Pedro Hernández Cabrera, exárbitro internacional y figura histórica del baloncesto en La Palma, ha fallecido a los 62 años.
Nacido en Santa Cruz de La Palma en 1953, su nombre quedó ligado para siempre al deporte de la canasta en la Isla Bonita, al que llegó a lo más alto con tan solo 19 años, alcanzando la máxima categoría del baloncesto español.
Durante 13 temporadas, Hernández Cabrera dirigió encuentros en Primera División, donde arbitró finales de Liga, de la Copa del Rey y de competiciones europeas.
En 1984 fue elegido para representar al arbitraje español en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, aunque no pudo participar en la final masculina debido a la presencia de la Selección Española en el partido decisivo.
Se retiró voluntariamente de las canchas a los 32 años, dejando un legado que trascendió más allá del deporte.
Su labor también fue determinante en el desarrollo del baloncesto en La Palma. Participó en la creación de la Federación Canaria de Baloncesto y presidió la federación insular entre 1995 y 1997. Ese mismo año, el Cabildo de La Palma le otorgó la Medalla de Oro en sesión plenaria extraordinaria.
En 2009, la Dirección General de Deportes del Gobierno de Canarias le homenajeó con una placa por su trayectoria y el Estado le concedió la Medalla de Bronce al Mérito Deportivo.
Compañeros y expertos lo han situado entre los cinco mejores árbitros españoles de la historia y, junto al también canario Miguelo Betancort, es el único colegiado del país nominado al Salón de la Fama de la FIBA.







