avance permitirá obtener diagnósticos “precisos, actualizados y sistemáticos” del estado de la red viaria “sin interrumpir” el flujo de tráfico ni depender de inspecciones visuales “lentas y costosas”.
El viceconsejero de Infraestructuras, Francisco González, expuso que con este proyecto se apuesta por “una nueva forma de gestionar las infraestructuras públicas: más eficiente, más tecnológica y más sostenible”. En este sentido, consideró que “es un ejemplo de cómo la innovación puede ponerse al servicio de una mejor planificación y conservación” de las carreteras del archipiélago.
El proyecto, que será coordinado desde el Servicio de Laboratorios y Calidad de la Construcción, tiene un plazo de ejecución de 24 meses y un presupuesto total de 298.637 euros. Así, se espera que dentro de ocho meses se disponga de los primeros resultados visuales del sistema captando imágenes de firme desde un vehículo en movimiento y procesando automáticamente los defectos detectados a 100 km/h.
Añadió, González, que este tipo de soluciones les permitirá anticiparse al deterioro del pavimento y priorizar las actuaciones con criterios técnicos objetivos, de tal forma que se optimizan los recursos públicos y mejoran la seguridad y la comodidad de los usuarios de la red viaria.







